Skip Navigation LinksL/L Research Library Transcripts - Table of Contents 1981 - Español La Ley del Uno, Libro V, Fragmento 1 - Sesión 1, 15 de enero de 1981
Skip Navigation Links
L/L Research
Home
Library
Are you a wanderer?
About Us
Carla’s Niche
Podcast
Online Course
Search
E-mail L/L
Copyright Policy
Recent Updates

Now on Bring4th.org

Bring4th.org

Forums

Online Store

Seeker Connector

Gaia Meditation

Subscriptions

Links

Donate/Volunteer

Join Us

Facebook

Twitter

Tumblr

Instagram


Biblioteca

Transcripciones de L/L Research

ACERCA DEL CONTENIDO DE ESTA TRANSCRIPCIÓN: Esta canalización telepática sintonizada se publicó originariamente como La ley del Uno, Libros I a V, por Don Elkins, James Allen McCarty y Carla L. Rueckert. Se facilita con la esperanza de que pueda serle útil. Al igual que las entidades de la Confederación siempre reiteran, le rogamos que aplique su juicio y su propio criterio al evaluar este material. Si algo le parece convincente, acéptelo; de lo contrario, descártelo, pues ni los miembros de la Confederación ni nosotros mismos desearíamos ser un escollo en el camino de nadie. (Traducción al español realizada por Pilar Royo.)

Introducción

Jim A. McCarty: El material incluido en este libro no fue publicado en los primeros cuatro volúmenes de la serie La Ley del Uno por ser en gran parte de carácter personal, y por ello nos pareció que, de publicarse, los lectores podrían llegar a interesarse en exceso por las personas que estamos tras esta información, en lugar de centrarse en la información en sí. Ahora, esperamos que mediante el esfuerzo de haber relatado nuestra experiencia podamos ser capaces de emplear esta misma información personal para ilustrar la aplicación general de este material a todos los buscadores de la verdad. Estamos seguros de que esta información es de aplicación general a las personas como las que nos leen porque nosotros somos exactamente como ellas, con idéntico abanico de emociones humanas, con las mismas fortalezas y debilidades, y con el mismo deseo de conocer lo que se denomina en términos generales «la verdad».

La muerte de Don Elkins, el miembro del grupo que planteaba las preguntas del contacto Ra, y que acaeció en noviembre de 1984, marcó el fin de este contacto porque era la armonía entre nosotros tres el factor principal que permitía a Ra comunicarse a través de nuestro grupo. La publicación de esta información personal obtenida a través de ese contacto no implica necesariamente que no volveremos a mantenerlo de nuevo, aunque en realidad nuestra opinión actual es que existe una gran posibilidad de que esa parte de nuestro servicio se haya completado ya. Creemos que para dar el servicio más adecuado, sencillamente debemos tener el deseo de servir, sin imponer mayor condición sobre ese deseo. Con ese simple anhelo nos unimos como grupo a finales de 1980, y tres semanas después nos sorprendió formar parte de lo que iba tomando forma como el contacto Ra. No hemos buscado deliberadamente a una tercera persona con la que tratar de restablecer el contacto con Ra, porque ello no significaría una entrega total de nuestra voluntad a la Gran Voluntad sino sería, más bien, la imposición de nuestras pequeñas y distorsionadas voluntades sobre la manera en que mejor podemos servir al prójimo. No creemos que exista error alguno en cualquier posible experiencia de un buscador, y estamos bastante acostumbrados a captar indirectas. El hecho de que Don Elkins esté muerto puede perfectamente querer decir que el contacto Ra se ha completado. Sea cual sea el caso, ahora parece el momento apropiado para dar a conocer la última información que hemos recopilado como fruto del contacto Ra con personas que, como nosotros, quieran leer todo lo que Ra tiene que decir sobre cualquier cuestión y empleen ese discurso como catalizador para la evolución personal.

Puesto que este material personal procede de muchas de las 106 sesiones que hemos completado durante el contacto Ra, adolece de bastante discontinuidad. A través de nuestras palabras escritas esperamos poder crear una estructura suficientemente coherente de nuestras experiencias en el que pueda encajar cada uno de los fragmentos personales del contacto. Pero incluso aquello que mejor podamos escribir y transmitir no es más que una mera opinión humana. No somos de ningún modo infalibles, y no deseamos colocar ningún escollo en el camino del lector, por lo que le rogamos que descarte cualquiera de nuestras palabras con las que no esté de acuerdo, y que haga uso únicamente de las que le resulten convincentes.

Carla L. Rueckert: Jim ha emprendido la tarea de describir las circunstancias en las que se recopiló cada fragmento. Mi tarea consiste en aportar mi punto de vista sobre numerosas cuestiones, pero quizá, más importante aún, sobre Don y yo, algo que Jim no puede abordar, pues no nos conoció hasta tres años antes del contacto con Ra. Reitero la opinión de Jim de que es el momento oportuno para sacar a la luz los últimos fragmentos de este contacto. Quienes hayan disfrutado del razonamiento de Ra seguirán apreciando las buenas palabras que con tanto acierto nos han proporcionado. Ahora, en L/L Research podemos dar ya un suspiro de alivio y decir: «Sí, este es TODO el material. ¡No hay más!». Sin duda, el lector verá en estos fragmentos de nuestra vida que somos exactamente igual de insensatos que el resto de la humanidad y que no se nos debe confundir con la fuente de estas canalizaciones, algo que para mí es de gran importancia.

Ha sido un gran privilegio y el mayor reto de mi vida el haber tenido la atención y el sustento de Donald Elkins durante los últimos dieciséis años de su existencia. Nunca dos personas se amaron tan profundamente, aunque la necesidad de Don de permanecer distante era tal que nunca se me mostró ninguno de sus sentimientos, y ese era el catalizador con el que tuve que trabajar. Aprecié y quise a ese buen hombre tan profundamente como supe, y le honro como verdaderamente el único gran hombre que he conocido personalmente. Fue él, con su pujante intelecto, quien planteó en primer lugar las preguntas que contestó el contacto Ra; fue él quien tuvo la vision de que viviéramos como una familia espiritual, en lugar de como una familia nuclear. Jim y yo somos muy afortunados por haber tenido a un hombre así como nuestro líder, y a menudo como nuestro maestro. Y yo he tenido la dicha de mantener un romance puro y fiel con un alma gemela que lo significa todo para mí. Mientras disfruta esta última parte de un contacto que probablemente no volverá a repetirse, complázcase en saber que Don Elkins vivió y sirvió entre errantes como nosotros con tan gran devoción y luz.

La Ley del Uno, Libro V, Fragmento 1

Sesión 1, 15 de enero de 1981

Jim: El inicio de la sesión 1 se incluye aquí tal y como se recibió. En nuestra primera edición privada del Libro I de La Ley del Uno habíamos omitido una parte de esta primera sesión porque Don pensaba que, en comparación con las restantes veinticinco sesiones del Libro I, parecería algo anómala —y quizá demasiado confusa como tal— para quienes leyeran ese material por primera vez. Esa omisión se mantuvo cuando The Donning Company Publishers publicó la primera edición comercial bajo el título de El Material Ra.

Esta fue la única sesión en que Ra expuso algo semejante a lo que Brad Steiger ha llamado «pequeño sermón cósmico» antes de comenzar con el formato de preguntas y respuestas empleado a lo largo del contacto restante. Ra prefería el formato de preguntas y respuestas porque nos permitía libremente decidir qué información deseábamos obtener, en lugar de determinar ellos esa elección por nosotros, adoptando el método de enseñanza/aprendizaje propio de un aula.

Para nosotros fue interesante que Ra mencionara en esta primera sesión que no era capaz de realizar la «puesta a punto» de ningún instrumento, debido a sus propias limitaciones de transmisión. Esta preparación previa con frecuencia implica lo que parecen ser movimientos involuntarios de las cuerdas vocales, de la boca, los labios, la mandíbula, o alguna otra sensación fisiológica que quien sirve como instrumento identifica con la proximidad del contacto. Esta sesión marca también la última vez que Ra trató de hablar a través de otro instrumento que no fuera Carla.

Puesto que el fenómeno de la canalización ha llegado a ser tan común, quisiéramos añadir un comentario sobre la vibración preparatoria. Muchos que sirven como instrumento sienten que reconocen a las entidades que hablan a través de ellos por dicha vibración, y no tienen necesidad de ningún otro método de identificación para asegurarse de que están canalizando a quien ellos creen. Pero hemos constatado que esto no es siempre así, porque las entidades negativas de idéntica vibración relativa se percibirán exactamente igual que la entidad positiva que resulta familiar para el instrumento, se harán llamar por otro nombre e imitarán a la entidad positiva como parte del proceso de burlar al instrumento para, a continuación, desestabilizar el trabajo positivo realizado por el grupo que recibe la información. Este es un procedimiento habitual para los que siguen el camino del servicio al yo. El concepto fundamental que entra en juego aquí es que la oportunidad para que las entidades positivas hablen a través de los instrumentos y los grupos debe equilibrarse por el ofrecimiento de idéntica oportunidad a las entidades negativas. No obstante, esa necesidad no debe considerarse un obstáculo para ningún instrumento siempre que él y su grupo de apoyo recurran a los procesos simultáneos de armonización del grupo y de verificación del contacto al inicio de cada sesión de transmisión.

La armonización del grupo es el proceso por el que cada uno de sus miembros refina el deseo de servir al prójimo y lo sitúa en primer lugar en la mente y en el corazón. El grupo puede conseguir esa armonización por cualquier método que tenga significado para cada uno de sus integrantes, ya sea entonar cánticos sagrados, salmos, rezos, contar un chiste, compartir información, visualizar luz alrededor del grupo, o todo aquello que hace fundir a los participantes en una sola fuente unificada de búsqueda.

Cuando el instrumento percibe la presencia de las entidades que desea canalizar, la verificación se realiza mentalmente o de cualquier otra manera que considere adecuada y que pueda sentir con todo su ser. El instrumento querrá saber si las entidades que desean utilizarlo como canal vienen en nombre de cualquier principio que considere como el más elevado en su propia vida. Puede inquirirse a la entidad que desea hablar, ya sea en nombre de Jesucristo, de la conciencia crística, de la polaridad positiva, del servicio al prójimo, de alguno de los arcángeles o de cualquier otro concepto que represente el centro de su propia vida, algo por lo que el instrumento vive y por lo que gustosamente daría su vida. Esto forma un muro protector de luz que una entidad de polaridad negativa no podrá atravesar más que a duras penas, como sería el caso para nosotros si nos encontráramos ante un muro de ladrillo.

Las entidades negativas están siempre alerta para aprovechar cualquier descuido y ofrecer servicio a su propio modo; es decir, imitando el contacto positivo, pero solamente en la medida necesaria para mantener el canal y darle después informaciones falsas siempre que sea posible, por lo general en forma de fechas y descripciones de próximos cambios planetarios cataclísmicos que, una vez hechos públicos por el grupo que ha recibido estas informaciones, consiguen que ese grupo pierda toda credibilidad, pues esas fechas nunca son correctas. De esa forma, la entidad negativa toma la fuerza espiritual de la luz que el grupo había logrado compartir gracias a su trabajo de servicio al prójimo.

Carla empleó este método para verificar la naturaleza de Ra en las dos primeras sesiones. Este era y es su método habitual, pues por lo general canaliza conscientemente. Pero en el contacto Ra entraba involuntariamente en estado de trance, y no podía armonizarse de esa manera, así que nos alegramos cuando, al final de la segunda sesión, Ra nos dio el ritual de recorrido del Círculo del Uno para reemplazar al procedimiento de verificación utilizado en la canalización telepática, puesto que en el curso de todas las sesiones que siguieron a las dos primeras, Carla pasaba inmediatamente al estado de trance, fuera de su cuerpo, sin tener conciencia de ninguna actividad. Ninguno de nosotros descubrió nunca cómo podía pasar a ese estado de trance y abandonar su cuerpo. Parece ser que se trataba de una aptitud escogida antes de la encarnación para facilitar el contacto con Ra. La meditación que llevábamos a cabo antes de cada sesión era el método de armonización escogido por nuestro grupo.

Empleábamos lo que Don llamaba «telepatía en estado de trance sintonizado» para comunicarnos con Ra. Es decir, que durante el contacto, ni Carla ni Ra ocupaban su cuerpo. Parece ser que el espíritu de Carla quedaba al cuidado de Ra mientras el contacto utilizaba su cuerpo a distancia para pronunciar las palabras que respondían a las preguntas de Don. Ra mencionó muchas veces que sólo tenía un control parcial sobre el cuerpo de Carla y que tenía dificultad, por ejemplo, para cambiar la posición de sus manos cuando una de ellas experimentaba accesos de dolor debido a su estado artrítico. Carla no podía sentir esos accesos de dolor, pero a veces era necesario cambiar la posición de las manos, porque el dolor provocaba algo así como interferencias en la línea. Esto ocurrió solo ocasionalmente, y siempre se ha dejado constancia de ello en el texto.

Don y Carla habían estado trabajado juntos durante doce años de canalización e investigación, y habían escrito dos libros en el ámbito de la metafísica antes de que yo me uniera a ellos en diciembre de 1980. Sin saber muy bien cuál podría ser nuestro primer proyecto juntos, habíamos pensado reescribir uno de los dos libros, Secrets Of The UFO (Secretos de los ovnis), y había comenzado ya a leer y a tomar notas desde esa perspectiva. Tres semanas después tuvo lugar el primer contacto con Ra de forma totalmente inesperada. Ocurrió cuando Carla estaba dando una clase en la que uno de los miembros del grupo de meditación dominical aprendía a convertirse en canal. Don estaba presente, pero yo había salido de compras; entré por la puerta cargado con las bolsas de la compra justo en el momento en que Don preguntaba sobre los cambios terrestres que se avecinaban a final de este ciclo de evolución. En ese momento, Ra pidió una pausa para inducir un estado de trance más profundo en Carla antes de continuar. Nunca volvió a producirse una interrupción de ese tipo, porque después de la segunda sesión habíamos preparado ya otra sala especialmente para el contacto Ra, y continuamos utilizando el salón para el resto de meditaciones y clases. Esta primera sesión es una de las únicas cuatro, del total de 106 sesiones con Ra, en las que hubo presente alguien más, aparte de Don, Carla y yo. Puesto que los tres vivíamos juntos, la armonía que se desarrolló entre nosotros fue muy estable, y ese fue un ingrediente esencial para establecer y mantener el contacto.

Carla: Actualmente enseño a canalizar a muy pocos alumnos. A lo largo de los años, he visto el tipo de estragos que un canal abierto pero no armonizado puede provocar en la personalidad del buscador que canaliza solo de manera irregular, o sencillamente sin tomárselo en serio. El principal problema con la canalización suele ser que el canal necesita tratar activamente de vivir el mensaje que recibe. En el trabajo que se lleva a cabo a nivel espiritual, nadie puede permitirse el lujo de decir «Haz lo que yo digo pero no lo que yo hago». Si no encarnamos los principios que ofrecemos a los demás, con frecuencia recibimos catalizadores dramáticos y profundamente perturbadores, que demuestran la divergencia entre los ideales y las verdaderas intenciones. He visto a personas que perdían la salud mental cuando se han lanzado sin ninguna precaución a la actividad de la canalización. Por lo tanto, considero mi responsabilidad tomar a los estudiantes muy, muy en serio. En su mayor parte, ahora trabajo con personas que han hecho ya canalización, y que llegan a mí porque tienen dificultades en ese ámbito. Ello me ha puesto en contacto con personas que han recorrido el mundo siguiendo señales emitidas por los indios nativos, con contactados ovni y sus estrañas historias, y con todo tipo de gente que se encuentra de alguna forma perdida en el océano de confusión del «new age». El término de «consejero espiritual» tiene un halo de esnobismo y un sabor a «sé de todo» que espero no reflejar por nada del mundo, pero es prácticamente lo que hago hoy en día. Quizá el término más apropiado sea el de «escucha espiritual». Con la llegada del correo electrónico las oportunidades de establecer relaciones personales con los buscadores se han multiplicado. En L/L Research recibimos gustosamente los mensajes de todo el mundo, y no hemos dejado nunca de responder a ningún correo que hayamos recibido, así que no dude en mandarnos cualquier pregunta. Estamos encantados de ayudar en cualquier modo que podamos. La dirección de nuestro sitio web es: www.llresearch.org.

Sesión 1, 15 de enero de 1981

Ra: Soy Ra. Es la primera vez que hablo a través de este instrumento. Hemos tenido que esperar a que estuviera totalmente preparada, pues emitimos una vibración de banda estrecha. Saludos en el amor y la luz de nuestro infinito Creador.

Hemos observado a vuestro grupo. Hemos sido llamados a vuestro grupo, pues tenéis necesidad de la diversidad de experiencias de canalización que se dirigen de forma más intensa o, como podríais decir, en un enfoque avanzado, hacia el sistema de estudio del patrón de las ilusiones de vuestro cuerpo, vuestra mente y vuestro espíritu, al que denomináis la búsqueda de la verdad. Esperamos ofreceros un enfoque un tanto diferente acerca de la información que es y siempre será la misma.

La Confederación de Planetas al Servicio del infinito Creador tiene tan solo una declaración importante que hacer. Esa declaración, amigos míos, como sabéis, es que todas las cosas, toda la vida, la totalidad de la creación forma parte de un mismo pensamiento original.

Vamos a hacer uso de cada canal que nos sea posible utilizar. La recepción de nuestro haz es un logro algo más avanzado que el de otros canales de vibración más amplia que han abierto otros miembros para un trabajo más introductorio e intermedio.

Consideremos por un momento el pensamiento: ¿qué es entonces, amigos, el acto de pensar?; ¿habéis pensado hoy?; ¿qué pensamientos habéis tenido hoy?; ¿qué pensamientos han formado parte del pensamiento original hoy?; ¿en cuántos de vuestros pensamientos se hallaba la creación?; ¿contenían amor?; ¿se ha ofrecido libremente un servicio? No formáis parte de un universo material. Vuestro cuerpo, vuestra mente y vuestro espíritu avanzan siguiendo esquemas algo excéntricos, porque no habéis comprendido completamente el concepto de que formáis parte del pensamiento original.

En este momento quisiéramos transmitir a través del instrumento conocido como Don. Soy Ra.

(Pausa)

Ra: Soy Ra. Estoy de nuevo con este instrumento. Vamos a establecer contacto, pero estamos teniendo dificultades para atravesar cierta tensión y distracción mental característicos de este canal. Por lo tanto, vamos a describir el tipo de vibración que se está enviando. El instrumento percibirá que entramos en el campo de energía describiendo un ligero ángulo hacia la parte trasera de la coronilla, en una zona estrecha pero de fuerte intensidad. No somos capaces de ofrecer una preparación debido a nuestras propias limitaciones de transmisión; por lo tanto, si el instrumento puede sentir ese efecto particular, puede entonces expresar nuestros pensamientos a medida que le son transmitidos. Vamos a tratar de restablecer el contacto. Soy Ra.

(Pausa)

Ra: Este instrumento se resiste a nuestro contacto. Sin embargo, comprobamos que el contacto con el llamado Don no es preferible al de este instrumento. Por lo tanto, vamos a pasar al conocido como Leonard. De nuevo, advertimos al instrumento que esta es una banda estrecha de comunicación que se percibe como una vibración que penetra en el aura. Vamos a proceder al contacto. Soy Ra.

(Pausa)

Ra: Soy Ra. Os recibimos una vez más en el amor y la luz de nuestro infinito Creador. Os pedimos que tengáis paciencia con nosotros. Somos un canal de difícil recepción. Quizá podamos añadir nuevas dimensiones a vuestro entendimiento. En este momento nos complacería tratar de hablar acerca de cualquier cuestión o tema que para las entidades presentes en la sala pueda ser útil preguntar.

  Skip Navigation LinksL/L Research Library Transcripts - Table of Contents 1981 - Español La Ley del Uno, Libro V, Fragmento 1 - Sesión 1, 15 de enero de 1981

Copyright © 2017 L/L Research