Skip Navigation LinksL/L Research Library Transcripts - Table of Contents 1981 - Español La Ley del Uno, Libro II, Sesión 39 - 16 de marzo de 1981
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Transcripciones de L/L Research

ACERCA DEL CONTENIDO DE ESTA TRANSCRIPCIÓN: Esta canalización telepática sintonizada se publicó originariamente como La ley del Uno, Libros I a V, por Don Elkins, James Allen McCarty y Carla L. Rueckert. Se facilita con la esperanza de que pueda serle útil. Al igual que las entidades de la Confederación siempre reiteran, le rogamos que aplique su juicio y su propio criterio al evaluar este material. Si algo le parece convincente, acéptelo; de lo contrario, descártelo, pues ni los miembros de la Confederación ni nosotros mismos desearíamos ser un escollo en el camino de nadie. (Traducción al español realizada por Pilar Royo.)

La Ley del Uno, Libro II, Sesión 39

16 de marzo de 1981

Ra: Soy Ra. Os recibo en el amor y la luz del infinito Creador. Estamos en comunicación con vosotros.

Interrogador: He observado que la mayoría de los conceptos básicos parecen estar divididos en unidades que forman un total de siete. Al leer la transcripción de Henry Puharich de «Los Nueve», encontré una frase en la que dichos Nueve dicen: «Si obtenemos siete veces el equivalente eléctrico del cuerpo humano, tendremos un resultado expresado en unidades de siete de la masa eléctrica». ¿Podríais explicarlo?

Ra: Soy Ra. Explicar esa afirmación supera las posibilidades de vuestro lenguaje. No obstante, vamos a tratar de abordar este concepto.

Como sabéis, al comienzo de la creación establecida por cada Logos se crean los potenciales completos, tanto eléctricos, en el sentido que entiende el que llamáis Larson, como metafísicos. Esa electricidad metafísica es tan significativa para la comprensión de esta afirmación como lo es el propio concepto de electricidad.

Como sabéis, este concepto trata sobre la energía potenciada. Se ha dicho que el electrón no tiene masa, sino únicamente un campo; otros, aseguran que se trata de una masa de medida infinitesimal. Ambos argumentos son correctos. La verdadera masa de la energía potenciada es la fuerza del campo, lo cual también es cierto a nivel metafísico.

Sin embargo, en vuestro actual sistema físico de conocimiento, es útil tomar el número de masa del electrón para trabajar de forma que se hallen soluciones a otras cuestiones sobre el universo físico. De tal modo, convendría que considerarais que cada densidad de existencia tiene cada vez mayor masa espiritual. La masa aumenta, digamos que significativamente, pero no enormemente, hasta llegar a la densidad que abre la puerta de acceso. En esa densidad, se ha utilizado la suma, la mirada retrospectiva y, en definitiva, todas las funciones útiles de la polaridad. Por lo tanto, la naturaleza eléctrica metafísica del individuo aumenta cada vez más en masa espiritual.

Por analogía, puede observarse el trabajo del conocido como Albert, que postula el crecimiento infinito de la masa a medida que se acerca a la velocidad de la luz. Así, el ser de séptima densidad, el ser completo, el Creador que se conoce a Sí mismo, acumula masa y se compacta una vez más en el Creador.

Interrogador: Entonces, en esta ecuación, supongo que «Mi» es la masa espiritual.

Mi = (m0 C2)/(1 - v2 / c2)½

Ra: Soy Ra. Así es.

Interrogador: Gracias. ¿Podéis indicar qué significa la siguiente transmisión de «Los Nueve»?: «El principio CH es el principio revelador del conocimiento y de la Ley». ¿Podéis decir cuál es ese principio?

Ra: Soy Ra. El principio así velado en esta frase no es más que el principio del constante, o del Creador, y del transitorio o ser encarnado y de la atracción que existe entre los dos, del uno al otro, en el amor y la luz entre las distorsiones del libre albedrío que operan sobre la entidad retenida en la ilusión.

Interrogador: ¿La primera distorsión es la razón por la que «Los Nueve» transmitieron este principio bajo esa forma?

Ra: Soy Ra. No es correcto.

Interrogador: Entonces, ¿podéis explicar por qué han proporcionado el principio bajo esta forma velada?

Ra: Soy Ra. El que lo ha escrito tiene mucho interés en los enigmas y en las ecuaciones.

Interrogador: Comprendo. «Los Nueve» se describen a sí mismos como los «nueve principales de Dios». ¿Podéis explicar qué quieren decir con eso?

Ra: Soy Ra. Esa también es una afirmación velada. Se trata de indicar que los nueve que ocupan un lugar en el Consejo son los que representan al Creador, al Creador único, de la misma forma que podría haber nueve testigos en un tribunal que testifiquen por un acusado. El término «principal» también tiene aquí ese significado.

En gran parte de este texto puede observarse que el deseo del escritor ha tenido un efecto sobre su forma de presentación, al igual que las competencias y preferencias de este grupo determinan la naturaleza de este contacto. La diferencia radica en el hecho de que somos como somos; así, podemos hablar, como hacemos, o no hablar en absoluto. Esto exige un grupo muy bien armonizado, por llamarlo así.

Interrogador: Considero que existe un terreno fértil para la investigación de nuestro desarrollo al trazar la evolución de los siete centros de energía corporales, pues guardan relación con la totalidad de siete que acabo de mencionar y su función parece central para nuestro propio desarrollo. ¿Podríais describir el proceso de evolución de estos centros corporales de energía, comenzando por la forma más primitiva de vida que los posee?

Ra: Soy Ra. Hemos desarrollado este tema hasta cierto punto. Por lo tanto, no repetiremos información sobre los rayos que existen en primera y segunda densidad o sobre las razones para ello, sino que trataremos de ampliar esa información.

Los puntos cruciales de cada nivel de desarrollo; esto es, de cada densidad posterior a la segunda, pueden considerarse como sigue: en primer lugar, la energía básica del denominado rayo rojo. Este rayo puede entenderse como el rayo fundamental de refuerzo para cada densidad. Nunca será considerado menos importante o provechoso para la evolución espiritual, pues es el rayo básico.

El siguiente rayo básico es el amarillo. Es el gran rayo que marca el peldaño del progreso. En él, el conjunto mente/cuerpo se potencia hasta su completo equilibrio. El poderoso trío rojo/naranja/amarillo propulsa a la entidad hasta el centro del rayo verde, que es también un rayo básico, pero no un rayo primario.

Esta es la fuente para el trabajo espiritual. Cuando se activa el rayo verde vemos que el tercer rayo primario es capaz de iniciar la potenciación. Es el primer rayo verdaderamente espiritual, pues la naturaleza de todas las transferencias es integrada, mente/cuerpo/espíritu. El rayo azul sienta los aprendizajes/enseñanzas del espíritu en cada densidad en el complejo mente/cuerpo que anima al conjunto y que comunica al prójimo esa totalidad de la condición de ser.

Aunque el rayo índigo es de extraordinario valor, sobre él trabaja únicamente el adepto, como lo llamáis. Es la puerta de acceso a la infinidad inteligente a través de la que se recibe la energía inteligente. Es el centro de energía sobre el que se trabaja en las enseñanzas consideradas secretas, reservadas y ocultas, pues este rayo es de posibilidades infinitas. Los que curan, enseñan y trabajan para el Creador de forma radiante y equilibrada, realizan actividades del rayo índigo.

Como sabéis, el rayo violeta es constante y no vamos a comentar sus funciones de activación, pues es la impronta, el registro, la identidad, la verdadera vibración de una entidad.

Interrogador: Para mayor claridad, quisiera formular esta pregunta: si tenemos una entidad muy polarizada hacia el servicio al prójimo y otra entidad muy polarizada hacia el servicio al yo, ¿en qué se diferenciaría el rayo rojo de ambas entidades?

Ra: Soy Ra. Esta va a ser la última pregunta de la sesión.

Por lo que respecta al rayo rojo, no existe diferencia en entidades de polaridad equivalente, positiva o negativa.

Interrogador: ¿Ocurre lo mismo con los demás rayos?

Ra: Soy Ra. Vamos a dar una respuesta breve; en una sesión posterior podéis preguntar más concretamente.

El patrón negativo del rayo es el rojo/naranja/amarillo que pasa directamente al azul, empleado únicamente para contactar con la infinidad inteligente.

En las entidades de orientación positiva la configuración es uniforme, de una claridad cristalina, y describe los siete rayos.

¿Tenéis alguna otra pregunta breve antes de que dejemos a este instrumento?

Interrogador: Quisiera preguntar si hay algo que podamos hacer para que el instrumento esté más cómodo o para mejorar el contacto.

Ra: Soy Ra. Sois muy cuidadosos. Todo está bien. Amigos, os dejo en el amor y la luz del infinito Creador. Id, pues, y regocijaros en el poder y la paz del Creador único. Adonai.

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