Skip Navigation LinksL/L Research Library Transcripts - Table of Contents 1981 - Español La Ley del Uno, Libro I, Sesión 22 - 10 de febrero de 1981
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Transcripciones de L/L Research

ACERCA DEL CONTENIDO DE ESTA TRANSCRIPCIÓN: Esta canalización telepática sintonizada se publicó originariamente como La ley del Uno, Libros I a V, por Don Elkins, James Allen McCarty y Carla L. Rueckert. Se facilita con la esperanza de que pueda serle útil. Al igual que las entidades de la Confederación siempre reiteran, le rogamos que aplique su juicio y su propio criterio al evaluar este material. Si algo le parece convincente, acéptelo; de lo contrario, descártelo, pues ni los miembros de la Confederación ni nosotros mismos desearíamos ser un escollo en el camino de nadie. (Traducción al español realizada por Pilar Royo.)

La Ley del Uno, Libro I, Sesión 22

10 de febrero de 1981

Ra: Soy Ra. Os recibo en el amor y la luz del infinito Creador. Estoy en comunicación con vosotros.

Interrogador: Voy a realizar un par de preguntas para esclarecer el final del segundo gran ciclo; después, continuaré con el tercero y último de los grandes ciclos.

¿Podéis indicar cuál era la esperanza media de vida al final del segundo gran ciclo?

Ra: Soy Ra. Como sabéis, hacia el final del segundo gran ciclo la esperanza de vida variaba entre aquellos pueblos geográficamente aislados, más en armonía con la energía inteligente y de naturaleza menos bélica.

Interrogador: ¿Podéis decirme la duración de la esperanza media de vida expresada en años al final del segundo gran ciclo?

Ra: Soy Ra. Quizá la media sea engañosa. Para ser precisos, muchos pasaban aproximadamente treinta y cinco o cuarenta de vuestros años en una encarnación, con la posibilidad, no tan remota, de alcanzar una esperanza de vida cercana a cien de vuestros años.

Interrogador: Entonces, ¿puedo asumir que esta drástica disminución de la esperanza media de vida, desde los setecientos años a menos de cien años de duración durante este segundo ciclo de 25.000 años, fue ocasionada por una mayor carencia de servicio al prójimo?

Ra: Soy Ra. Es así, en parte. Hacia el final del segundo ciclo, la Ley de la Responsabilidad había comenzado a surtir efecto por la creciente capacidad de las entidades de captar las lecciones que deben ser aprendidas en esta densidad. Así, las entidades descubrieron medios de mostrar una naturaleza belicosa, no únicamente como tribus, o como lo que llamaríais naciones, sino en las relaciones personales, unos con otros; el concepto del intercambio dio paso al concepto del dinero; igualmente, el concepto de propiedad ganó terreno al concepto de la no propiedad individual o de grupo.

A cada entidad se le ofrecieron entonces modos mucho más sutiles de mostrar el servicio a los demás, o el servicio al yo con la distorsión de la manipulación del prójimo. A medida que cada lección fue comprendida —compartir, dar, recibir en libre gratitud—, cada lección pudo rechazarse en la práctica.

Sin una demostración de los frutos de tal aprendizaje/enseñanza la esperanza de vida se redujo significativamente, pues no se aceptaron los medios del honor/deber.

Interrogador: ¿Esta menor esperanza de vida ayudaría a la entidad de algún modo, en el sentido de que tendría más tiempo entre encarnaciones para revisar sus errores, o por el contrario, le entorpecería?

Ra: Soy Ra. Ambas opciones son correctas. La disminución de la esperanza de vida es una distorsión de la Ley del Uno que sugiere que una entidad no reciba experiencia en mayor intensidad de la que puede soportar. Esto se aplica únicamente a un nivel individual y no predomina sobre los complejos planetarios o sociales.

Así, la menor esperanza de vida se debe a la necesidad de apartar a la entidad de la intensidad de la experiencia que resulta cuando la sabiduría y el amor, tras ser rechazados, se reflejan de nuevo en la conciencia del Creador sin ser aceptados como parte del yo, lo que motiva que la entidad tenga necesidad de sanación y de una evaluación más profunda de la encarnación.

La inexactitud radica en la realidad de que, dadas las circunstancias adecuadas, una encarnación mucho más prolongada en vuestra continuidad de espacio/tiempo es muy útil para proseguir este trabajo intensivo, hasta que se alcanzan las conclusiones mediante el proceso de catálisis.

Interrogador: Habéis hablado del grupo de Sudamérica, que alcanzó el grado de cosechable al final del segundo ciclo. ¿Cuál era su esperanza media de vida al finalizar dicho ciclo?

Ra: Soy Ra. Este grupo aislado había alcanzado una esperanza de vida que se prolongaba hasta los novecientos años, que es la adecuada para esta densidad.

Interrogador: Supongo que la acción planetaria que estamos experimentando ahora, que parece reducir cualquier esperanza de vida, no fue lo suficientemente intensa como para afectarles y reducir la suya en particular, ¿es así?

Ra: Soy Ra. Así es. Cabe recordar que en aquel nexo de espacio/tiempo era posible un gran aislamiento.

Interrogador: ¿Cuántas personas poblaban la Tierra en aquel momento; esto es, cuántas estaban encarnadas en el plano físico en un momento dado?

Ra: Soy Ra. Supongo que os referís al número de complejos mente/cuerpo/espíritu encarnados al final del segundo gran ciclo, que era aproximadamente de 345.000 entidades.

Interrogador: Aproximadamente, ¿cuántas entidades de ese total fueron aptas para la cosecha al finalizar el ciclo?

Ra: Soy Ra. Hubo aproximadamente ciento cincuenta entidades cosechables.

Interrogador: Cuando comenzó el siguiente ciclo, ¿fueron estas entidades las que permanecieron desarrollando su labor en el planeta?

Ra: Soy Ra. Estas entidades recibieron la visita de la Confederación, y su deseo fue el de permanecer para ayudar a la conciencia planetaria. Así es.

Interrogador: ¿Qué tipo de visita hizo la Confederación a este grupo de ciento cincuenta entidades?

Ra: Soy Ra. Apareció un ser de luz que portaba lo que podría describirse como un escudo de luz. Habló sobre la unidad y la infinidad de toda la creación, y de lo que aguarda a los que están listos para la cosecha. Describió en hermosas palabras las bellezas del amor vivido. A continuación permitió un vínculo telepático que mostró sucesivamente a los que estuvieron interesados el sufrimiento de tercera densidad, desde el punto de vista de un complejo planetario. Seguidamente, partió.

Interrogador: ¿Y después todas estas entidades decidieron quedarse y ayudar durante el siguiente ciclo de 25.000 años?

Ra: Soy Ra. Así es. Permanecieron como grupo, excepto algunos que guardaban una lejana relación con esta cultura; sin embargo, estos últimos tampoco pudieron ser cosechados y así, comenzando en los niveles más elevados, digamos, de las suboctavas de tercera densidad, la repitieron. Muchos de los que han sido de esa naturaleza amorosa no son Errantes, sino que proceden de este origen particular del segundo ciclo.

Interrogador: ¿Continúan todas estas entidades con nosotros en este ciclo?

Ra: Soy Ra. En algunos casos, las entidades que han repetido el gran ciclo de tercera densidad han podido partir. Estas entidades han escogido unirse a sus hermanos y hermanas, como los llamaríais.

Interrogador: ¿Algunos de los nombres de estas entidades han llegado a ser conocidos en nuestro pasado histórico?

Ra: Soy Ra. El complejo vibratorio de sonido conocido como San Agustín es de esa naturaleza; la conocida como Santa Teresa; el conocido como San Francisco de Asís. Estas entidades, al ser de procedencia monástica, como diríais, hallaron encarnación en el mismo tipo de ambiente propicio para proseguir su aprendizaje.

Interrogador: Cuando el ciclo finalizó hace 25.000 años, ¿cuál fue la reacción de la Confederación ante la falta de cosecha?

Ra: Soy Ra. Fue motivo de preocupación para nosotros.

Interrogador: ¿Se tomó alguna medida inmediata, o esperasteis a que se produjera un llamamiento?

Ra: Soy Ra. Lo que hizo el Consejo de Saturno fue únicamente permitir la entrada a la tercera densidad de otros complejos mente/cuerpo/espíritu de tercera densidad, no Errantes, sino aquellos que deseaban continuar la experiencia de dicha densidad. Esto se realizó de manera aleatoria para no infringir el libre albedrío, ya que todavía no se había producido un llamamiento.

Interrogador: ¿La subsiguiente acción de la Confederación se emprendió cuando se produjo un llamamiento?

Ra: Soy Ra. Así es.

Interrogador: ¿Quién, o qué grupo lo emitió, y qué acción emprendió la Confederación?

Ra: Soy Ra. El llamamiento fue de los atlantes; lo hicieron por lo que llamaríais un conocimiento con la distorsión de ayuda a otros seres. Se emprendió la misma acción de la que formáis parte en este momento: la transmisión de información a través de canales, como los llamaríais.

Interrogador: Entonces, ¿este primer llamamiento se realizó antes de que la Atlántida alcanzara una tecnología avanzada?

Ra: Soy Ra. Es básicamente correcto.

Interrogador: En ese caso, ¿el avance tecnológico de la Atlántida se produjo como consecuencia del mismo? Supongo que se respondió para llevar hasta ellos la Ley del Uno y la Ley del Amor como distorsión de la Ley del Uno, pero ¿obtuvieron también información tecnológica gracias a la cual se convirtieron en una sociedad tan avanzada tecnológicamente?

Ra: Soy Ra. Al principio no fue así. Aproximadamente al mismo tiempo en que aparecimos por primera vez en los cielos de Egipto y cuando posteriormente continuamos haciéndolo, aparecieron ante los atlantes otras entidades de la Confederación que habían alcanzado un nivel de comprensión filosófica, si podemos emplear así este término, en consonancia con la comunicación realizada, para animar e inspirar estudios en el misterio de la unidad.

Sin embargo, al realizarse peticiones relativas a la sanación y a otros conocimientos, se transmitió información referente a los cristales y a la construcción de las pirámides, así como de templos, como los definirías, que guardaban relación con la instrucción proporcionada.

Interrogador: ¿Era esta instrucción del mismo tipo de iniciación que se llevó a cabo con los egipcios?

Ra: Soy Ra. Fue diferente, porque el complejo social era más sofisticado, por así decir, y menos contradictorio y bárbaro en su forma de pensar. Por lo tanto, los templos eran templos de aprendizaje, y no medios de separar totalmente y colocar sobre un pedestal a los sanadores.

Interrogador: Entonces, ¿se instruyó en estos tempos a los que definiríamos como monjes?

Ra: Soy Ra. No los llamaríais monjes en el sentido de mantener el celibato, la obediencia y la pobreza, sino en el de dedicar su vida al aprendizaje.

Las dificultades se hicieron obvias cuando los que habían sido instruidos en ese aprendizaje comenzaron a tratar de utilizar los poderes del cristal para fines distintos a la sanación, pues participaban no solo del aprendizaje, sino también de lo que llamaríais la estructura de gobierno.

Interrogador: ¿Se les proporcionó toda la información del mismo modo que estamos recibiendo información nosotros ahora, a través de un instrumento como este?

Ra: Soy Ra. Hubo ciertas visitas cada cierto tiempo, pero digamos que ninguna de importancia en la sucesión histórica de acontecimientos de vuestra continuidad de espacio/tiempo.

Interrogador: ¿Tuvieron que contar con un complejo social unificado para que se produjeran esas visitas? ¿Qué condiciones fueron necesarias para que tuvieran lugar?

Ra: Soy Ra. Las condiciones fueron dos: el primero, la llamada de un grupo de personas cuyo cuadrado superaba a la resistencia integrada por aquellos que no deseaban la búsqueda o el aprendizaje; el segundo, la relativa ingenuidad de aquellos miembros de la Confederación que creyeron que el intercambio directo de información sería, necesariamente, tan útil a los atlantes como lo había sido para la propia entidad de la Confederación.

Interrogador: Comprendo. Lo que queréis decir es que estas entidades ingenuas de la Confederación habían vivido la misma experiencia en su pasado, y por tanto estaban haciendo a su vez lo mismo con las entidades atlantes, ¿es correcto?

Ra: Soy Ra. Así es. Os recordamos que somos uno de los ingenuos miembros de esa Confederación, y que todavía estamos tratando de resarcir el daño por el que nos sentimos responsables. Por tanto, es nuestro deber y honor permanecer con vuestros pueblos hasta que todos los restos de distorsiones de nuestra enseñanza/aprendizaje hayan sido abrazados por sus distorsiones opuestas y se alcance el equilibrio.

Interrogador: Entiendo. A continuación, voy a exponer la imagen que tengo de la Atlántida para que me digáis si estoy en lo cierto.

Tenemos una condición en la que un porcentaje suficientemente elevado de habitantes de la Atlántida había comenzado, al menos, a avanzar en la dirección de la Ley del Uno y a vivir la Ley del Uno, para que su llamamiento fuera escuchado por la Confederación. Ese llamamiento fue escuchado porque, gracias a la Ley de los Cuadrados, contrarrestó la oposición de las entidades atlantes que no realizaban el llamamiento. Entonces, la Confederación utilizó canales como el que utilizamos ahora en la comunicación, y también estableció contacto directamente, pero este resultó ser un error, pues fue alterado por las entidades atlantes, ¿es así?

Ra: Soy Ra. Es así, con una excepción. Solo existe una ley. Esa es la Ley del Uno. Otras denominadas leyes son distorsiones de esta ley, algunas de ellas fundamentales y de la mayor importancia para comprender el avance. Sin embargo, lo correcto es que cada ley, como así se le denomina, a la que nosotros también llamamos «camino», sea entendida como una distorsión antes que como una ley. No existe multiplicidad para la Ley del Uno.

La siguiente va a ser la última pregunta extensa de esta sesión. Formuladla, por favor.

Interrogador: ¿Podéis indicar cuál era la esperanza media de vida de la población atlante?

Ra: Soy Ra. El concepto de esperanza media de vida, como hemos dicho, induce a error. En la primera parte de su experiencia cultural, los atlantes solían vivir entre setenta y ciento cuarenta años, aunque esto es una aproximación, ciertamente. Debido al creciente deseo de poder, la esperanza de vida disminuyó rápidamente en los últimos estadios de la civilización y, así, se solicitó información relativa a la sanación y al rejuvenecimiento.

¿Tenéis alguna pregunta breve antes de que concluyamos?

Interrogador: ¿Hay algo que podamos hacer para que el instrumento esté más cómodo? ¿Podemos hacer algo por ella?

Ra: Soy Ra. El instrumento está bien. Resulta algo más difícil mantener un contacto claro mientras una o algunas de las entidades del círculo de trabajo no están totalmente conscientes. Solicitamos que las entidades presentes en el círculo sean conscientes de que su energía es útil para incrementar la vitalidad de este contacto. Os agradecemos que razonéis a fondo las preguntas.

Soy Ra. Es una gran dicha dejaros en el amor y la luz del infinito Creador. Id y regocijaros en el poder y en la paz del Creador único. Adonai.

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