Skip Navigation LinksL/L Research Library Transcripts - Table of Contents 1981 - Español La Ley del Uno, Libro II, Sesión 34 - 4 de marzo de 1981
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Transcripciones de L/L Research

ACERCA DEL CONTENIDO DE ESTA TRANSCRIPCIÓN: Esta canalización telepática sintonizada se publicó originariamente como La ley del Uno, Libros I a V, por Don Elkins, James Allen McCarty y Carla L. Rueckert. Se facilita con la esperanza de que pueda serle útil. Al igual que las entidades de la Confederación siempre reiteran, le rogamos que aplique su juicio y su propio criterio al evaluar este material. Si algo le parece convincente, acéptelo; de lo contrario, descártelo, pues ni los miembros de la Confederación ni nosotros mismos desearíamos ser un escollo en el camino de nadie. (Traducción al español realizada por Pilar Royo.)

La Ley del Uno, Libro II, Sesión 34

4 de marzo de 1981

Ra: Soy Ra. Os recibo en el amor y la luz del infinito Creador. Estamos en comunicación con vosotros.

Interrogador: Anteriormente, habéis afirmado que la penetración en el octavo nivel o infinidad inteligente permite a un complejo mente/cuerpo/espíritu ser cosechado, si lo desea, en cualquier momento/espacio durante el ciclo. Cuando se produce esta penetración del octavo nivel, ¿qué experimenta la entidad que penetra en él?

Ra: Soy Ra. La experiencia de cada entidad es única en su percepción de la infinidad inteligente. Estas percepciones abarcan desde una dicha ilimitada, a una fuerte dedicación al servicio a los demás mientras está encarnada. Con frecuencia, la entidad que alcanza la infinidad inteligente percibirá que esta experiencia es de una profundidad indescriptible; sin embargo, no es frecuente que desee dar fin a la encarnación de forma inmediata. Por el contrario, el deseo de compartir o de emplear esa experiencia para ayudar a otros es sumamente poderoso.

Interrogador: Gracias. ¿Podríais definir el término «karma»?

Ra: Soy Ra. Nuestra comprensión del karma podría equivaler a la del término «inercia». Las acciones que se ponen en funcionamiento seguirán empleando medios de alcanzar el equilibrio, hasta el momento en que se invoque el control o principio superior, que podéis comparar a uno de vuestros sistemas de frenado o de detención. Esta detención de la inercia de la acción puede llamarse «perdón». Son dos conceptos inseparables.

Interrogador: Si en su encarnación una entidad acumula lo que se denomina karma, ¿existe cierta programación, de forma que experimente catalizadores que le permitan llegar al punto de aplicar el perdón, aligerando así ese karma?

Ra: Soy Ra. En general, es así. No obstante, tanto el yo como cualquier prójimo que haya participado en ello puede, en cualquier momento, y mediante el proceso de comprensión, aceptación y perdón, aminorar estos esquemas; ello es así no importa en qué punto del plan de encarnación. Así, quien ha puesto en marcha una acción puede perdonarse a sí mismo y no volver a cometer el mismo error nunca más, lo cual también frena o detiene lo que llamáis karma.

Interrogador: Gracias. ¿Podéis proporcionar ejemplos de acción catalítica basada en lo comunicado en la última sesión, comenzando por el yo no manifestado que produce el catalizador para el aprendizaje?

Ra: Soy Ra. Hemos observado vuestro interés en el catalizador del dolor. Esta experiencia es muy común entre vuestras entidades. El dolor puede afectar al complejo físico, pero afecta con mayor frecuencia al complejo mental y al emocional. En algunos casos, el dolor es espiritual en la naturaleza de su complejo. Esto crea un potencial para el aprendizaje. Las lecciones que deben aprenderse varían; casi siempre, esas lecciones incluyen paciencia, tolerancia y la capacidad de aplicar un toque desenfadado.

Con mucha frecuencia, el catalizador para el dolor emocional, ya sea la muerte del complejo físico de un prójimo amado u otra pérdida aparente, sencillamente surtirá el efecto contrario: amargura e impaciencia; aflicción. Se trata de un catalizador «que se ha torcido». En estos casos, se proporcionará un catalizador adicional para ofrecer al yo no manifestado nuevas oportunidades de descubrir el yo como Creador omnipotente que contiene todo lo que es y que está lleno de dicha.

Interrogador: ¿Lo que llamamos enfermedades contagiosas desempeñan algún papel en este proceso respecto al yo no manifestado?

Ra: Soy Ra. Las denominadas enfermedades contagiosas son entidades de segunda densidad que ofrecen una oportunidad para este tipo de catalizador. Cuando ese catalizador no es necesario, estas criaturas de segunda densidad no surten efecto. En cada una de estas generalizaciones podéis apreciar que existen anomalías, de forma que no podemos hablar de todas las circunstancias posibles, sino solo de la forma general en que experimentáis las cosas.

Interrogador: ¿Qué papel desempeñan en este proceso lo que llamamos los «defectos congénitos»?

Ra: Soy Ra. Son una parte de la programación de la totalidad del complejo mente/cuerpo/espíritu manifestado en el conjunto mente/cuerpo/espíritu de tercera densidad. Estas anomalías son planificadas como limitaciones que forman parte de la experiencia deseada por la totalidad del complejo de la entidad, e incluyen las predisposiciones genéticas, como podríais llamarlas.

Interrogador: Gracias. ¿Podéis proporcionar la misma información sobre el yo en relación con el yo social?

Ra: Soy Ra. Las lecciones del yo no manifestado desarrollan cualquiera de los centros de recepción de energía del complejo mente/cuerpo/espíritu. Las interacciones entre el yo y la sociedad se concentran en su mayor parte sobre los centros de energía segundo y tercero. Así, los más activos en sus esfuerzos de recomposición o de alteración de la sociedad son los que trabajan a partir del convencimiento de que les asiste la razón, o que poseen las respuestas que mejorarán la configuración del poder. Esto puede ser visto como un desplazamiento completo de lo negativo a lo positivo en orientación. Cualquiera de estas interacciones activará esos centros de rayos de energía.

Hay algunos cuyo deseo de ayudar a la sociedad parten del rayo verde, o de un rayo superior. No obstante, estas entidades son escasas, debido a la comprensión, por así decir, del cuarto rayo, según la cual el amor universal dado libremente es más deseable que los principios, o incluso que la reorganización de los pueblos o las estructuras políticas.

Interrogador: Si una entidad manifestara una fuerte tendencia a suscitar efectos positivos en la sociedad, ¿qué efecto tendría esto sobre su rayo amarillo en el aura, frente a una entidad que deseara crear un imperio y gobernar sobre él con mano de hierro?

Ra: Soy Ra. Tomemos como ejemplo dos de esas almas dinámicas de orientación positiva que ya no se encuentran en vuestro tiempo/espacio físico. El conocido como Albert llegó a una sociedad extraña y, para él, bárbara, con el fin de curar. Esta entidad fue capaz de movilizar grandes cantidades de energía y de lo que llamáis «dinero». Dedicó gran cantidad de energía del rayo verde como médico y como amante del instrumento musical que conocéis como órgano. El rayo amarillo de esta entidad fue brillante y cristalizó por el afán aplicado en buscar los fondos necesarios para proseguir sus esfuerzos. Sin embargo, los rayos verde y azul eran también de naturaleza sumamente brillante. Los niveles más elevados, como podéis llamarlos, estaban activos; los puntos de energía inferiores, por así decir, permanecían en equilibrio, y muy, muy brillantes.

El segundo ejemplo es el de la entidad llamada Martin. Esta entidad estuvo en gran parte confrontada a patrones bastantes negativos del rayo naranja y el rayo amarillo. Sin embargo, consiguió mantener la apertura de la energía del rayo verde y, debido a la severidad de su prueba, puede considerarse que ha polarizado más hacia lo positivo, gracias a su fidelidad por el servicio al prójimo frente a un gran catalizador.

Interrogador: ¿Podéis dar los apellidos de Albert y de Martin?

Ra: Soy Ra. Conocéis a estas entidades como Albert Schweitzer y Martin Luther King.

Interrogador: Imaginaba que eran ellos, pero no estaba seguro. ¿Podéis proporcionar el mismo tipo de información en cuanto a la interacción no manifestada entre el yo y los aparatos, dispositivos e invenciones?

Ra: Soy Ra. En este caso particular volvemos a concentrarnos en su mayor parte en los centros de energía naranja y amarillo. En sentido negativo, puede considerarse que muchas de las invenciones de vuestros pueblos; es decir, lo que llamáis medios de comunicación y otras distracciones, como los juegos menos competitivos, ejercen la distorsión de mantener la inactividad del complejo mente/cuerpo/espíritu, de forma que la actividad de los rayos amarillo y naranja sea muy débil, lo que disminuiría la posibilidad de la eventual activación del rayo verde.

Otros de vuestros mecanismos pueden ser considerados como útiles con los que la entidad explora las aptitudes de sus complejos físico o mental y, en algunos casos, el complejo espiritual, activando así el rayo naranja en lo que llamáis vuestros deportes de equipo, y en otros mecanismos, como vuestros medios de transporte. Estos pueden ser vistos como medios de investigar sentimientos de poder; más especialmente, el poder sobre otros, o el poder de un grupo sobre los demás.

Interrogador: ¿Cuál es el efecto general de la televisión en nuestra sociedad respecto a ese catalizador?

Ra: Soy Ra. Sin ignorar las tentativas del rayo verde de muchos por comunicar, a través de ese medio, informaciones veraces y hermosas que pueden ser de utilidad, debemos indicar que el efecto total de ese aparato es de distracción y de letargo.

Interrogador: ¿Podéis proporcionar la misma información respecto a la guerra y a los rumores de guerra?

Ra: Soy Ra. Podéis verla en relación con vuestros artilugios. Esta relación entre la guerra y el yo es una percepción fundamental de la entidad en proceso de maduración. Existe gran posibilidad de acelerar el progreso en cualquier dirección deseada. Puede polarizarse negativamente al asumir actitudes bélicas por cualquier razón. También se puede estar en una situación de guerra y polarizar positivamente al activar los rayos naranja, amarillo, y verde realizando acciones que calificáis de heroicas para proteger a otros complejos mente/cuerpo/espíritu.

Finalmente, se puede polarizar muy fuertemente el tercer rayo expresando el principio del amor universal frente a cualquier distorsión hacia la participación en acciones bélicas. De esa forma, la entidad puede convertirse en un ser consciente en un momento muy breve de vuestro tiempo/espacio. Esto puede ser visto como lo que llamaríais una progresión traumática. Cabe hacer notar que entre vuestras entidades, un gran porcentaje de todas las progresiones tienen el trauma como catalizador.

Interrogador: Acabáis de utilizar el término «tercer rayo» en esa afirmación. ¿Queríais decir ese, u otro?

Ra: Soy Ra. Queríamos decir el rayo verde. Nuestra dificultad radica en la percepción que tenemos de los rayos rojo y rayo violeta como fijos; por ello, los rayos internos son los que varían y deben observarse como las indicaciones de prioridad en los esfuerzos por formar una cosecha.

Interrogador: ¿Puede utilizarse el rayo rojo, un rayo rojo intenso, como un índice de prioridad en la encarnación, así como un intenso rayo violeta?

Ra: Soy Ra. Es correcto en parte. En la graduación o cosecha a cuarta densidad positiva, el rayo rojo es visto únicamente como el que, cuando está activo, es la base para todo lo que ocurre en los niveles vibratorios, cuya suma es la energía del rayo violeta.

Este rayo violeta es la única consideración para la cuarta densidad positiva. Al evaluar la aptitud para la cosecha de cuarta densidad negativa, se examina muy cuidadosamente la intensidad del rayo rojo, así como del rayo naranja y del rayo amarillo, ya que se precisa gran cantidad de resistencia y energía de este tipo para el avance negativo, pues es sumamente difícil abrir la puerta de acceso a la infinidad inteligente desde el centro del plexo solar. Es necesario para la cosecha de cuarta densidad negativa.

Interrogador: ¿Os es posible tomar como ejemplo al General Patton, e indicar el efecto que la guerra tuvo sobre su desarrollo?

Ra: Soy Ra. Esta va a ser la última pregunta extensa de esta sesión de trabajo. El que habéis nombrado, conocido como George, tenía un patrón de encarnaciones previas cuya programación creó una inercia irresistible en esa encarnación en vuestro tiempo/espacio. Esta entidad tenía una fuerte activación del rayo amarillo, con frecuentes aperturas del rayo verde y aperturas ocasionales del rayo azul. Sin embargo, no fue capaz de romper el molde de experiencias traumáticas previas de naturaleza bélica.

En su encarnación, polarizó positivamente en cierta medida gracias a su sincera creencia en la verdad y la belleza. Era un ser bastante sensible; sentía un gran honor/deber hacia la preservación de lo que consideraba verdadero, hermoso y necesitado de defensa, y se percibía a sí mismo como un personaje caballeresco. Polarizó negativamente en cierta forma por su falta de comprensión del rayo verde al rechazar el principio del perdón, implícito en el amor universal.

Desde el punto de vista vibratorio, la suma total de esa encarnación resultó en un ligero incremento de polaridad positiva, pero en una disminución de la aptitud para la cosecha debido al rechazo de la Ley o Vía de la Responsabilidad; esto es, aun habiendo comprendido el amor universal, persistió en su lucha.

Interrogador: ¿Tenemos tiempo suficiente para preguntar si la muerte de esta entidad, prácticamente tras el cese de la guerra, fue debida a que así podría encarnar de forma inmediata y llegar a tiempo a la aptitud para la cosecha?

Ra: Soy Ra. Así es, efectivamente.

Interrogador: Gracias. Entonces, solo voy a preguntar si hay algo que podamos hacer para que el instrumento esté más cómodo o para mejorar el contacto.

Ra: Soy Ra. Todo está bien. Amigos, os dejamos en el amor y la luz del Único que es Todo en Todo. Os dejo en una paz perpetua. Id pues, y regocijaros en el poder y la paz del infinito Creador. Adonai.

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