Skip Navigation LinksL/L Research Library Transcripts - Table of Contents 1981 - Español La Ley del Uno, Libro II, Sesión 33 - 1 de marzo de 1981
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Transcripciones de L/L Research

ACERCA DEL CONTENIDO DE ESTA TRANSCRIPCIÓN: Esta canalización telepática sintonizada se publicó originariamente como La ley del Uno, Libros I a V, por Don Elkins, James Allen McCarty y Carla L. Rueckert. Se facilita con la esperanza de que pueda serle útil. Al igual que las entidades de la Confederación siempre reiteran, le rogamos que aplique su juicio y su propio criterio al evaluar este material. Si algo le parece convincente, acéptelo; de lo contrario, descártelo, pues ni los miembros de la Confederación ni nosotros mismos desearíamos ser un escollo en el camino de nadie. (Traducción al español realizada por Pilar Royo.)

La Ley del Uno, Libro II, Sesión 33

1 de marzo de 1981

Ra: Soy Ra. Os recibo en el amor y la luz del infinito Creador. Estoy en comunicación con vosotros.

Interrogador: En la sesión anterior afirmasteis que todos y cada uno de los que participamos en estas sesiones debíamos vigilar las energías vitales necesarias para no agotar al instrumento ni disminuir el nivel del contacto. ¿Os referís a las energías vitales del instrumento, o a las propias de cada uno de nosotros?

Ra: Soy Ra. Cada entidad es responsable de sí misma. La mecánica de este proceso implica, en primer lugar, la utilización del complejo corporal físico de tercera densidad, con el material físico que le es propio para expresar estas palabras vocalmente. Así, este instrumento debe vigilar de cerca sus energías vitales, pues no deseamos agotarlo. En segundo lugar, la función del grupo de apoyo puede considerarse de protección de este contacto, además de dinamización del instrumento e intensificación de sus energías vitales.

Este grupo de apoyo ha sido siempre muy estable, gracias a su armonía inherente, en lo relativo a la protección en el amor y la luz, asegurando así la continuidad de este contacto de banda estrecha. Sin embargo, si se agotan las energías vitales de cualquiera de los miembros de apoyo, el instrumento debe entonces utilizar mayor proporción de sus energías vitales, agotándose más de lo que sería conveniente a largo plazo.

Comprended que os pedimos disculpas por esta transgresión a vuestro libre albedrío. Sin embargo, es nuestra distorsión/comprensión que preferiríais recibir esta información antes que dejaros proceder totalmente según vuestra propia dedicación/distorsión y agotar al instrumento o agotar al grupo hasta el punto de que no fuera posible mantener el contacto.

Interrogador: ¿Podéis aconsejarnos acerca de cómo mantener la mejor condición posible para conservar el contacto?

Ra: Soy Ra. Hemos dado información relativa a la manera correcta de salvaguardar este canal; por lo tanto, nos reiteraremos únicamente de dos formas, en términos generales. Primero, sugerimos que en lugar de ser osados, por así decir, e ignorar la debilidad/distorsión del complejo físico, conviene compartir esa distorsión con el grupo y así eliminar quizá la posibilidad de que se mantenga un contacto demasiado fatigoso para el instrumento; de esa forma pueden surgir nuevas oportunidades de que el instrumento reciba el apoyo adecuado.

En segundo lugar, el trabajo iniciado en armonía puede proseguir en armonía, gratitud y alabanza de oportunidades y del Creador. Estas son vuestras protecciones; estas son nuestras sugerencias. No podemos ser más concretos, pues vuestro libre albedrío es el primer factor para este contacto. Como hemos dicho, hablamos de esta cuestión únicamente porque percibimos vuestra orientación hacia un mantenimiento a largo plazo de este contacto, cosa que aceptamos.

Interrogador: Muchas gracias. Tenemos un dispositivo para la denominada terapia por el color, o colorterapia. Puesto que en la última sesión hablamos del concepto de los diferentes colores, me preguntaba si sería aplicable de alguna manera al principio de la colorterapia, al reflejar ciertos colores sobre el cuerpo físico. ¿Crea esto un efecto positivo; podéis decir algo al respecto?

Ra: Soy Ra. Esa terapia, como la llamáis, es un instrumento más bien primitivo y de utilidad variable para inducir en el complejo mente/cuerpo/espíritu de una identidad la intensificación de las energías o vibraciones que puedan serle de ayuda. La variabilidad de este dispositivo se debe, en primer lugar, a la no utilización de los verdaderos colores; en segundo lugar, a la extrema variación de sensibilidad a la vibración entre vuestras gentes.

Interrogador: Pensaba que se puede obtener un color real al hacer pasar la luz a través de un cristal de un color particular, ¿es así?

Ra: Soy Ra. Esa sería una forma de aproximarse a la exactitud del color. El hecho de que el celuloide utilizado sea de color variable es una cuestión propia de lo que llamaríais «control de calidad». La variación no es importante o ni siquiera visible; sin embargo, implica una diferencia dada la especificidad de las aplicaciones.

Interrogador: ¿Sería posible utilizar un prisma que descompusiera la luz blanca en su espectro y separara todas las partes de ese espectro, salvo aquellas que se desean utilizar al hacerlas pasar por un orificio?

Ra: Soy Ra. Así es.

Interrogador: Me preguntaba si existe una programación de las experiencias, que motiva que un individuo reciba ciertos elementos catalizadores en su vida diaria. Por ejemplo, en nuestra vida cotidiana podemos experimentar muchas cosas. Podemos considerar que estas experiencias ocurren por pura casualidad, o por nuestro diseño consciente, como fijar una cita o acudir a un lugar. Me preguntaba si existe una programación de los elementos catalizadores que se lleve a cabo entre bastidores, por así decir, para crear las experiencias necesarias para un crecimiento más rápido en el caso de algunas entidades; ¿es este el caso?

Ra: Soy Ra. Creemos que captamos la esencia de vuestra pregunta. Si no es así, os rogamos que pidáis más información.

La entidad encarnada que ha llegado a ser consciente del proceso de encarnación y por lo tanto programa su propia experiencia, puede escoger la cantidad de catalizador o, por decirlo de otro modo, el número de lecciones que experimentará y aprenderá en una encarnación. Esto no significa que todo esté predestinado, sino más bien que existen directrices invisibles que modelan los acontecimientos que operarán según esa programación. Así, si se pierde una oportunidad, surgirá otra hasta que, digamos, el estudiante de la experiencia vital comprenda que se le está ofreciendo una lección y emprenda su aprendizaje.

Interrogador: Entonces, estas lecciones serían reprogramadas, por decir así, a medida que continúa la experiencia vital. Digamos que la entidad desarrolla una inclinación que en realidad no había escogido desarrollar con anterioridad a la encarnación. ¿Es entonces posible programar experiencias para que tenga la oportunidad de atenuar esa inclinación mediante un equilibrio?

Ra: Soy Ra. Así es, exactamente.

Interrogador: Gracias. De ello extraería la conjetura de que la orientación mental de la entidad es en realidad lo único que tiene trascendencia. El catalizador físico que experimenta, con independencia de lo que ocurra a su alrededor, estará estrictamente en función de su orientación mental. Voy a poner como ejemplo a (ejemplo suprimido), siendo esta una constatación de la orientación mental que rige al catalizador, ¿es así?

Ra: Soy Ra. En nuestra comunicación con vosotros, preferimos no utilizar ningún ejemplo de personas muy conocidas, ni tampoco citas o dichos populares, debido a la enorme distorsión que cualquier dicho popular ha experimentado. Por tanto, podemos responder a la primera parte de vuestra pregunta, pidiendo que suprimáis el ejemplo. Por lo que sabemos, es totalmente cierto que la orientación o polarización del complejo mente/cuerpo/espíritu es la causa de las percepciones que genera cada entidad. Por ejemplo, podríais observar una escena en un supermercado: una entidad que no tiene dinero suficiente al ir a pagar. La entidad podría aprovechar esa situación para robar; otra, podría aprovechar la ocasión para sentirse fracasada; otra podría prescindir despreocupadamente de los artículos menos necesarios, pagar en la medida en que pudiera, y continuar con su actividad. Otra entidad que observa la escena puede sentir compasión, o sentirse insultada por la cercanía de una persona necesitada, sentir generosidad, o sentir indiferencia.

¿Veis ahora la analogía más exactamente?

Interrogador: Creo que sí. De ello extrapolaría el concepto que parece más espinoso porque, como ya habéis explicado, incluso en cuarta densidad positiva existe el concepto de la acción defensiva, pero por encima del nivel de cuarta densidad no se emplea dicho concepto. Los conceptos de la acción defensiva y de la acción ofensiva son muy utilizados en nuestra densidad actual.

Supongo que cuando una entidad ha polarizado suficientemente en su pensamiento en sentido positivo, esta acción defensiva no le resultará necesaria, pues la oportunidad de aplicar tal acción defensiva no surgirá para ella, ¿es así?

Ra: Soy Ra. No puede saberse con certeza. Como hemos dicho, en cada caso la entidad capaz de programar experiencias puede escoger la cantidad y la intensidad de las lecciones que debe aprender. Es posible que una entidad de orientación sumamente positiva pueda programar para sí situaciones que evalúen su capacidad para abstenerse de toda acción defensiva, hasta el punto de llegar a la muerte física, propia o de otro. Esta es una lección intensa y no se conoce de antemano qué entidades la han programado. Si quisiéramos, podríamos leer esa programación; sin embargo, supondría una transgresión, por eso no deseamos hacerlo.

Interrogador: Voy a preguntaros si tenéis conocimiento de una película llamada La novena configuración; ¿la conocéis?

Ra: Soy Ra. Examinamos vuestra mente y vemos esa configuración llamada La novena configuración.

Interrogador: La película aborda el mismo punto que acabamos de comentar. En ella, el Coronel tenía que tomar una decisión. Me preguntaba cuál sería su polarización. Podría haberse doblegado, por así decir, a las fuerzas negativas, pero en su lugar escogió defender a su amigo. ¿Es posible que estiméis qué es más positivamente polarizador: defender a la entidad de orientación positiva, o permitir la supresión por las entidades de orientación negativa?

Ra: Soy Ra. Esta pregunta concierne tanto al ámbito de la cuarta densidad como a la vuestra, y su respuesta puede comprenderse mejor por la acción de la entidad llamada Jehoshuah, que vosotros llamáis Jesús. Esta entidad iba a ser defendida por sus amigos, a quienes recordó que debían apartar la espada, y a continuación se entregó para someterse a la muerte física. El impulso de proteger al prójimo amado persiste en la cuarta densidad, en la que abunda la compasión. No podemos ni tenemos más que añadir.

Interrogador: Gracias. Al aproximarnos al final de este ciclo maestro debe existir cada vez un mayor catalizador al alcance de las entidades. A medida que las vibraciones planetarias sean discordantes con las vibraciones de cuarta densidad y se incrementen los catalizadores, ¿se creará mayor polarización, permitiendo así una cosecha algo más abundante?

Ra: Soy Ra. Debe responderse a esta pregunta en dos partes. En primer lugar, las catástrofes planetarias, como las podríais llamar, son una manifestación de la dificultad de la cosecha, antes que un catalizador conscientemente programado para la misma. Por esa razón, no nos preocupan, pues son de naturaleza aleatoria, frente al catalizador consciente como el que podemos proporcionar.

La segunda parte es como sigue: los resultados del catalizador aleatorio que constituye lo que llamáis los cambios terrestres son también aleatorios. Podemos ver vórtices de probabilidad/posibilidad que se orientan hacia lo positivo y lo negativo. Sin embargo, lo que deba ser, será. Las verdaderas oportunidades para el catalizador consciente no dependen de los cambios terrestres, sino del resultado del sistema de prioridad de encarnación que, en el tiempo de la cosecha, ha hecho encarnar a aquellos con las mayores posibilidades de utilizar las experiencias vitales para conseguir la aptitud para dicha cosecha.

Interrogador: ¿Este sistema de prioridades se utiliza también en el servicio al yo, para conseguir la aptitud para la cosecha negativa?

Ra: Soy Ra. Así es. Podéis formular una pregunta más en esta sesión.

Interrogador: En primer lugar, me gustaría que enumerarais los mecanismos principales diseñados para proporcionar experiencia catalítica que no incluya la interacción con el prójimo.

Ra: Soy Ra. De esta pregunta deducimos que os dais cuenta de que el mecanismo primario de la experiencia catalítica en tercera densidad es el prójimo. El resto de influencias catalíticas son: primero, el universo del Creador; segundo, el yo.

Interrogador: ¿Podéis enumerar alguna subdivisión dentro de la influencia catalítica del yo, o formas en que el yo experimenta los catalizadores que producen la experiencia?

Ra: Soy Ra. En primer lugar, el yo no manifestado. En segundo lugar, el yo en relación con el yo social creado por el yo y por el prójimo. En tercer lugar, la interacción entre el yo y los aparatos, los juguetes y las distracciones del yo, invenciones del prójimo. En cuarto lugar, la relación del yo con los atributos que podríais llamar guerra y rumores de guerra.

Interrogador: También estaba pensando en el catalizador del dolor físico. ¿Estaría incluido en este apartado?

Ra: Soy Ra. Así es, corresponde al apartado del yo no manifestado; es decir, el yo que no necesita de un prójimo para manifestarse o para actuar.

Interrogador: ¿Queda tiempo suficiente para formular la segunda parte de esta pregunta, que es si podéis enumerar los principales mecanismos destinados a proporcionar los catalizadores que incluyen la interacción con el prójimo?

Ra: Soy Ra. Tenéis tiempo suficiente, ya que podemos expresar esa enumeración de una de dos maneras. Podríamos hablar indefinidamente, o podemos afirmar simplemente que cualquier interacción entre el yo y el prójimo posee todo el potencial catalizador que existe en la diferencia potencial entre el yo y el prójimo, siendo esta moderada y sostenida por el hecho constante del Creador como yo y como prójimo. Podéis preguntar más acerca de esta cuestión si deseáis información concreta.

Interrogador: Creo que esto es suficiente por ahora.

Ra: Soy Ra. ¿Tenéis alguna pregunta breve que hacer antes de que finalicemos esta sesión de trabajo?

Interrogador: Sí, es esta: ¿existe alguna diferencia de actividad o de intensidad entre el rayo violeta de las entidades que están a punto de entrar a cuarta densidad positiva y de las que lo harán a cuarta densidad negativa?

Ra: Soy Ra. Así es. El rayo violeta de la cuarta densidad positiva tendrá matices del trío de energías de los rayos verde, azul e índigo. Estos matices pueden verse como una parte de un arcoíris o un prisma, como los conocéis, donde los rayos están diferenciados.

El rayo violeta de cuarta densidad negativa incluye en su aura, por así decir, el matiz de los rayos rojo, naranja y amarillo, que se presentan confusos en lugar de definidos.

Interrogador: ¿A qué se asemejan los rayos de las densidades quinta y sexta?

Ra: Soy Ra. Tan solo podemos dar una aproximación. No obstante, esperamos que entendáis que existe una diferencia clara en la estructura de color de cada densidad.

La quinta densidad es quizá mejor descrita como de una vibración sumamente blanca.

La sexta densidad es de una blancura que contiene una cualidad dorada, como vosotros la percibiríais; estos colores están en relación con la fusión en la sabiduría de la compasión adquirida en cuarta densidad, y en sexta densidad, con la fusión de la sabiduría de nuevo en una comprensión unificada de la compasión considerada sabiamente. Este color dorado no se encuentra en vuestro espectro, pero calificaríais su naturaleza de «viviente».

Podéis formular otra pregunta breve.

Interrogador: Entonces voy a preguntar si hay algo que podamos hacer para que el instrumento esté más cómodo, o para mejorar el contacto.

Ra: Soy Ra. El trabajo está bien realizado y os estáis aplicando en él. Os lo agradecemos. Quisiéramos decir que hemos disfrutado vuestra visión de nuestro complejo de memoria social bebiendo uno de vuestros líquidos mientras hablábamos a través de este instrumento.

Soy Ra. Os dejo en el amor y la luz del infinito Creador. Id, pues, y regocijaros en el poder y la paz del infinito Creador. Adonai.

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