Skip Navigation LinksL/L Research Library Transcripts - Table of Contents 1981 - Español La Ley del Uno, Libro V, Fragmento 22 - Sesión 37, 12 de marzo de 1981
Skip Navigation Links
L/L Research
Home
Library
Are you a wanderer?
About Us
Carla’s Niche
Podcast
Online Course
Search
E-mail L/L
Copyright Policy
Recent Updates

Now on Bring4th.org

Bring4th.org

Forums

Online Store

Seeker Connector

Gaia Meditation

Subscriptions

Links

Donate/Volunteer

Join Us

Facebook

Twitter

Tumblr

Instagram


PayPal - The safer, easier way to pay online!

Biblioteca

Transcripciones de L/L Research

ACERCA DEL CONTENIDO DE ESTA TRANSCRIPCIÓN: Esta canalización telepática sintonizada se publicó originariamente como La ley del Uno, Libros I a V, por Don Elkins, James Allen McCarty y Carla L. Rueckert. Se facilita con la esperanza de que pueda serle útil. Al igual que las entidades de la Confederación siempre reiteran, le rogamos que aplique su juicio y su propio criterio al evaluar este material. Si algo le parece convincente, acéptelo; de lo contrario, descártelo, pues ni los miembros de la Confederación ni nosotros mismos desearíamos ser un escollo en el camino de nadie. (Traducción al español realizada por Pilar Royo.)

La Ley del Uno, Libro V, Fragmento 22

Sesión 37, 12 de marzo de 1981

Jim: En marzo de 1981 enviamos las primeras diez sesiones del contacto Ra a los agentes literarios Scott Meredith Literary Agency, de Nueva York. Deseábamos difundir esta información a un público tan amplio como pudiéramos, y nos pareció que una gran agencia literaria podría ayudarnos a encontrar una editorial. Después de examinar el manuscrito durante unas dos semanas, el señor Meredith amablemente nos escribió una carta de cuatro páginas, con interlineado sencillo, agradeciéndonos el envío del texto y explicándonos las razones por las que el libro no tenía posibilidades en el mercado. El contenido de aquella carta podría resumirse con el siguiente fragmento:

«Ninguna entidad que cause tales estragos en la lengua inglesa va a congraciarse con el favor del público general. Este texto tiene la densidad del The New England Journal Of Medicine, o del Journal of English And German Philosophy, o de una disertación filosófica sobre la epistemología… por otra parte, la forma dialectal se torna bastante tediosa en poco tiempo. Ya sé que fue la forma preferida en Atenas durante cierto tiempo, y su popularidad atravesó las épocas hasta llegar al renacimiento neoclásico, pero poco después se desvaneció, y no creo que vaya a revivir ahora».

El comentario final de Ra acerca de la cuestión de cómo difundir esta información puso fin a nuestra perseverancia, no sin añadir una nota de humor. Unos días antes estábamos sentados en la mesa de la cocina, preguntándonos en voz alta a qué podría parecerse el humor cósmico, y Ra aprovechó esta ocasión para darnos un ejemplo. Quisiéramos dar el mismo consejo básico a cualquier grupo que trate de divulgar información que haya recopilado para el servicio al prójimo. Es mejor relajarse y dejar que actúe la Ley de Atracción. Incluso si una sola persona se beneficia de ese trabajo, es suficiente. Al menos, el beneficio que el material proporciona al grupo se convertirá en una luz que cada uno de sus miembros irradiará a todas las personas que encuentre en el transcurso de sus actividades cotidianas.

Y puesto que habíamos descubierto por nosotros mismos la necesidad de solicitar información no transitoria, Ra afirmó claramente que esa era condición esencial para mantener el contacto, frente a lo que Don consideraba información importante para atraer la atención del mercado.

Carla: Don tenía siempre la esperanza de poder comunicarse con un gran número de personas. Sentía una verdadera urgencia por difundir la información, y a medida que avanzaba el contacto con Ra, su preocupación aumentó. Cuando Ra nos aconsejó contentarnos con realizar un «esfuerzo razonable» fue como recibir una bocanada de aire fresco. En el momento de escribir estas líneas, el primer libro de la serie La Ley del Uno ha vendido ya unos 30.000 ejemplares. Nuestro correo electrónico esta semana ha incluido solicitudes desde Polonia, Rumanía, Malasia y Japón, así como de Estados Unidos y Canadá. Estoy segura de que una pequeña parte de Don se apoya en mi hombro, como el ángel que es, satisfecho al fin del trabajo de su vida y comprobando que es reconocido por quienes lo encuentran útil.

El concepto de sacrificio como parte del comienzo del contacto no es nuevo en absoluto. El canal de Oahspe recibió la comunicación, en una visión, de que debía vivir de manera austera durante diez años antes de que pudiera ser de ayuda, y él y un amigo hicieron precisamente eso, vivir monásticamente, esperando el momento oportuno. Cuando esa década de sacrificio concluyó, le comunicaron que adquiriera una máquina de escribir, una novedad entonces. Así lo hizo. Durante los años siguientes, canalizó el enorme Libro, siendo puesto a teclear mientras dormía por la noche. Por la mañana, se despertaba para hallar su trabajo extendido junto a la máquina de escribir. Y Edgar Cayce tuvo experiencias similares: le comunicaron que tenía que sacrificarse para poder servir. En nuestro caso, Jim sacrificó su amor por la soledad y el retiro de la humanidad; Don sacrificó su soledad conmigo, ese feliz y seguro refugio que habíamos construido juntos. Permitió que Jim pasara a integrarse en la propia esencia de nuestras vidas, sin pronunciar nunca un solo reproche por ello. También se sacrificó trabajando para mantenernos. En cuanto a mí, mi sacrificio era el más llevadero, el de servir como canal. El contacto resultó duro para mí, y me deterioré bajo la brillante energía de la vibración de Ra, perdiendo de uno a un kilo y medio por sesión, pero hubiera muerto feliz en ese servicio, pues durante aquellas sesiones Don era un hombre feliz. Ese era el único momento en que sabía que no estaba melancólico. Verle realizado y feliz era una de las mayores fuentes de satisfacción de toda mi vida, pues sabía que yo había contribuido en parte a ello. Valía la pena cualquier esfuerzo, y volvería a pasar otra vez por todo sin dudarlo, a pesar del intenso pesar que pudimos sentir cuando Donald enfermó y murió, y aunque tras los años que siguieron a su suicidio yo estuviera cada vez más cerca de la muerte. Mi parte de sacrificio se ha transformado en alegría y satisfacción, y sé que Don y Jim sienten lo mismo.

Aquel agente literario tenía toda la razón al considerar el carácter técnico del lenguaje de Ra. Representa el esfuerzo más equilibrado que haya leído jamás de crear un vocabulario para hablar de cuestiones metafísicas utilizando palabras desprovistas de emoción. Puede parecer rebuscado en la primera impresión, pero siempre se comprende lo que Ra trata de decir, lo cual es un verdadero logro en tales temas.

Sesión 37, 12 de marzo de 1981

Interrogador: ¿Conoce Ra los resultados de nuestros intentos por publicar el primer Libro que hemos completado?

Ra: Soy Ra. Así es.

Interrogador: No sé si podéis comentar algo sobre las dificultades que se nos presentan para que La Ley del Uno esté disponible para los que la necesitan y la desean. No es fácil difundirla a los que la desean en este momento. Estoy seguro de que hay muchos lectores, especialmente los Errantes, que esperan esta información, pero me temo que tendremos que hacer algo más para que llegue a sus manos bajo la forma de texto adicional. ¿Podéis hacer algún comentario al respecto?

Ra: Soy Ra. Podemos.

Interrogador: Hacedlo, por favor.

Ra: Soy Ra. Sí. En primer lugar, la elección que realizó este grupo para llevar a cabo un trabajo de servicio al prójimo fue de gran importancia. Cada uno de los presentes ha sacrificado mucho para conseguir un resultado intangible. Cada uno puede hallar en su corazón el tipo de sacrificio, sabiendo que los sacrificios materiales son los menos; el compromiso firme de fusionarse en un grupo armonioso está en la cima del sacrificio. Bajo estas condiciones, hemos hallado vuestra vibración. Hemos observado vuestra vibración. No se observará frecuentemente. No deseamos inflar el orgullo, pero tampoco vamos a menospreciar las circunstancias necesarias para nuestro contacto particular. Así pues, habéis recibido y nosotros gustosamente hemos emprendido el honor/deber de continuar ofreciendo la transmisión de conceptos que son, a nuestro entender, precisos en su naturaleza y basados en el intento de unificar muchas de las cosas que os incumben.

En segundo lugar, el uso que hagáis de estas transmisiones queda completamente a vuestra elección. Sugerimos que fluya con naturalidad el sentido de la intuición y que se mantenga la mínima distorsión posible hacia la preocupación. Como hemos dicho, nos contentamos con haber sido capaces de ayudar en la evolución de alguno de vosotros, y cualquier esfuerzo que hagáis no puede decepcionarnos, ya que ese número supera el de uno.

Interrogador: He dudado mucho acerca de si formular ciertas preguntas por miedo a que se consideraran como preguntas sin importancia o demasiado específicas, como las considero yo, y que por esa razón pudiera reducirse nuestro contacto con vosotros. Para divulgar parte de la información que considero de gran importancia; esto es, el tipo de información no transitoria, la información relativa a la evolución de mente, cuerpo y espíritu, parece casi necesario en nuestra sociedad incluir información de poco valor, simplemente porque es así cómo opera nuestra sociedad, la forma en que el sistema de distribución valora lo que se ofrece para distribuir. ¿Podéis comentar algo sobre ese aspecto, que me parece problemático?

Ra: Soy Ra. Nuestro comentario: es totalmente correcto que el nivel y la pureza de este contacto dependen del nivel y de la pureza de la información solicitada. Por consiguiente, la petición continuada de determinada información a esta fuente particular perjudica la esencia de vuestro propósito. Además, cuando hemos examinado vuestra mente para captar vuestra situación respecto al texto mecanografiado de algunas de nuestras palabras, vemos que habéis sido criticados por el tipo de construcción del lenguaje empleado para transmitir la información. Debido a nuestra orientación respecto a los datos, nuestro grupo elaboraría la respuesta incluso a la pregunta más específica en palabras con las que se maximizara la precisión de todos sus matices. Sin embargo, eso repercute negativamente en lo que vuestro crítico desea, que es una prosa simple y clara. No podemos decir más. Estas son nuestras observaciones respecto a vuestra situación. Lo que deseáis hacer es totalmente decisión vuestra, y seguimos a vuestro servicio en todo lo que podamos, sin transgredir la Ley de la Confusión.

Interrogador: Vamos a tratar de resolver estos problemas para la difusión de La Ley del Uno, para lo que tendremos que realizar un trabajo esmerado. Personalmente, no cejaré en mi empeño de difundirla mientras esté encarnado. Será necesario escribir un libro, probablemente acerca de los ovnis, pues La Ley del Uno guarda relación con el fenómeno. Guarda relación con todos los fenómenos, pero esta parece ser la forma más sencilla de divulgación. Tengo previsto utilizar el tema ovni en primer lugar como medio de publicidad, así como ha sugerido la Confederación, como una entrada en materia del proceso de evolución que está teniendo lugar en este planeta y de la forma en que la Confederación ha participado en él, de una manera más comprensible para los lectores, por así decir. Emplearemos el material Ra en forma no distorsionada, tal como lo hemos grabado, en diversos lugares del libro para amplificar y aclarar lo que incluyamos en él. Creo que esa es la única manera en que pueda facilitarse la suficiente divulgación para que las personas que quisieran conseguir La Ley del Uno puedan acceder a ella. Podría imprimir el material que hemos transcrito a partir de las grabaciones, y publicarlo, pero no podríamos divulgarlo ampliamente debido a problemas de distribución. ¿Queréis comentar mi segunda idea de confeccionar un libro general sobre los ovnis que incluya textos de La Ley del Uno?

Ra: Soy Ra. Vamos a comentarlo. Esperamos que vuestros planes para Ra se materialicen. Esto es humor cósmico. Habíais pedido un ejemplo de ese tipo de humor, y pensamos que esta es una confluencia bastante apropiada para incluirlo. Continuad con vuestras intenciones como mejor podáis y sepáis. ¿Qué más puede hacerse, amigos míos?

  Skip Navigation LinksL/L Research Library Transcripts - Table of Contents 1981 - Español La Ley del Uno, Libro V, Fragmento 22 - Sesión 37, 12 de marzo de 1981

Copyright © 2017 L/L Research