Skip Navigation LinksL/L Research Library Transcripts - Table of Contents 1981 - Español La Ley del Uno, Libro I, Sesión 4 - 22 de enero de 1981
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Transcripciones de L/L Research

ACERCA DEL CONTENIDO DE ESTA TRANSCRIPCIÓN: Esta canalización telepática sintonizada se publicó originariamente como La ley del Uno, Libros I a V, por Don Elkins, James Allen McCarty y Carla L. Rueckert. Se facilita con la esperanza de que pueda serle útil. Al igual que las entidades de la Confederación siempre reiteran, le rogamos que aplique su juicio y su propio criterio al evaluar este material. Si algo le parece convincente, acéptelo; de lo contrario, descártelo, pues ni los miembros de la Confederación ni nosotros mismos desearíamos ser un escollo en el camino de nadie. (Traducción al español realizada por Pilar Royo.)

La Ley del Uno, Libro I, Sesión 4

22 de enero de 1981

Ra: Soy Ra. Os recibo en el amor y la luz del infinito Creador. Me comunico con vosotros.

Interrogador: Al final de la sesión anterior, había formulado una pregunta cuya respuesta era demasiado extensa; tenía que ver con la forma de la pirámide y su relación con la iniciación. ¿Es el momento apropiado para realizar esa pregunta?

Ra: Soy Ra. Sí, este es un momento/espacio apropiado para formularla.

Interrogador: ¿Influye la forma de la pirámide en la iniciación?

Ra: Soy Ra. Cuando comenzamos a responder a la pregunta en la sesión anterior, quedó registrado ya en vuestro complejo de memoria individual el primer uso de la forma, relativo a la iniciación del complejo corporal. En cuanto a la iniciación del espíritu, era una clase de iniciación más cuidadosamente diseñada por lo que respecta a las proporciones de tiempo/espacio en las que se encontraba la propia entidad que debía iniciarse.

Si imagináis conmigo el lateral de la denominada forma de la pirámide, y representáis mentalmente ese triángulo dividido en cuatro triángulos idénticos, veréis que la intersección de los triángulos, que se encuentra en el primer nivel de cada uno de los cuatro lados, forma un diamante en el plano horizontal. El punto medio de ese plano es el lugar apropiado para la intersección de las energías que emanan de las dimensiones infinitas y los complejos mente/cuerpo/espíritu, de diversos campos de energía entrelazados. Por consiguiente, se diseñó para que el que iba a ser iniciado fuera capaz de percibir mentalmente, para después canalizar, digamos, esa puerta de acceso a la infinidad inteligente. Esta era, pues, la segunda razón para el diseño de esa forma específica.

¿Podríamos proporcionar una descripción más amplia a vuestra pregunta?

Interrogador: Sí. Según entiendo, el iniciado debía estar en la línea central de la pirámide, pero a una altitud superior a la base, definida por la intersección de los cuatro triángulos formados por la división de cada lado. ¿Correcto?

Ra: Soy Ra. Es correcto.

Interrogador: Entonces, en ese punto existe una concentración de energía que es extradimensional con respecto a nuestras dimensiones, ¿es así?

Ra: Soy Ra. Podéis utilizar ese complejo vibratorio de sonido, aunque no es total ni específicamente correcto. No existen dimensiones «extras». Preferiríamos utilizar el término multidimensional.

Interrogador: ¿El tamaño de la pirámide desempeña algún papel en la eficacia de la iniciación?

Ra: Soy Ra. El tamaño de cada pirámide presenta su propio punto de captación de la infinidad inteligente. Así, una pirámide pequeña que pueda colocarse por debajo o por encima de un cuerpo tendrá efectos diversos y concretos, dependiendo de la colocación del cuerpo respecto al punto de entrada de la inteligencia infinita.

A los fines de la iniciación, el tamaño debía ser lo suficientemente grande como para crear la impresión de una talla elevada, de forma que el punto de entrada de la infinidad inteligente y multidimensional pudiera impregnar y cubrir completamente al canal, para que el cuerpo entero descansara en esa zona de concentración. Además, a los fines de la sanación, era necesario que tanto el canal como la persona que debía ser sanada pudieran reposar en ese punto de focalización.

Interrogador: ¿Todavía puede utilizarse la gran pirámide de Giza para ese fin, o ya no es operativa?

Ra: Soy Ra. Esa estructura piramidal, como muchas otras, es como un piano desafinado. Como este instrumento diría, toca la melodía, pero pésimamente. La disonancia torna discordante la sensibilidad. Tan solo queda un espectro de la emanación, debido al desplazamiento de los puntos de los que fluye, motivado a su vez por la alteración del campo electromagnético de vuestro planeta. Asimismo, ello se debe a los complejos vibratorios discordantes de los que han utilizado el lugar de iniciación y de curación para otros fines menos compasivos.

Interrogador: ¿Sería posible construir una pirámide, alinearla adecuadamente y utilizarla en la actualidad a partir de los materiales de que disponemos?

Ra: Soy Ra. Es bastante factible que construyerais una estructura piramidal. El material empleado no tiene una importancia crítica; simplemente, los ratios de los complejos tiempo/espacio. Sin embargo, el uso de la estructura a los fines de iniciación y sanación depende completamente de las disciplinas internas de los canales que tratan de emprender esa tarea.

Interrogador: Quisiera preguntar si existen individuos encarnados actualmente en el planeta que posean las disciplinas internas para, siguiendo vuestras instrucciones, construir una pirámide e iniciar en ella. ¿Entraría dentro de los límites de lo que cualquier persona puede hacer en el planeta hoy en día, o no hay nadie con esa capacidad?

Ra: Soy Ra. Hay personas, como las llamáis, que son capaces de asumir ese llamamiento en este nexo. No obstante, quisiéramos señalar una vez más que el tiempo de las pirámides, como lo llamaríais, ha pasado. En realidad es una estructura intemporal; sin embargo, las emanaciones procedentes del universo, en el momento en que nos propusimos ayudar a este planeta, requerían cierta comprensión de la pureza. Dicha comprensión ha cambiado, a medida que las emanaciones han ido rotando y todo ha evolucionado, a una visión más inteligente de pureza. Así, en este momento hay entre vosotros personas cuya pureza ya es una con la infinidad inteligente. El sanador/paciente puede obtener la sanación sin el recurso a las estructuras.

¿Podríamos desarrollar más algún punto específico?

Interrogador: ¿Es posible que instruyerais en estas técnicas de sanación si pudiéramos encontrar un sujeto que tuviera esa capacidad innata?

Ra: Soy Ra. Es posible. Debemos añadir que numerosos sistemas de enseñanza/aprendizaje del conjunto sanación/paciente son adecuados, dada la diversidad de los complejos mente/cuerpo/espíritu. Pedimos a vuestra imaginación que considere la relativa simplicidad de la mente en el ciclo inicial, y los menos distorsionados, aunque con frecuencia demasiado elaborados, enfoques y procesos de pensamiento/espíritu de estos mismos complejos mente/cuerpo/espíritu tras numerosas encarnaciones. Igualmente, pedimos a vuestra imaginación que conciba a los que han escogido la distorsión del servicio y que han llevado sus complejos mente/cuerpo/espíritu de una dimensión a otra, trayendo así consigo de forma totalmente latente numerosas capacidades y comprensiones más acordes con las distorsiones de los procesos de sanación/paciente.

Interrogador: Me gustaría mucho seguir investigando en la posibilidad de ese proceso curativo, pero no sé exactamente por dónde empezar. ¿Podéis indicarme cuál sería el primer paso?

Ra: Soy Ra. No puedo decir lo que debes preguntar. Puedo sugerir que consideres la información algo compleja que acabas de recibir y descubras así diversos caminos de investigación. Existe una «salud», como la llamáis, en vuestro entorno polarizado, pero existen muy diversas y variadas distorsiones de tipos de complejos mente/cuerpo/espíritu. Cada tipo debe seguir su propio modo de aprendizaje/enseñanza en ese ámbito.

Interrogador: Por tanto, ¿diríais que el primer paso sería encontrar un individuo con la capacidad innata en esta encarnación; es correcto?

Ra: Soy Ra. Correcto.

Interrogador: Una vez que seleccione a una persona para que lleve a cabo la sanación, sería útil recibir vuestras instrucciones. ¿Es posible?

Ra: Soy Ra. Es posible, dadas las distorsiones de los complejos vibratorios de sonido.

Interrogador: Supongo, entonces, que la persona seleccionada tendría que estar muy en armonía con la Ley del Uno, y que aun cuando esa persona pudiera carecer de una comprensión intelectual al respecto, debería vivir la Ley del Uno.

Ra: Soy Ra. Esa suposición es a la vez acertada y errónea. El primer caso, siendo acertada, sería aplicable a una persona como el propio interrogador, que presenta distorsiones hacia la sanación, como la llamáis.

Es errónea en el caso de la sanación de aquellos cuyas actividades en vuestra ilusión de espacio/tiempo no reflejan la Ley del Uno, pero cuya capacidad ha hallado su camino hacia la inteligencia infinita, con independencia del plano de existencia en que se halle esa distorsión.

Interrogador: Estoy algo confuso. Os entiendo en parte, pero no estoy seguro de entenderos totalmente. ¿Podríais reformularlo de otro modo?

Ra: Soy Ra. Puedo reformularlo de diversas maneras, dado el conocimiento de este instrumento de vuestros complejos vibratorios de sonido. Voy a tratar de hallar una distorsión más breve esta vez.

Son dos los tipos de personas que pueden sanar: aquellos como tú, que teniendo la distorsión innata hacia el conocimiento-entrega de la Ley del Uno, pueden sanar pero no lo hacen; y aquellos que, teniendo el mismo conocimiento, pero sin mostrar distorsiones significativas hacia la Ley del Uno en mente, cuerpo o espíritu, aun así, y no obstante, han abierto un canal para esa misma capacidad.

Lo cierto es que hay quien sin el entrenamiento adecuado, diríamos, aun así, sana. Otra cuestión de interés es que aquellos cuya vida no se equipara con su trabajo pueden experimentar dificultades para absorber la energía de la infinidad inteligente y, por consiguiente, su distorsión llega a ser tal que provoca una falta de armonía en ellos mismos y en los demás, hasta el punto de que quizá necesiten cesar la actividad de sanación. Por lo tanto, los del primer tipo, los que pretenden servir y están dispuestos a ser entrenados en pensamiento, palabra y acción, son los que podrán mantener cómodamente la distorsión hacia el servicio en el ámbito de la sanación.

Interrogador: Entonces, ¿sería posible que nos instruyerais en la conciencia de sanación?

Ra: Soy Ra. Es posible.

Interrogador: ¿Lo haréis?

Ra: Soy Ra. Lo haremos.

Interrogador: No sé cuánto tiempo podría llevar eso. ¿Podríais proporcionar una síntesis del programa de entrenamiento necesario? En este momento no sé qué preguntas formular.

Ra: Soy Ra. Tenemos en cuenta vuestra solicitud de información pues, como habéis apreciado, existe un número considerable de complejos vibratorios de sonido que pueden emplearse de modo secuencial para instruir al sanador.

La síntesis es una muy adecuada introducción para que comprendáis lo que abarca.

En primer lugar, la mente debe conocerse a sí misma. Quizá esta sea la parte más ardua del trabajo de sanación. Si la mente se conoce a sí misma, entonces ya ha tenido lugar el aspecto más importante de la sanación. La conciencia es el microcosmos de la Ley del Uno.

La segunda parte guarda relación con las disciplinas de los complejos corporales. En las emanaciones que llegan a vuestro planeta en este momento, estas comprensiones y disciplinas tienen que ver con el equilibrio entre el amor y la sabiduría del uso del cuerpo en sus funciones naturales.

La tercera parte es la espiritual, y en ella las dos primeras disciplinas están relacionadas a través del establecimiento de contacto con el infinito inteligente.

Interrogador: Creo que tengo una ligera idea sobre el logro del primer paso. ¿Podéis profundizar algo más en los otros dos pasos, con los que no estoy nada familiarizado?

Ra: Soy Ra. Imaginad el cuerpo. Imaginad los aspectos más densos del cuerpo. Proseguid desde ese punto hasta el conocimiento más sutil de los caminos de energía que circulan y que vigorizan el cuerpo. Comprended que todas las funciones naturales del cuerpo incluyen todos los aspectos, desde el denso al sutil, y que pueden transmutarse a lo que podríais llamar lo sacramental. Esta es una breve exploración de la segunda parte.

Para hablar de la tercera, si queréis, imaginad la función del imán. El imán tiene dos polos. Uno se proyecta hacia arriba; el otro, hacia abajo. La función del espíritu es integrar el anhelo de elevación de la energía del conjunto mente/cuerpo con la precipitación y el influjo de la inteligencia infinita. Esta es una breve explicación del tercer punto.

Interrogador: Entonces, ¿este programa de formación implicaría actividades, instrucciones y ejercicios específicos?

Ra: Soy Ra. En estos momentos no estamos encarnados entre vosotros; por lo tanto, podemos guiar y tratar de especificar, pero no podemos mostrar, por ejemplo. Eso supone un hándicap. Sin embargo, y efectivamente, deben realizarse ejercicios bastante específicos para la mente, el cuerpo y el espíritu durante el proceso de enseñanza/aprendizaje que ofrecemos. Cabe reiterar, una vez más, que la sanación no es sino una distorsión de la Ley del Uno. Para alcanzar una comprensión no distorsionada de esa ley no es necesario sanar o mostrar ninguna manifestación, sino únicamente ejercitar la disciplina del discernimiento.

Os pediríamos que esta sesión finalice con una o dos preguntas más.

Interrogador: Mi objetivo es principalmente profundizar más en la Ley del Uno, y sería muy útil descubrir las técnicas de sanación. Soy consciente de vuestro problema respecto al libre albedrío. ¿Podéis exponer la Ley del Uno y las leyes de sanación?

Ra: Soy Ra. La Ley del Uno, aunque superando la limitación del nombre, como llamáis a los complejos vibratorios de sonidos, puede manifestarse de modo aproximado afirmando que todas las cosas son uno, que no existe polaridad, ni correcto ni incorrecto, ni disonancia, sino únicamente identidad. Todo es uno, y ese uno es amor/luz, luz/amor, el infinito Creador.

Una de las distorsiones fundamentales de la Ley del Uno es la sanación. Esta tiene lugar cuando un complejo mente/cuerpo/espíritu comprende la Ley del Uno en lo profundo de sí; esto es, que no existe disonancia, ni imperfección; que todo es completo, íntegro y perfecto. Así, la infinidad inteligente que existe en ese complejo mente/cuerpo/espíritu vuelve a dar forma a la ilusión del cuerpo, de la mente o del espíritu de manera que sea congruente con la Ley del Uno. El sanador actúa como dinamizador o catalizador en ese proceso totalmente individual.

Una cuestión que podría ser de interés es que un sanador que pida aprender debe entender la distorsión como responsabilidad ante esa petición/recepción. Este es un honor/deber que debe considerarse cuidadosamente en libre albedrío antes de hacer la petición.

Interrogador: Supongo que deberíamos continuar mañana.

Ra: Soy Ra. Tu suposición es correcta, a menos que consideréis preciso preguntar algo en concreto. El vigor de este instrumento le permite trabajar durante un espacio de tiempo aproximado al que llevamos.

Interrogador: Tengo una breve pregunta más. ¿Puede este instrumento realizar dos de estas sesiones por día, o deberíamos continuar con una?

Ra: Soy Ra. Este instrumento puede realizar dos sesiones diarias. No obstante, debe animársele a mantener su complejo corporal fuerte mediante una ingestión de alimentos superior a la que realiza habitualmente, debido al material físico del que nos valemos para hablar.

Además, deben controlarse las actividades de este instrumento para que no sean excesivas, pues esta tarea equivale a un agotador día de trabajo a nivel físico.

Si se siguen estas precauciones, sería posible realizar dos sesiones. No deseamos agotar a este instrumento.

Interrogador: Gracias, Ra.

Ra: Soy Ra. Os dejo en el amor y la luz de la Inteligencia Infinita única que es el Creador. Ir y regocijaros en el poder y la paz del Uno. Adonai.

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