Skip Navigation LinksL/L Research Library Transcripts - Table of Contents 1981 - Español La Ley del Uno, Libro II, Sesión 31 - 25 de febrero de 1981
Skip Navigation Links
L/L Research
Home
Library
Are you a wanderer?
About Us
Carla’s Niche
Podcast
Online Course
Search
E-mail L/L
Copyright Policy
Recent Updates

Now on Bring4th.org

Bring4th.org

Forums

Online Store

Seeker Connector

Gaia Meditation

Subscriptions

Links

Donate/Volunteer

Join Us

Facebook

Twitter

Tumblr

Instagram


Biblioteca

Transcripciones de L/L Research

ACERCA DEL CONTENIDO DE ESTA TRANSCRIPCIÓN: Esta canalización telepática sintonizada se publicó originariamente como La ley del Uno, Libros I a V, por Don Elkins, James Allen McCarty y Carla L. Rueckert. Se facilita con la esperanza de que pueda serle útil. Al igual que las entidades de la Confederación siempre reiteran, le rogamos que aplique su juicio y su propio criterio al evaluar este material. Si algo le parece convincente, acéptelo; de lo contrario, descártelo, pues ni los miembros de la Confederación ni nosotros mismos desearíamos ser un escollo en el camino de nadie. (Traducción al español realizada por Pilar Royo.)

La Ley del Uno, Libro II, Sesión 31

25 de febrero de 1981

Ra: Soy Ra. Os recibo en el amor y la luz del infinito Creador. Estamos en comunicación con vosotros.

Interrogador: Tengo una pregunta que el instrumento me ha pedido que formule; es la siguiente: mencionáis diversos tipos de bloqueos y transferencias de energía, positiva y negativa, que pueden producirse durante la participación en nuestro complejo de actividades de reproducción sexual. ¿Podríais explicar esos bloqueos y transferencias de energía, haciendo hincapié en lo que una persona que pretende estar en consonancia con la Ley del Uno puede hacer de manera positiva en ese ámbito? ¿Podéis contestar a esta pregunta?

Ra: Soy Ra. Podemos contestarla parcialmente, dada la información previa que hemos proporcionado. Se trata de una pregunta bastante avanzada; debido a su especifidad, podemos ofrecer una respuesta general.

La primera transferencia de energía es la del rayo rojo. Es una transferencia aleatoria, que tiene que ver únicamente con vuestro sistema reproductor.

En primer lugar, los intentos de mantener una relación sexual desde el rayo naranja y el rayo amarillo crean un bloqueo cuando solo una de las entidades vibra en esa zona, lo que causa que dicha entidad experimente un apetito insaciable por esa actividad. Lo que estos niveles vibratorios persiguen es la actividad del rayo verde. Existe la posibilidad de una transferencia de energía de los rayos naranja o amarillo, polarizándose hacia lo negativo: una de las partes se considera como un objeto antes que como el prójimo, mientras que la otra parte se considera como la que explota o domina la situación.

En el rayo verde hay dos posibilidades. En primer lugar, si ambas entidades vibran en él se producirá una transferencia de energía mutuamente fortalecedora, en la que la negativa o femenina, como la llamáis, atrae la energía de las raíces del ser a través de los centros de energía, revitalizándose físicamente; la positiva, o de polaridad masculina, como se considera en vuestra ilusión, halla en su transferencia de energía una inspiración que satisface y alimenta la parte espiritual del complejo cuerpo/mente/espíritu, de forma que ambas entidades se polarizan y liberan el exceso de lo que cada una de ellas tiene en abundancia por la naturaleza de la energía inteligente; esto es, energías negativas/intuitivas, positivas/físicas, como podéis denominarlas; esta transferencia de energía se bloquea únicamente si una o ambas entidades temen la posesión o ser poseídos, desear la posesión o desear ser poseídos.

La segunda posibilidad del rayo verde es que una entidad ofrezca energía de dicho rayo, y la otra no ofrezca energía de la energía del amor universal, lo que resulta en un bloqueo de energía para la entidad que no vibra en el rayo verde, incrementando así la frustración o el apetito y estando el rayo verde ligeramente polarizado hacia el servicio al prójimo.

La transferencia de energía del rayo azul es algo más rara entre vosotros en este momento, pero es de gran ayuda debido a la transferencia de energías que participan con la finalidad de poder expresar el yo sin reserva o temor.

La transferencia del rayo índigo es sumamente rara entre vosotros. Es la parte sacramental del complejo corporal por la que puede entrarse en contacto con la infinidad inteligente a través del rayo violeta. En estos dos últimos niveles no pueden ocurrir bloqueos debido al hecho de que si ambas entidades no están preparadas para esta energía, no es visible y no puede tener lugar ni un bloqueo ni una transferencia; es como si se hubiera extraído el distribuidor de un motor de gran potencia.

Interrogador: ¿Podríais definir la transferencia sexual de energía y extenderos más en su significado?

Ra: Soy Ra. La transferencia de energía implica la liberación de energías potenciales a través, digamos, del espacio potenciado. La transferencia sexual de energías ocurre debido a las polarizaciones de dos complejos mente/cuerpo/espíritu, cada uno de ellos con una diferencia de potencial respecto al otro; por tanto, la naturaleza de la transferencia o del bloqueo de esta energía está en función de la interacción de estos dos potenciales. En los casos en los que se produce la transferencia, podéis compararlo al cierre de un circuito. Podéis considerar también esta actividad, como todas las actividades de la experiencia, como el Creador que se experimenta a sí mismo.

Interrogador: Entonces, ¿puede ser este el mecanismo principal por el que el Creador se experimenta a sí mismo?

Ra: Soy Ra. Ese no es el término oportuno. Quizá sería mejor calificarlo como un medio «adecuado» para que el Creador se conozca a sí mismo, pues en cada interacción, con independencia de la distorsión, el Creador se experimenta a sí mismo. El conocimiento del Creador por sí mismo a través de los sexos tiene dos ventajas potenciales.

En primer lugar, en el ser que ha activado el rayo verde existe el potencial para un equivalente directo y simple de lo que podríais llamar «dicha», la naturaleza espiritual o metafísica que existe en la energía inteligente. Esta es una gran ayuda para la comprensión de una naturaleza más real de la cualidad de ser. La segunda ventaja potencial de los actos de reproducción sexual es la posibilidad de una comprensión o conexión sacramental, digamos, con la puerta de acceso a la infinidad inteligente, pues con la preparación adecuada puede trabajarse en lo que podríais llamar «magia» y lograrse experiencias de la infinidad inteligente. Las entidades de orientación positiva que se concentran en este método de alcanzar la infinidad inteligente, a través de la búsqueda o el acto de la voluntad, son capaces de dirigir esa inteligencia infinita hacia el trabajo que desean realizar, ya sea de conocimiento de servicio, capacidad para curar, o cualquier otro servicio que se desee dar al prójimo.

Estas son las dos ventajas de este método particular de experimentarse el Creador a sí mismo. Como hemos mencionado, el corolario del poder de esta particular transferencia de energía es que abre la puerta, digamos, al deseo de los complejos mente/cuerpo/espíritu de servir en modos infinitos al prójimo, y de esa forma de polarizarse positivamente.

Interrogador: ¿Podéis ampliar el concepto por el que esa acción no solo permite al Creador conocerse mejor a sí mismo, sino también crea, en nuestra densidad, una progenie, o posibilita el camino para que otra entidad entre en esta densidad?

Ra: Soy Ra. Como hemos dicho ya, la transferencia sexual de energías incluye la transferencia del rayo rojo, que es aleatoria y función del propósito de la segunda densidad de crecer, de sobrevivir, digamos. Es una función propia de la interacción sexual. La progenie, como llamáis a la entidad encarnada, aprovecha la oportunidad de un complejo mente/cuerpo que ofrece este acto o hecho aleatorio denominado «fertilización» del óvulo por el esperma, gracias al cual una entidad tiene la oportunidad de entrar en esta densidad como entidad encarnada.

Esto proporciona a las dos entidades que han participado en esta transferencia sexual de energía reproductora el potencial de prestar un gran servicio en la crianza de la entidad poco experimentada a medida que gana experiencia.

Cabe recalcar que siempre existe la posibilidad de utilizar estas oportunidades para polarizarse en sentido negativo, lo que se ha visto favorecido por el aumento gradual, durante muchos miles de vuestros años, de distorsiones de complejos sociales que han creado la tendencia hacia la confusión, digamos, o el desconcierto en el aspecto de servicio al prójimo de esta transferencia de energía y en las oportunidades subsiguientes de servicio a otros seres.

Interrogador: Si se produce una transferencia sexual de energía en el rayo verde —y supongo que en ese caso no existe transferencia de energía del rayo rojo—, ¿implica la imposibilidad para esa transferencia concreta de incluir la fertilización y el nacimiento de una entidad?

Ra: Soy Ra. No es correcto. Debido a la naturaleza del complejo corporal, siempre existe la transferencia de energía del rayo rojo. El resultado aleatorio de esta transferencia de energía estará en función de la posibilidad de fertilización en un momento dado y en una pareja concreta de entidades, cada una de ellas sin distorsión significativa por las energías del rayo amarillo o naranja; de ahí el don, digamos, al ser dado libremente, sin solicitar nada a cambio ni del cuerpo, la mente o el espíritu. El rayo verde es un rayo de completa universalidad de amor; es el dar sin esperar nada a cambio.

Interrogador: Me preguntaba si existe algún principio tras el hecho de que una unión sexual no conduzca necesariamente a la fertilización. Mi interés no radica en los principios químicos o físicos del proceso, sino en si existe algún principio metafísico que motive que la pareja tenga un hijo o no, o si es algo totalmente aleatorio.

Ra: Soy Ra. Es aleatorio dentro de ciertos límites. Si una entidad ha alcanzado el grado de madurez por el que escoge la estructura básica de la experiencia de vida, puede entonces escoger encarnar en un complejo físico que no pueda reproducirse; así, hallamos algunas entidades que han escogido la infertilidad. Otras entidades, mediante su libre albedrío, se valen de diversos mecanismos para evitar la fertilidad. Con excepción de estas condiciones, es aleatorio.

Interrogador: Gracias. En material anterior habéis mencionado la «atracción magnética». ¿Podéis definir y explicar más ampliamente ese término?

Ra: Soy Ra. Hemos empleado el término para indicar que en vuestras naturalezas sexuales existe polaridad. Digamos que esta polaridad puede considerarse variable según la polarización masculina/femenina de cada entidad, sea cada entidad biológicamente masculina o femenina. De esa forma podéis observar el magnetismo de dos entidades con el equilibrio adecuado, polaridad masculina/femenina frente a la femenina/masculina, al encontrarse y sentir la atracción que ejercen las fuerzas polarizadas una sobre otra.

Esa es la fortaleza del mecanismo de diferenciación sexual. No requiere un acto de la voluntad decidir sentir atracción por alguien de polarización sexual opuesta; ocurrirá en un sentido inevitable, dando al flujo libre de energía una vía apropiada, por así decir. Esta vía puede estar bloqueada por alguna distorsión hacia una creencia/condición que confirme a la entidad que esa atracción no es deseada. Sin embargo, el mecanismo básico funciona de manera tan simple como lo harían, digamos, el imán y el hierro.

Interrogador: Parece que tenemos un aumento de entidades que encarnan en la actualidad con orientación homosexual. ¿Podríais explicar ampliamente ese concepto?

Ra: Soy Ra. Las entidades de esa condición experimentan una gran distorsión al haber tenido numerosas encarnaciones en las que han sido biológicamente masculinas y biológicamente femeninas. Esto no sugeriría lo que llamáis homosexualidad en una fase activa, si no fuera por la difícil condición vibratoria de vuestra esfera planetaria. Existe lo que podéis llamar una gran transgresión áurica en las zonas urbanas con gran densidad de población de vuestros países más poblados, como llamáis a esas partes de vuestra superficie planetaria. Esas condiciones dan lugar a confusión.

Interrogador: ¿Por qué la densidad de población crea esa confusión?

Ra: Soy Ra. El impulso reproductor sexual tiene como objetivo no solamente la simple función reproductora, sino también, especialmente, el deseo de servir al prójimo que despierta mediante esa actividad.

En una situación de superpoblación, en la que cada complejo mente/cuerpo/espíritu se encuentra bajo el «bombardeo» constante de otros semejantes, es comprensible que los que son especialmente sensibles no sientan el deseo de servirles. Esto también incrementaría la probabilidad de una falta de deseo o un bloqueo de la energía reproductora del rayo rojo.

Esta misma entidad, en un ambiente menos poblado, y por el estímulo de sentir la soledad en su entorno, tendría un deseo mucho más intenso de buscar a alguien a quien pudiera servir, regularizando así la función sexual reproductora.

Interrogador: Aproximadamente, ¿cuántas encarnaciones previas como mujer habría tenido una entidad masculina para experimentar una fuerte orientación homosexual en esta encarnación?

Ra: Soy Ra. Si una entidad hubiera tenido aproximadamente el 65% de sus encarnaciones en el complejo corporal sexual/biológico de polaridad opuesta a la de su complejo corporal actual, es vulnerable al exceso de vuestras zonas urbanas y podría llegar a desarrollar la naturaleza que denomináis homosexual.

Cabe resaltar en este momento que aunque es mucho más difícil, en este tipo de asociación es posible que una entidad sea de gran servicio a otra en la fidelidad y el amor sincero del rayo verde de naturaleza no sexual, ajustando o disminuyendo así las distorsiones de su impedimento sexual.

Interrogador: ¿Existe una impronta en el código de ADN de una entidad, de forma que las tendencias sexuales queden marcadas por experiencias sexuales precoces?

Ra: Soy Ra. Es correcto en parte. Debido a la naturaleza de las experiencias sexuales solitarias, en la mayoría de los casos es poco probable que lo que llamáis masturbación tenga un efecto determinante en experiencias posteriores.

Esto también es así en algunos de los encuentros que podrían considerarse como homosexuales entre los de ese grupo de edad. Con frecuencia, en su lugar son prácticas inocentes derivadas de la curiosidad.

Sin embargo, suele ocurrir que la primera experiencia en la que el complejo mente/cuerpo/espíritu participa de forma intensa determina efectivamente sobre la entidad una serie de preferencias para esa experiencia de vida.

Interrogador: ¿Utiliza el grupo de Orión ese hecho como puerta de acceso para inculcar en las entidades preferencias que podrían ser de polarización negativa?

Ra: Soy Ra. Al igual que los de la Confederación tratamos de hacer irradiar nuestro amor y luz siempre que surge la oportunidad, incluyendo las oportunidades sexuales, el grupo de Orión aprovechará una oportunidad si es de orientación negativa o si lo es la entidad.

Interrogador: ¿Existe una inclinación emocional no relacionada con la polaridad sexual masculina/femenina que pueda crear una acumulación de energía sexual en una entidad?

Ra: Soy Ra. La acumulación de energía sexual tiene muy pocas probabilidades de producirse sin desviación sexual por parte de la entidad. Quizá, no hemos comprendido la pregunta, pero parece evidente que una entidad debe tener un potencial de actividad sexual para experimentar una acumulación de energía sexual.

Interrogador: Estaba pensando en la posibilidad del grupo de Orión de influenciar a ciertos miembros del Tercer Reich, de los cuales he leído que obtenían gratificación sexual derivada de la observación de la asfixia y matanza de entidades en las cámaras de gas.

Ra: Soy Ra. Reiteramos que esas entidades tenían el potencial para la acumulación de energía sexual. La elección del estímulo es ciertamente una elección de la entidad. En el caso del que habláis, esas entidades estaban fuertemente polarizadas por el rayo naranja, hallando así el bloqueo de energía de poder sobre el prójimo, cuya máxima expresión es la de quitar la vida, y manifestándolo de una forma sexual, aunque solitaria.

En este caso, el deseo se mantendría sin disminución y sería virtualmente inextinguible.

Si observáis el espectro total de prácticas sexuales entre vuestros pueblos, hallaréis que existen aquellos que experimentan gratificación en la dominación sobre otros, ya sea mediante la violación o por otros medios de sometimiento. En cada caso, constituye un ejemplo de bloqueo de energía de naturaleza sexual.

Interrogador: En ese caso, ¿sería capaz el grupo de Orión de inculcar en las entidades este efecto del rayo naranja? ¿Es así como ocurrió? Si nos remontamos al inicio de la tercera densidad, debe haber una causa fundamental para ello.

Ra: Soy Ra. El motivo no es Orión; es vuestra libre elección. No es sencillo de explicar; lo intentaremos.

La transferencia y los bloqueos de energía sexual son antes una manifestación o muestra de lo que es más fundamental, que a la inversa. Por tanto, a medida que vuestros pueblos se abrieron a los conceptos de belicosidad y de codicia por las posesiones, estas diversas distorsiones comenzaron a filtrarse a través del árbol de la mente al descender a las expresiones del complejo corporal; la expresión sexual es básica para ese complejo. Por ello, estos bloqueos de energía sexual, aunque estén influenciados e intensificados por Orión, son básicamente el producto de la forma de ser, escogida libremente por vuestros pueblos.

Esta va a ser la última pregunta, a menos que podamos seguir hablando sobre esta cuestión para aclarar o contestar a cualquier otra consulta breve antes de que concluyamos.

Interrogador: En ese caso, quisiera saber si esto opera a través de la memoria racial y si contamina a toda la población de una forma u otra.

Ra: Soy Ra. La memoria racial contiene todo lo que se ha experimentado. Por tanto, existe cierta contaminación, digamos, incluso de naturaleza sexual, que se manifiesta en vuestra cultura principalmente como las diversas predisposiciones a relaciones adversas o, como las llamáis, matrimonios, en lugar del ofrecimiento libre de uno al otro en el amor y la luz del infinito Creador.

Interrogador: Ese era precisamente el punto al que trataba de llegar. Muchas gracias. No deseo agotar al instrumento, así que solo voy a preguntar si hay algo que podamos hacer para que esté más cómodo, o para mejorar el contacto.

Ra: Soy Ra. Sed conscientes de que el instrumento se encuentra algo fatigado. El canal es muy claro; no obstante, la energía vital se encuentra algo baja. No deseamos agotar al instrumento. Sin embargo, existe, digamos, un intercambio de energía que sentimos el honor/deber de brindar cuando este instrumento se ofrece. Por lo tanto, aconsejamos a este instrumento que trate de evaluar las energías vitales cuidadosamente antes de ofrecerse como canal abierto.

Todo está bien. Sois concienzudos.

Soy Ra. Dejo a este instrumento y a vosotros en el amor y la luz del infinito Creador. Id, pues, y regocijaros en el poder y la paz del Creador. Adonai.

  Skip Navigation LinksL/L Research Library Transcripts - Table of Contents 1981 - Español La Ley del Uno, Libro II, Sesión 31 - 25 de febrero de 1981

Copyright © 2017 L/L Research