Skip Navigation LinksL/L Research Library Transcripts - Table of Contents 1981 - Español La Ley del Uno, Libro I, Sesión 9 - 27 de enero de 1981
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Transcripciones de L/L Research

ACERCA DEL CONTENIDO DE ESTA TRANSCRIPCIÓN: Esta canalización telepática sintonizada se publicó originariamente como La ley del Uno, Libros I a V, por Don Elkins, James Allen McCarty y Carla L. Rueckert. Se facilita con la esperanza de que pueda serle útil. Al igual que las entidades de la Confederación siempre reiteran, le rogamos que aplique su juicio y su propio criterio al evaluar este material. Si algo le parece convincente, acéptelo; de lo contrario, descártelo, pues ni los miembros de la Confederación ni nosotros mismos desearíamos ser un escollo en el camino de nadie. (Traducción al español realizada por Pilar Royo.)

La Ley del Uno, Libro I, Sesión 9

27 de enero de 1981

Ra: Soy Ra. Os recibo en el amor y la luz de nuestro infinito Creador. Estamos en comunicación con vosotros.

Interrogador: Los ejercicios de sanación que nos habéis proporcionado son de tal naturaleza que es mejor concentrarse en uno de ellos en cada ocasión. Quisiera preguntar en qué ejercicio concreto debería concentrarme esta noche.

Ra: Soy Ra. Como siempre, dirigir vuestro juicio es una intrusión en vuestra distorsión de continuidad del espacio/tiempo denominado futuro. Es aceptable hablar del pasado o del presente dentro de los límites de nuestra distorsión/juicio; en cambio, guiar, antes que enseñar/aprender no es aceptable para nuestra distorsión por lo que respecta a la enseñanza/aprendizaje. En su lugar, podemos sugerir un proceso por el que cada uno escoge el primero de los ejercicios, en el orden en que los hemos proporcionado y que vosotros, en vuestro discernimiento, sentís que vuestro complejo mente/cuerpo/espíritu no aprecia plenamente.

Esa es la elección adecuada: construir a partir de la base, asegurar que los cimientos sean aptos para la construcción. Hemos evaluado por vosotros la intensidad de este esfuerzo en cuanto a la energía empleada. Tendréis esto en cuenta y seréis pacientes, pues no hemos proporcionado un programa breve o sencillo de aprendizaje/enseñanza para la toma de conciencia.

Interrogador: Según entiendo el proceso evolutivo, nuestra población planetaria dispone de cierto intervalo de tiempo para progresar. Generalmente, se divide en tres ciclos de 25.000 años. Al finalizar los 75.000 años, el propio planeta progresa. ¿Qué es lo que ha provocado esta situación, con tal exactitud numérica de años en cada uno de los ciclos?

Ra: Soy Ra. Visualizad, si os parece, la energía particular que fluyendo hacia el exterior y condensándose hacia el interior ha formado el pequeño mundo de la creación gobernado por vuestro Consejo de Saturno. Continuad observando el ritmo de ese proceso. El flujo viviente crea un ritmo tan ineludible como el de uno de vuestros relojes. Cada una de vuestras entidades planetarias comenzó el primer ciclo cuando el nexo de energía fue capaz, en ese entorno, de sostener tales experiencias de la mente y el cuerpo. Así, cada una de vuestras entidades planetarias se encuentra en un programa de ciclo diferente, como podríais llamar. El cronometraje de esos ciclos es una medida equivalente a una parte de la energía inteligente.

Esta energía inteligente ofrece una especie de reloj, pues los ciclos avanzan con la precisión del reloj que da las horas. De esa forma se abre la puerta de acceso desde la energía inteligente a la infinidad inteligente, con independencia de las circunstancias, cuando llega la hora.

Interrogador: ¿Cuál fue el origen de las primeras entidades sobre este planeta; dónde se hallaban antes de encontrarse en este planeta?

Ra: Soy Ra. Las primeras entidades sobre este planeta fueron agua, fuego, aire y tierra.

Interrogador: ¿De dónde llegaron hasta aquí los primeros seres como nosotros; de dónde evolucionaron?

Ra: Soy Ra. Habláis de la experiencia de tercera densidad. Los primeros llegaron aquí traídos desde otro planeta de vuestro sistema solar, al que llamáis el «planeta rojo», Marte. El entorno de ese planeta se volvió inhabitable para los seres de tercera densidad. Por lo tanto, las primeras entidades fueron de esa raza, como podríais decir, manipuladas en parte por los guardianes de aquellos tiempos.

Interrogador: ¿Cuál es esa raza, y cómo llegó desde Marte hasta aquí?

Ra: Soy Ra. Esa raza es una combinación de los complejos mente/cuerpo/espíritu de vuestro denominado planeta rojo y de una cuidadosa serie de ajustes genéticos realizados por los guardianes de aquellos tiempos. Esas entidades llegaron, o fueron preservadas, para vivir la experiencia sobre vuestra esfera mediante un tipo de nacimiento no reproductivo, sino consistente en la preparación de material genético para la encarnación de los complejos mente/cuerpo/espíritu de las entidades procedentes del planeta rojo.

Interrogador: Por lo que decís, deduzco que los guardianes transfirieron la raza aquí, una vez que se extinguió en el plano físico de Marte tal como lo conocemos, ¿es así?

Ra: Soy Ra. Así es.

Interrogador: Obviamente, al hacerlo de ese modo, los guardianes actuaron desde el conocimiento de la Ley del Uno. ¿Podéis explicar la aplicación de la Ley del Uno en ese proceso?

Ra: Soy Ra. La Ley del Uno fue designada como portadora de la sabiduría de los guardianes en contacto con las entidades del planeta rojo, combinando así el complejo de memoria social de la raza guardiana y el de la raza de dicho planeta. Sin embargo, ello implicó cada vez más distorsiones en la aplicación de la Ley del Uno desde el punto de vista de otros seres guardianes, y es a partir de esa acción de inicio cuando se estableció la cuarentena en este planeta, al considerarse que se había mermado el libre albedrío de las entidades del planeta rojo.

Interrogador: ¿Las entidades del planeta rojo seguían la Ley del Uno antes de dejar su planeta?

Ra: Soy Ra. Las entidades del planeta rojo estaban tratando de aprender las Leyes del Amor, que constituyen una de las distorsiones fundamentales de la Ley del Uno. Sin embargo, la tendencia de ese pueblo hacia la acción bélica provocó tales dificultades en el entorno atmosférico de su planeta que se tornó inviable para la experiencia de tercera densidad antes de que finalizara su ciclo. Así, las entidades del planeta rojo no fueron recolectadas y prosiguieron en vuestra ilusión para tratar de aprender la Ley del Amor.

Interrogador: ¿Cuánto tiempo hace que ocurrió esta transferencia del planeta rojo a la Tierra?

Ra: Soy Ra. En vuestro cómputo de tiempo, esta transferencia ocurrió hace aproximadamente 75.000 años.

Interrogador: ¿Hace 75.000 años?

Ra: Soy Ra. Aproximadamente, así es.

Interrogador: ¿Antes de que ocurriera la transferencia, eran entidades con una morfología como la mía, con dos brazos y dos piernas?

Ra: Soy Ra. Ha habido visitantes de vuestra esfera en diversos momentos durante los últimos cuatro millones de vuestros años, en términos aproximados. Estos visitantes no repercuten sobre el ciclo de la esfera planetaria; su entorno no fue de tercera densidad hasta la época mencionada anteriormente.

Interrogador: Entonces, había entidades de segunda densidad aquí antes de aproximadamente 75.000 años. ¿Qué tipo de entidades eran?

Ra: Soy Ra. La segunda densidad es la densidad de la vida animal y de las plantas superiores que existe sin el impulso elevado hacia el infinito. Estos seres de segunda densidad son de una octava de conciencia, al igual que encontráis diversas orientaciones de conciencia entre las entidades de vuestra vibración.

Interrogador: ¿Alguna de estas entidades de segunda densidad tenía una morfología como la nuestra: dos brazos, dos piernas, cabeza, y caminaba en posición erguida sobre dos pies?

Ra: Soy Ra. Los dos niveles más elevados de los niveles subvibracionales de seres de segunda densidad tenían una configuración bípeda como la que habéis mencionado. Sin embargo, el movimiento eréctil que experimentáis no se desarrolló totalmente en estos seres, cuya tendencia era a inclinarse hacia delante y que apenas habían abandonado la posición cuadrúpeda.

Interrogador: ¿De dónde vinieron estos seres? ¿Fueron producto de la evolución, tal como la entienden nuestros científicos? ¿Han evolucionado a partir del material original de la Tierra del que habéis hablado?

Ra: Soy Ra. Así es.

Interrogador: Entonces, ¿estos seres evolucionaron desde la segunda a la tercera densidad?

Ra: Soy Ra. Así es, aunque no puede garantizarse el número de ciclos que le costará a una entidad aprender las lecciones de la toma de conciencia de sí misma, requisito previo para la transición a tercera densidad.

Interrogador: ¿Existe alguna raza concreta en nuestro planeta en este momento que haya encarnado aquí desde la segunda densidad?

Ra: Soy Ra. En este momento no existen complejos de conciencia de segunda densidad sobre vuestra esfera. Sin embargo, existen dos razas que adoptan la forma de segunda densidad. Una de ellas incluye a las entidades de la esfera planetaria a la que denomináis Maldek. Estas entidades ejercen sus complejos de discernimiento a través de una serie de lo que llamaríais restituciones kármicas. Moran en el interior de vuestros pasajes subterráneos más profundos, y los conocéis como «bigfoot».

La otra raza es aquella a la que los guardianes han ofrecido una morada en esta densidad, pues desean dar a los complejos mente/cuerpo/espíritu de esta densidad, en este momento, vehículos físicos concebidos adecuadamente, como llamaríais a estos complejos químicos, en caso de que se produzca lo que denomináis guerra nuclear.

Interrogador: No he comprendido por qué estos vehículos o seres serían apropiados en caso de una guerra nuclear.

Ra: Soy Ra. Son seres que existen como entidades de segunda densidad dotadas de instinto, que se mantienen en reserva para formar lo que podríais llamar un acervo genético en caso de que hubiera necesidad de recurrir a estos complejos corporales. Estos complejos corporales tienen una gran capacidad de resistir los rigores de la radiación que los complejos corporales en los que habitáis ahora no podrían soportar.

Interrogador: ¿Dónde se ubican estos complejos corporales?

Ra: Soy Ra. Estos complejos corporales de la segunda raza están en lo profundo de los bosques no habitados. Hay muchos en diversos lugares sobre la superficie de vuestro planeta.

Interrogador: ¿Son criaturas tipo bigfoot?

Ra: Soy Ra. Es correcto, aunque nosotros no los llamaríamos bigfoot, pues son escasos y muy hábiles para escapar a la detección. La primera raza es menos capaz de detectar la proximidad de otros complejos mente/cuerpo/espíritu, pero estos seres son muy hábiles, gracias a la comprensión tecnológica que alcanzaron antes de su encarnación aquí. Estas entidades de ojos brillantes son las más familiares para vuestros pueblos.

Interrogador: Entonces existen dos tipos diferentes de bigfoot, ¿es así?

Ra: Soy Ra. Esta va a ser la última pregunta.

Existen tres tipos de bigfoot, si aceptáis el uso de ese complejo vibratorio de sonido para tres razas diferentes de complejos mente/cuerpo/espíritu. Hemos descrito los dos primeros.

El tercero es una forma-pensamiento.

Interrogador: Quisiera preguntar si hay algo que podamos hacer para contribuir al confort del instrumento.

Ra: Soy Ra. Este instrumento va a necesitar cierto ajuste de las partes sensibles de su complejo corporal. Las distorsiones se deben al bloqueo del centro de energía que llamaríais pineal.

Os dejo en el amor y la luz del infinito Creador. Así, id y regocijaros en el poder y la paz del Creador único. Adonai.

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