Skip Navigation LinksL/L Research Library Transcripts - Table of Contents 1981 - Español La Ley del Uno, Libro I, Sesión 7 - 25 de enero de 1981
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Transcripciones de L/L Research

ACERCA DEL CONTENIDO DE ESTA TRANSCRIPCIÓN: Esta canalización telepática sintonizada se publicó originariamente como La ley del Uno, Libros I a V, por Don Elkins, James Allen McCarty y Carla L. Rueckert. Se facilita con la esperanza de que pueda serle útil. Al igual que las entidades de la Confederación siempre reiteran, le rogamos que aplique su juicio y su propio criterio al evaluar este material. Si algo le parece convincente, acéptelo; de lo contrario, descártelo, pues ni los miembros de la Confederación ni nosotros mismos desearíamos ser un escollo en el camino de nadie. (Traducción al español realizada por Pilar Royo.)

La Ley del Uno, Libro I, Sesión 7

25 de enero de 1981

Ra: Soy Ra. Os recibo en el amor y la luz de nuestro infinito Creador. Me comunico con vosotros.

Interrogador: Mencionasteis que había diversos miembros de la Confederación de Planetas. ¿Qué vías o tipos de servicio tienen a su alcance los miembros de la Confederación?

Ra: Soy Ra. Más que al que está a nuestro alcance, supongo que os referís al servicio que los miembros de la Confederación podemos ofrecer.

El servicio que podemos ofrecer a los que nos reclaman equivale al cuadrado de la distorsión/necesidad de esa llamada, dividido por, o integrado en la Ley del Uno fundamental, en su distorsión indicadora del libre albedrío de los que no son conscientes de la unidad de la creación.

Interrogador: De ello deduzco que la dificultad que experimentáis para contactar con este planeta en este momento es la variada composición de sus habitantes: algunos conscientes de la unidad, otros no, y que por esa razón no podéis presentaros abiertamente o proporcionar prueba de vuestro contacto, ¿es así?

Ra: Soy Ra. Como acabamos de repetir a través de este instrumento, debemos integrar todas las porciones de vuestro complejo de memoria social en su forma ilusoria de desintegración. Consecuentemente, el producto resultante puede considerarse como el límite de nuestra capacidad de servicio. Tenemos a nuestro favor que la Ley del Servicio eleva al cuadrado los deseos de los que hacen el llamamiento; de lo contrario, no existiríamos en este tiempo/espacio en la continuidad actual de la ilusión. En suma, básicamente estáis en lo cierto. La idea de incapacidad no forma parte de nuestro complejo de forma-pensamiento básico hacia vuestros pueblos; más bien, es la máxima consideración de la posibilidad.

Interrogador: Por elevar al cuadrado, ¿queréis decir que si diez personas os llaman, podéis computarlas, en relación con la proporción planetaria, como 100 personas, elevando diez al cuadrado y obteniendo 100?

Ra: Soy Ra. No es correcto. El cuadrado es secuencial: uno, dos, tres, cuatro; cada uno elevado al cuadrado por el número siguiente.

Interrogador: Si únicamente diez entidades en la Tierra requirieran vuestros servicios, ¿cómo calcularíais su llamamiento, según este método de elevación al cuadrado?

Ra: Soy Ra. Elevaríamos uno al cuadrado diez veces consecutivas, elevando la cifra hasta la décima potencia.

Interrogador: ¿Cuál sería el resultado de ese cálculo?

Ra: Soy Ra. No es fácil transmitir el resultado; es 1.012, aproximadamente. En ocasiones, las entidades no están totalmente unificadas en su llamamiento, por lo que el cuadrado es ligeramente menor. Por tanto, se produce una pérdida estadística durante ese intervalo de llamamiento. Sin embargo, quizá podáis ver mediante esta información estadísticamente corregida cuál es el mecanismo de elevación al cuadrado.

Interrogador: Aproximadamente, ¿cuántas entidades en el planeta Tierra están solicitando vuestros servicios en la actualidad?

Ra: Soy Ra. Personalmente, recibo el llamamiento de 352.000. La Confederación, en su espectro total de complejos-entidades, recibe el llamamiento de 632.000.000 de vuestros complejos mente/cuerpo/espíritu. Se han redondeado estas cifras.

Interrogador: ¿Podéis indicar el resultado de la aplicación de la Ley de los Cuadrados a esas cifras?

Ra: Soy Ra. Aproximadamente, la cifra carece de significado en sentido finito, pues consta de muchos, muchos dígitos. Sin embargo, constituye un gran llamamiento que sentimos y escuchamos en toda la creación como si nuestras propias entidades experimentaran una distorsión hacia un gran e inconsolable pesar. Eso exige nuestro servicio.

Interrogador: ¿En qué momento esa llamada sería lo suficientemente importante como para que aparecierais abiertamente entre nosotros en la Tierra? ¿Cuántas entidades de la Tierra tendrían que llamar a la Confederación?

Ra: Soy Ra. No calculamos la posibilidad de aparecer entre vosotros por la cifra de llamamientos, sino por el consenso entre la totalidad de un complejo de memoria social que haya comprendido la conciencia infinita de todo lo que existe, lo cual solo ha sido posible entre vuestros pueblos en casos aislados.

Cuando un complejo de memoria social al servicio del Creador observa esta situación y tiene alguna idea de la ayuda adecuada que puede llevarse a cabo únicamente apareciendo entre vosotros, el complejo de memoria social que desee la realización de ese proyecto lo presenta ante el Consejo de Saturno. Si se aprueba, se levanta la cuarentena.

Interrogador: Tengo una pregunta acerca del Consejo. ¿Quiénes lo integran, y cómo funciona?

Ra: Soy Ra. Los miembros del Consejo son representantes de la Confederación y de aquellos niveles vibratorios de vuestros planos interiores que son responsables de vuestra tercera densidad. Los nombres no son importantes, puesto que no hay nombres. Vuestros complejos mente/cuerpo/espíritu requieren nombres y así, en muchos casos, se emplean los complejos vibratorios de sonido concordantes con las distorsiones vibratorias de cada entidad; sin embargo, el concepto de nombre no forma parte del Consejo. Si se preguntan nombres, trataremos de darlos, pero no todos han escogido nombres.

En cifras, el Consejo que se reúne en sesión continua, aunque variable en sus miembros mediante un equilibrio, lo que tiene lugar irregularmente, es de nueve. Esa es la Sesión del Consejo. Para reforzar a este Consejo hay veinticuatro entidades que ofrecen sus servicios cuando se les solicita; esas entidades observan fielmente y han recibido el nombre de Guardianes.

El Consejo opera por medio de lo que llamaríais contacto telepático con la unicidad o unidad de los nueve, que combina armónicamente las distorsiones, de forma que la Ley del Uno prevalece con facilidad. Cuando se presenta la necesidad de una reflexión, el Consejo mantiene el complejo de distorsión de esa necesidad, equilibrándolo como se ha descrito, y a continuación recomienda lo que considera la acción adecuada. Ello incluye: uno, el deber de admitir complejos de memoria social en la Confederación; dos, asistir a los que tienen dudas sobre el medio de ayudar al complejo de memoria social que solicita la ayuda, de forma que esté en consonancia tanto con el llamamiento, con la Ley, y con el número de los que llaman (es decir; en ocasiones, la resistencia de la llamada); tres, determinación de las cuestiones internas del Consejo.

Estos son los principales deberes del Consejo. En caso de duda, puede contactar con los veinticuatro, en cuyo caso ofrecen su consenso/juicio/opinión al Consejo, tras lo cual este puede reconsiderar cualquier cuestión.

Interrogador: Habéis mencionado a los nueve que ocupan plaza en el Consejo. ¿Son estos «nueve» los mismos que se mencionan en este libro? (señalando el libro Uri).

Ra: Soy Ra. El Consejo de Nueve se ha expuesto en forma parcialmente no distorsionada por dos fuentes principales, conocidas según vuestro modo de nombrar como Mark y como Henry. En un caso, el canal se convirtió en el escribano; en el otro, el canal no fue el escribano, pero sin la ayuda de este último la energía no hubiera llegado al canal.

Interrogador: Los nombres a los que hacéis referencia, ¿son los de Mark Probert y Henry Puharich?

Ra: Soy Ra. Es correcto.

Interrogador: Me interesa la aplicación de la Ley del Uno por lo que concierne al libre albedrío, en relación con lo que llamaría la «publicidad» realizada por los contactos ovni con el planeta Tierra. Parece que el Consejo ha permitido que se levante la cuarentena muchas veces en los últimos treinta años, y creo que es una forma de publicidad de lo que estamos haciendo ahora mismo, para posibilitar el despertar de un mayor número de personas, ¿estoy en lo cierto?

Ra: Soy Ra. Va a exigir cierto trabajo desentrañar la conceptualización de vuestro complejo mental para volver a dar forma a vuestra pregunta y poder proporcionar así una respuesta adecuada. Os rogamos tengáis paciencia con nosotros.

El Consejo de Saturno no ha permitido el levantamiento de la cuarentena en la continuidad de tiempo/espacio que habéis mencionado. Se está llevando a cabo cierta cantidad de aterrizajes, algunos de ellos de las entidades a las que conocéis como del grupo de Orión.

En segundo lugar, hay permiso, no para romper la cuarentena morando entre vosotros, pero sí para aparecer en forma-pensamiento a los que tienen ojos para ver.

En tercer lugar, estáis en lo cierto al suponer que se concedió permiso en el tiempo/espacio en que se desarrolló y utilizó vuestro primer artefacto nuclear para que los miembros de la Confederación velasen por vuestras gentes de modo que se suscitara el misterio. Eso es lo que queréis decir por publicidad, y es correcto. El carácter misterioso y desconocido de los acontecimientos que estamos autorizados a ofrecer tiene la intención de haceros conscientes de la posibilidad infinita. Cuando vuestras gentes captan la infinidad, entonces, y solo entonces, puede abrirse la puerta de acceso a la Ley del Uno.

Interrogador: Habéis dicho que Orión es la fuente de algunos contactos con ovnis. ¿Podéis decirme algo sobre esos contactos, su finalidad?

Ra: Soy Ra. Considerad, si os parece, un ejemplo sencillo de intenciones buenas y malas. Ese ejemplo es Adolf; ese es vuestro complejo vibratorio de sonido. Presumiblemente, la intención es unificar, mediante la elección del complejo de distorsión denominado élite, a partir de un complejo de memoria social, para después esclavizar, por diversos medios, a aquellos a los que la distorsión considera no pertenecientes a la élite. Posteriormente existe la idea de tomar el complejo de memoria social cribado de esa forma y de sumarlo a una distorsión ideada por el denominado grupo de Orión como un imperio. El problema a que se enfrentan es que afrontan una gran cantidad de energía aleatoria liberada por el concepto de separación. Eso los hace vulnerables, pues no existe armonía entre las distorsiones de sus propios miembros.

Interrogador: ¿Cuál es la densidad del grupo de Orión?

Ra: Soy Ra. Al igual que en la Confederación, las densidades de las conciencias colectivas que componen ese grupo son variadas. Hay un número reducido de entidades de tercera densidad, un gran número de cuarta densidad, un número igualmente amplio de quinta densidad, y muy pocas entidades de sexta densidad en esa organización. Sus cifras son quizá una décima parte de las nuestras en cualquier punto de la continuidad del espacio/tiempo, pues el problema de la entropía espiritual les hace experimentar una constante desintegración de sus complejos de memoria social. Su poder es el mismo que el nuestro. La Ley del Uno se mantiene imperturbable ante la luz o la oscuridad, pues está disponible para el servicio a los demás y para el servicio al yo; sin embargo, el servicio a los demás resulta en el servicio al yo, preservando y reforzando así la armonía de las distorsiones de aquellas entidades que buscan la infinidad inteligente mediante esas disciplinas.

Los que tratan de hallar la infinidad inteligente mediante el servicio al yo crean la misma cantidad de poder pero, como hemos dicho, experimentan una dificultad constante por el concepto de separación, implícito en las manifestaciones del servicio a sí mismo, que implica poder sobre los demás. Eso debilita, y finalmente desintegra la energía acumulada por los complejos mente/cuerpo/espíritu que llaman al grupo de Orión y a los complejos de memoria social que conforman su grupo.

Cabe recalcar, ponderar cuidadosamente y aceptar que la Ley del Uno está al alcance de cualquier complejo de memoria social que haya decidido esforzarse conjuntamente para la consecución de todo propósito, sea el servicio a los demás o el servicio al yo. Las leyes, que son las distorsiones fundamentales de la Ley del Uno, entran así en acción y la ilusión del espacio/tiempo se emplea como medio para el desarrollo de los resultados de las elecciones libremente realizadas. Así, todas las entidades aprenden, no importa lo que busquen. Todas aprenden lo mismo; unas rápidamente, otras lentamente.

Interrogador: Tomando como ejemplo la quinta densidad relativa al complejo de memoria social del grupo Orión, ¿cuál fue su densidad anterior antes de pasar a quinta densidad?

Ra: Soy Ra. La progresión a través de las densidades es secuencial. Un complejo de memoria social de quinta densidad estaría compuesto de complejos mente/cuerpo/espíritu recolectados desde la cuarta densidad. Después, el conglomerado o complejo colectivo mente/cuerpo/espíritu opera su fusión, y los resultados se deben a las infinitas posibilidades de combinaciones de las distorsiones.

Interrogador: Trato de entender cómo progresaría un grupo como el de Orión. ¿Cómo sería posible, si alguien estuviera en el grupo de Orión y orientado hacia el servicio al yo, progresar desde nuestra tercera densidad a la cuarta; cuál sería el aprendizaje necesario para ello?

Ra: Soy Ra. Esta es la última pregunta extensa para este instrumento en este momento.

Recordaréis que habíamos entrado en algunos detalles sobre la forma en que incluso aquellos no orientados hacia el servicio a los demás, podían hallar y utilizar la puerta de acceso a la infinidad inteligente. Ello es válido en todas las densidades de nuestra octava. No podemos hablar por los que están por encima de nosotros, como diríais, en el siguiente octeto cuántico u octava de existencia; sin embargo, es válido para esta octava de densidad. Los seres son cosechados porque pueden observar y disfrutar la luz y el amor de la densidad adecuada. Los que han hallado esos luz/amor, amor/luz sin el beneficio de un deseo para el servicio a los demás, aun así, por la ley del Libre Albedrío, tienen el derecho de utilizar esos luz/amor para cualquier propósito. Asimismo, puede añadirse que hay sistemas de estudio que permiten al buscador de la separación llegar hasta esas puertas de acceso.

Ese estudio es tan arduo como el que os hemos descrito, pero hay quien tiene la perseverancia para llevarlo a cabo, de la misma forma que vosotros deseáis seguir el difícil camino de la búsqueda del conocimiento con el fin de servir. La distorsión radica en el hecho de que la Ley del Uno considera exactamente igual a aquellos que buscan el servicio al yo como a los que buscan servir a otros, ¿pues no son todos uno? Servir al yo y servir al prójimo es un método dual para expresar lo mismo, si es que podéis comprender la esencia de la Ley del Uno.

En este momento podríamos contestar cualquier pregunta breve que tengáis.

Interrogador: ¿Hay algo que podamos hacer para que el instrumento esté más confortable?

Ra: Soy Ra. Podríais hacer pequeños ajustes. No obstante, ahora podemos utilizar al instrumento con la mínima distorsión y sin agotarlo demasiado.

¿Deseáis hacer más preguntas?

Interrogador: No queremos agotar al instrumento. Muchas gracias. Esta sesión ha sido muy útil y nos gustaría proseguir con este punto en la siguiente.

Ra: Soy Ra. Os dejo en el amor y la luz del infinito Creador. Id, pues, y regocijaros en el poder y la paz del Creador único. Adonai.

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