Skip Navigation LinksL/L Research Library Transcripts - Table of Contents 1981 - Español La Ley del Uno, Libro V, Fragmento 5 - Sesión 12, 28 de enero de 1981
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Transcripciones de L/L Research

ACERCA DEL CONTENIDO DE ESTA TRANSCRIPCIÓN: Esta canalización telepática sintonizada se publicó originariamente como La ley del Uno, Libros I a V, por Don Elkins, James Allen McCarty y Carla L. Rueckert. Se facilita con la esperanza de que pueda serle útil. Al igual que las entidades de la Confederación siempre reiteran, le rogamos que aplique su juicio y su propio criterio al evaluar este material. Si algo le parece convincente, acéptelo; de lo contrario, descártelo, pues ni los miembros de la Confederación ni nosotros mismos desearíamos ser un escollo en el camino de nadie. (Traducción al español realizada por Pilar Royo.)

La Ley del Uno, Libro V, Fragmento 5

Sesión 12, 28 de enero de 1981

Jim: En el primer párrafo de la próxima sección puede apreciarse lo fácil es, incluso para el buscador espiritual más serio, perder ocasionalmente la actitud correcta para hallar el núcleo del proceso evolutivo. Sintonizar adecuadamente el propio ser para llevar a cabo la búsqueda efectiva tiene bastante menos que ver con lo que se hace que con cómo se hace, y con cómo se equilibra o se asienta en el interior del ser gracias a la meditación y a la contemplación. Sin el equilibrio de la actitud meditativa, la mente tiende a distraerse por la mundana repetición de los acontecimientos, y las propias lecciones tienden a orbitar la periferia del propio ser sin asentarse en su centro para presentar desde allí un entendimiento más profundo de la naturaleza de esta ilusión y un sentido de cómo conducir el yo de manera más armoniosa. Vemos también en la siguiente respuesta de Ra que es imperativo que todos estos avances en la singladura de nuestro ser sean producto de las elecciones del libre albedrío, que nunca debe quedar limitado por otro. Ese punto se reitera en la respuesta que da Ra a la pregunta de Don sobre las implicaciones metafísicas de tratar de encerrar a un «hombre de negro» en un armario (una oportunidad que nunca se nos ha presentado, ¡por cierto!).

Este es otro buen ejemplo de una serie de preguntas que se desvía hacia información efímera sin importancia. Obsérvese cómo Ra finaliza la Sesión 12 del Libro I, titulado también El Material Ra, con alusiones a un «ajuste correcto» y a la «orientación correcta» de la Biblia, la vela, el incensario y el agua, ligeramente alterados. Nos costó doce sesiones determinar que Ra no hablaba en realidad de la colocación física de la Biblia y de todos los demás elementos, sino que nos insinuaba que nuestra alineación metafísica no era la más adecuada. Nuestra serie de preguntas se había alejado de la cuestión principal del proceso evolutivo. Como nuestro contacto con Ra era de «banda estrecha» eso significaba que Ra no podía responder indefinidamente a preguntas que quedaran fuera del objetivo del contacto. Si hubiéramos permitido que esas distorsiones se mantuvieran durante un periodo prolongado, el contacto se hubiera visto alterado y finalmente lo hubiéramos perdido.

La última parte de esta sesión aborda el concepto de los denominados «Errantes» y sus características, frecuentemente compartidas, de presentar enfermedades físicas como alergias y desórdenes de la personalidad que, en un sentido más profundo, parecen ser una reacción a la frecuencia vibratoria del planeta. Este parece ser un efecto secundario que se debe a que tales entidades poseen otra influencia planetaria en una densidad más elevada, de la que provienen. Encarnan en este planeta de tercera densidad para dar servicio en cualquier modo posible y ayudar a la población a hacerse más consciente del proceso evolutivo y de avanzar en armonía con él. Estos Errantes atraviesan el mismo proceso de olvido que cualquier otro ser de tercera densidad que encarne aquí, y pasan a ser totalmente un ser de tercera densidad (incluso a medida que comienzan a recordar paulatinamente la razón por la que han nacido aquí). Parece ser que una de cada setenta personas de la Tierra es un Errante.

Parece también que en nuestros días está muy de moda decir que uno es de tal o cual planeta, de tal o cual densidad superior, y que uno es realmente este o aquel ser elevado, llegado a la Tierra para ser un gran maestro. Para nosotros es lamentable observar una oportunidad tan magnífica de prestar un humilde servicio, degradada hasta el punto de representar un mero juego sobre quién ostenta el mayor número de galones en el rango espiritual. No ocultamos la posibilidad de que podamos ser de tal origen, pero ni nosotros ni los de Ra pensamos que tal origen sea especialmente remarcable. Como Don solía decir: «En alguna parte hay que estar, haciendo algo. Perfectamente podrías estar aquí haciendo esto».

Carla: Creo que algo que no debemos olvidar es que, si somos Errantes venidos de cualquier lugar, hemos llegado aquí por una razón: para servir aquí y ahora, en este mundo sombrío de la Tierra de tercera densidad. Sí, sufrimos los resultados de tratar de vivir en un rango vibratorio que nos resulta complicado y, sí, de alguna forma recordamos una «mejor manera» de vivir. Teniendo esto en cuenta, se hace más obvio que nuestra principal misión aquí es simplemente existir, respirar el aire y dejar que fluya el amor que existe en nosotros. La vida cotidiana de todos los días es sagrada cuando la persona la vive con la conciencia de que «todo es amor» resonando tras sus palabras y sus pensamientos. Vivir con devoción no implica necesariamente volverse un ermitaño o un peregrino, aunque si alguien siente esa necesidad, que su camino sea bendecido. Para mí, al menos, las acciones cotidianas son las más sagradas: hacer la colada, las tareas domésticas, los recados... todo avanza a un ritmo, y formamos parte de esa sinfonía de toda la vida que comparte la energía que va y viene.

Sé que una de las grandes esperanzas que alberga un Errante es hallar su servicio. Vivir una vida de devoción en medio de la agitación general es un gran y perfecto servicio. Es lo que hemos venido a hacer. A medida que dejamos que el amor fluya a través de nosotros, otros cambian, y cuando abren sus corazones aumenta el círculo de luz. Estamos ahora en la fase en que las fuentes de luz están empezando a conectar… ¿no escucho ya el sonido de la mente global que nace?

Además, la mente global es para mí un concepto muy real, y especialmente desde el advenimiento del correo electrónico y de Internet. Con el intercambio de información sin necesidad de lápiz o papel, básicamente estamos trabajando con luz, sin duda una de las formas más puras de comunicación. A medida que recopilo historias que describen la nostalgia de los Errantes, me llama la atención lo intenso y constante que es el deseo general de hallar un hogar espiritual, una identidad, y una forma de servicio. Animo a todos aquellos que viven la experiencia de ser Errantes a que se relacionen entre ellos y formen una «red» con el resto de conciencias que han despertado ya, para vivir juntos a corazón abierto y dejar que la luz nos inunde a todos mediante la «red mundial» de conciencias planetarias. Como dice Jim, no existe mayor servicio que ser uno mismo en este mundo en ocasiones refractario.

Don tenía en gran estima a Andrija Puharich, y fue su amigo generoso y leal durante muchos años. Conocimos a Andrija en 1974, después de leer el libro Uri, del que era autor, y de identificarle como uno de los personajes de nuestra novela extrañamente profética, The Crucifixion of Esmeralda Sweetwater (La crucifixión de Esmeralda Sweetwater), que habíamos escrito entre 1968 y 1969. Habíamos contribuido a la «conexión mental» de 1977 que llegaría a ser histórica, y mantuvimos el contacto con él en todo momento cuando tuvo que esquivar proyectiles y a agentes de diversos gobiernos que pensaban que estaba tramando algo. Puharich era una persona de inmensa hospitalidad y amabilidad, aunque también era algo insensible y desconocedor del mundo y de sus exigencias más allá de su propio trabajo. Era un hombre que se levantaba por la mañana y trabajaba sin descanso, literalmente, deteniéndose tan solo para tomar algún alimento hasta la hora de irse a dormir. Recurría a otras personas, empleando sus talentos y donaciones, que sostenían su trabajo, inconsciente del hecho de que agotara los recursos o el tiempo de la gente, porque se concentraba exclusivamente en el trabajo que tenía ante él, nunca en ganar dinero. Era un erudito y un hombre brillante, y muchas cosas ocurrieron tras de sí. Es una gran pérdida para el mundo de las ideas que sus diarios, que mantenía cuidadosamente, fueran confiscados en el momento de su muerte y hayan desaparecido. Tengo que admitir que a menudo he sentido que «utilizaba» a Don. Yo le veía como un hombre con más energía, pero con menos sabiduría que Don. En mi opinión, debería haber seguido los sabios consejos que Don le dio, pero el propio Don nunca lo percibió así; él estaba satisfecho de poder ayudar. Rindo homenaje a Andrija. Qué hombre tan singular y extraordinario, y qué gran contribución realizó de tan diversas maneras.

George Hunt Williamson era un canal que admirábamos profundamente; de hecho, hemos utilizado su canalización del Padre Philip en nuestra cinta, Messages from the UFOs (Mensajes de los ovnis). Únicamente mantuvimos contacto telefónico con él, y como Andrija, nunca pudo asistir a nuestras sesiones. Es probable que no terminara de convencerle la solicitud que hizo Ra, de que debía prepararse con anterioridad. Es uno de los grandes pioneros en materia de ovnis y de investigación metafísica, y creo que fue el primero en poner un nombre a los Errantes; los llamó «manzanas», citando el mensaje de un ovni canalizado por radio: «Volveremos a las manzanas que hemos esparcido».

Sesión 12, 28 de enero de 1981

Interrogador: Esta tarde he recibido una llamada telefónica de Henry Puharich, y el mes que viene estará aquí. Quisiera preguntar si es posible que se una a nuestro círculo y que formule preguntas. También quisiera preguntar si Michael D’brenovic, conocido también como George Hunt Williamson, podría unirse a nuestro círculo.

Ra: Soy Ra. En el momento actual, esas dos entidades no están adecuadamente sintonizadas para este trabajo particular, debido a distorsiones vibratorias que se deben, a su vez, a una reciente falta de tiempo/espacio, que llamáis «ocupaciones». Os pediríamos que estas entidades pasen un breve periodo de tiempo/espacio en contemplación, durante cada ciclo diurno de vuestro planeta. En un futuro tiempo/espacio de vuestra continuidad, podéis volver a preguntar. Este grupo está muy equilibrado respecto a las distorsiones vibratorias del instrumento, debido en primer lugar al contacto diario con él; en segundo lugar, debido al contacto con el instrumento durante los periodos de meditación; en tercer lugar, por la distorsión personal del complejo mente/cuerpo/espíritu hacia la contemplación, lo que en suma hace que este grupo sea eficaz.

Interrogador: ¿Qué grupo contactó con Henry Puharich en Israel alrededor del año 1972?

Ra: Soy Ra. Debemos abstenernos de contestar a esa pregunta debido a la posibilidad/probabilidad de que el que llamáis Henry lea la respuesta, pues ello causaría distorsiones en su futuro. Es necesario que cada ser utilice su discernimiento completo y libre desde el interior del yo global que ocupa el centro del complejo mente/cuerpo/espíritu.

Interrogador: ¿Eso os impediría contestar también a la pregunta de con quién contactó el grupo del que yo formaba parte, en 1962?

Ra: Soy Ra. Podemos responder a esta pregunta. El grupo que contactó era de la Confederación.

Interrogador: ¿Tenían alguna de sus naves sobre nuestra zona en aquel momento?

Ra: Soy Ra. No había naves. Fue una forma-pensamiento.

Interrogador: Si me visitara un «hombre de negro» y le encerrara en un armario, ¿podría mantenerlo encerrado allí, o desaparecería?

Ra: Soy Ra. Depende del tipo de entidad que atraparas. Quizá percibas una reproducción artificial, que podría mantenerse cautiva durante un breve periodo, aunque también tiene la capacidad de desaparecer. No obstante, la programación de esas reproducciones dificulta controlarlas remotamente. No podrías forcejear con una entidad en forma-pensamiento del tipo del «hombre de negro», como los llamáis.

Interrogador: ¿Esto iría en contra de la Ley del Uno? ¿Sería un error retener a una de esas entidades?

Ra: Soy Ra. No hay errores en la Ley del Uno.

Interrogador: Lo que quería preguntar es si estaría polarizando más hacia el servicio al yo o hacia el servicio al prójimo cuando llevara a cabo esa acción de encerrar a la forma pensamiento o reconstrucción.

Ra: Soy Ra. Podéis reflexionar sobre esa pregunta vosotros mismos. Interpretamos la Ley del Uno, pero no hasta el punto de aconsejar.

Interrogador: ¿Existe alguna forma para que los Errantes se curen a sí mismos de sus enfermedades físicas?

Ra: Soy Ra. Esta va a ser la última cuestión que se plantee en este tiempo/espacio.

La distorsión de la autocuración se efectúa mediante la comprensión de la infinidad inteligente que reside en el interior. Esa comprensión presenta algún bloqueo en aquellos cuyos complejos corporales no están perfectamente equilibrados, bloqueo que varía de una entidad a otra. Para que tenga lugar la sanación, se requiere tomar conciencia de la naturaleza espiritual de la realidad y de las correspondientes emanaciones de esa realidad en el complejo individual de mente/cuerpo/espíritu.

¿Tenéis alguna pregunta breve antes de que concluyamos la sesión?

Interrogador: ¿Es posible que nos digáis si alguno de nosotros es un Errante?

Ra: Soy Ra. Al examinar cada uno de los complejos mente/cuerpo/espíritu presentes, hallamos la total certeza de ese hecho y, por lo tanto, no vemos inconveniente en recapitularlo. Cada uno de los presentes son Errantes que cumplen una misión, por decirlo así.

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