Skip Navigation LinksL/L Research Library Transcripts - Table of Contents 1981 - Español La Ley del Uno, Libro II, Sesión 42 - 22 de marzo de 1981
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Transcripciones de L/L Research

ACERCA DEL CONTENIDO DE ESTA TRANSCRIPCIÓN: Esta canalización telepática sintonizada se publicó originariamente como La ley del Uno, Libros I a V, por Don Elkins, James Allen McCarty y Carla L. Rueckert. Se facilita con la esperanza de que pueda serle útil. Al igual que las entidades de la Confederación siempre reiteran, le rogamos que aplique su juicio y su propio criterio al evaluar este material. Si algo le parece convincente, acéptelo; de lo contrario, descártelo, pues ni los miembros de la Confederación ni nosotros mismos desearíamos ser un escollo en el camino de nadie. (Traducción al español realizada por Pilar Royo.)

La Ley del Uno, Libro II, Sesión 42

22 de marzo de 1981

Ra: Soy Ra. Os recibo en el amor y la luz del infinito Creador. Estamos en comunicación con vosotros.

Interrogador: Voy a hacer una afirmación, de la cual os pido que comentéis su grado de precisión. Supongo que la entidad que está en equilibrio no se verá influenciada por emociones positivas o negativas ante cualquier situación a la que se enfrente. Al responder sin emoción ante cualquier situación, puede discernir claramente las respuestas adecuadas y necesarias en armonía con la Ley del Uno, ¿es correcto?

Ra: Soy Ra. Esta es una aplicación incorrecta del proceso de equilibrio que hemos comentado. El ejercicio que consiste en experimentar primero los sentimientos y después reconocer conscientemente su antítesis en el ser no tiene como objetivo el fluir sereno de sentimientos positivos o negativos mientras se permanece imperturbable, sino el devenir imperturbable. Este es un resultado más simple y requiere mucha práctica.

El catalizador de la experiencia opera para que tenga lugar el aprendizaje/enseñanza de esta densidad. Sin embargo, si se observa en el ser una reacción (basta con que se aprecie simplemente), la entidad sigue utilizando el catalizador para el aprendizaje/enseñanza. El resultado final es que el catalizador deja de ser necesario y, por tanto, esta densidad ya no es necesaria. Ello no significa indiferencia u objetividad, sino una compasión y un amor delicadamente armonizados, que ve a todas las cosas como amor. Esa percepción no suscita ninguna respuesta debido a reacciones catalíticas. De esa forma, la entidad es entonces capaz de tornarse cocreadora de acontecimientos relativos a la experiencia. Ese es el verdadero equilibrio.

Interrogador: Voy a tratar de hacer una analogía. Si un animal, pongamos por caso un toro en un redil, ataca a una persona que se aventura a entrar en su recinto, esa persona sale de su camino rápidamente, pero no lo culpa. No hay otra respuesta emocional, aparte de la respuesta por el daño que pudiera sufrir. Sin embargo, si esta persona encuentra a otra en su territorio y esta última le ataca, la reacción puede ser más emocional y suscitar respuestas físicas corporales. ¿Estoy en lo cierto al suponer que cuando la respuesta al animal y a otra persona es la de considerarlos como el Creador, y de amarlos y comprender que su agresividad es la acción de su libre albedrío, entonces la persona en cuestión se equilibra correctamente en ese ámbito?

Ra: Soy Ra. Es básicamente correcto. Sin embargo, la entidad equilibrada verá en el ataque aparente del prójimo las causas de esa acción, que en la mayoría de los casos son de naturaleza más compleja que las del ataque por el toro de segunda densidad de vuestro ejemplo. Así, esa entidad equilibrada estaría abierta a muchas más oportunidades para el servicio al prójimo de tercera densidad.

Interrogador: ¿Una entidad perfectamente equilibrada siente una reacción emocional cuando es atacada por el prójimo?

Ra: Soy Ra. Así es. La respuesta es amor.

Interrogador: En la ilusión que experimentamos no es fácil mantener esa respuesta, especialmente si el ataque da como resultado el dolor físico, pero supongo que esa respuesta debería mantenerse incluso en el caso del dolor físico o pérdida de la propia vida, ¿es así?

Ra: Soy Ra. Así es, a lo que añadimos que es de primer orden o esencial comprender el principio del equilibrio. El equilibrio no es indiferencia, ya que el observador no está cegado por ningún sentimiento de separación, sino completamente impregnado de amor.

Interrogador: En la última sesión afirmasteis: «Nosotros; es decir, Ra, permanecimos mucho tiempo/espacio en quinta densidad, equilibrando la profunda compasión que habíamos adquirido en cuarta densidad». ¿Podríais explicar este concepto respecto a lo que acabamos de comentar?

Ra: Soy Ra. Como hemos dicho, la cuarta densidad es abundante en compasión. Esa compasión es irreflexiva cuando se analiza con la mirada de la sabiduría. Constituye la salvación de tercera densidad, pero crea una discordancia en el equilibrio último de la entidad.

Así, cuando éramos un complejo de memoria social de cuarta densidad, teníamos tendencia hacia la compasión, hasta llegar incluso al martirio por ayudar al prójimo. Cuando se alcanzó la cosecha de quinta densidad hallamos que en ese nivel vibratorio podrían observarse fallos en la eficacia de tal compasión constante; por ello pasamos mucho tiempo/espacio en la contemplación de los caminos del Creador que impregnan el amor con la sabiduría.

Interrogador: Quisiera tratar de hacer una analogía de este concepto en tercera densidad. Aquí, muchas entidades sienten gran compasión por aplacar los problemas físicos de tercera densidad del prójimo y reparten de diversas maneras alimentos, allí donde hay hambre, como ocurre en los países africanos, o medicinas allí donde se considera que existe necesidad de administrarlas, y son altruistas en todos estos servicios en gran medida.

Esto está creando una vibración en armonía con el rayo verde o cuarta densidad, pero no está equilibrado con la comprensión de quinta densidad de que estas entidades están experimentando catalizadores y que una intervención más equilibrada para sus necesidades sería proporcionarles el aprendizaje necesario para alcanzar el estado de conciencia de cuarta densidad antes que satisfacer sus necesidades físicas en este momento, ¿es así?

Ra: Soy Ra. No es correcto. Para un complejo mente/cuerpo/espíritu que muere de inanición, la respuesta apropiada es la alimentación del cuerpo. Podéis extrapolar a partir de este ejemplo.

No obstante, por otra parte estáis en lo cierto al suponer que la respuesta del rayo verde no es tan refinada como la que ha sido impregnada de sabiduría, que permite a la entidad evaluar su contribución a la conciencia planetaria por la cualidad de su ser, independientemente de cualquier acto o comportamiento que espere resultados sobre los planos visibles.

Interrogador: Entonces, ¿por qué tenemos el problema de la hambruna extrema y generalizada en África en este momento? ¿Hay alguna razón metafísica para ello, o es algo puramente aleatorio?

Ra: Soy Ra. Vuestra suposición anterior era correcta en cuanto a la acción catalítica de esa hambruna y de la salud precaria. Sin embargo, forma parte del libre albedrío de una entidad responder a esa situación apremiante del prójimo, y ofrecer las sustancias y los alimentos necesarios es una respuesta adecuada en el marco de vuestro aprendizaje/enseñanza en este momento, que incluyen el sentido creciente del amor y del servicio al prójimo.

Interrogador: En cuanto a la activación de los centros de energía, ¿cuál es la diferencia entre una persona que reprime sus respuestas emocionales ante situaciones de gran carga emocional, y la persona equilibrada a la que, por tanto, no le alteran dichas situaciones?

Ra: Soy Ra. Esta pregunta parte de una suposición errónea. Para la entidad perfectamente equilibrada, ninguna situación llevaría una gran carga emocional. Una vez comprendido esto, podemos afirmar lo siguiente: la represión de las emociones despolariza a la entidad en la medida en que escoge no hacer uso de la acción catalítica del presente espacio/tiempo de manera espontánea, atenuando así los centros de energía. Sin embargo, se produce cierta polarización positiva si la causa de esa represión es la consideración hacia el prójimo. La entidad que ha trabajado con el catalizador el tiempo suficiente para percibirlo, pero sin hallar necesario expresar las reacciones, todavía no está equilibrada, pero no sufre ninguna despolarización, dada la transparencia de su continuidad experiencial. Así, el incremento gradual de la capacidad de observar sus propias reacciones y de conocer el yo, le acercará todavía más al verdadero equilibrio. Se requiere y se aconseja paciencia, pues el catalizador es intenso en vuestro plano, y su uso debe ser evaluado durante un periodo de constante aprendizaje/enseñanza.

Interrogador: ¿Cómo puede una persona saber que no está siendo afectada por una situación cargada emocionalmente, que está reprimiendo el flujo de sus emociones o que está en equilibrio y por tanto no resulta verdaderamente afectada?

Ra: Soy Ra. Hemos hablado ya sobre ese punto. Por lo tanto, vamos a reiterar sucintamente que para la entidad que se encuentra en equilibrio, ninguna situación tiene carga emocional, sino que es simplemente una situación como cualquier otra, en la que la entidad puede observar o no una oportunidad para el servicio. Cuanto más cerca de esa actitud llega a estar una entidad, más cerca se encuentra del equilibrio. Podéis observar que no recomendamos que las reacciones a un catalizador sean reprimidas o suprimidas, a menos que tales reacciones supongan un escollo que no esté en consonancia con la Ley del Uno hacia el prójimo. Es mucho mejor permitir la experiencia de expresarse para que la entidad pueda hacer pleno uso de ese catalizador.

Interrogador: ¿Cómo puede una persona evaluar qué centros de energía de su interior están activados, y no requieren atención inmediata, y qué centros de energía no están activados y sí la necesitan?

Ra: Soy Ra. Los pensamientos de una entidad, sus sensaciones o emociones, y en último lugar, su comportamiento, son los indicadores de la enseñanza/aprendizaje del yo por el yo. En el análisis de las propias experiencias de un ciclo diurno, la entidad puede evaluar lo que considere que son pensamientos, comportamientos o emociones no adecuados.

Al examinar esas actividades inadecuadas de los complejos mente, cuerpo y espíritu, la entidad puede situar esas distorsiones en el rayo vibratorio apropiado y ver así dónde es necesario el trabajo.

Interrogador: En la última sesión dijisteis que «cuando el yo es lo suficientemente consciente de la forma de operar del catalizador del ayuno y de las técnicas de programación puede, mediante la concentración de la voluntad y por la única facultad de la fe, provocar una reprogramación sin la correspondencia del ayuno, la dieta, u otras disciplinas análogas del complejo corporal». ¿Cuáles son las técnicas de programación que utiliza el yo superior para asegurar que las lecciones deseadas son aprendidas o procuradas por el ser de tercera densidad?

Ra: Soy Ra. No existe más que una técnica para desarrollar o alimentar esa voluntad y esa fe, y es la de centrar la atención. La duración de la atención de los que llamáis niños se considera breve. La duración de la atención espiritual de la mayoría de vosotros es la del niño. Así pues, es cuestión de desear ser capaz de concentrar la propia atención y de mantenerla en la programación deseada.

Cuando se prosigue en esa dirección, se fortalece la voluntad. La totalidad de esa actividad no puede producirse más que cuando existe fe en que el resultado de esa disciplina es posible.

Interrogador: ¿Podéis mencionar algún ejercicio que ayude a incrementar la duración de la atención?

Ra: Soy Ra. Esos ejercicios son comunes entre vuestras numerosas tradiciones místicas. La visualización de una forma y de un color cuyos atributos sean de inspiración personal para el que medita es el centro de lo que llamaríais los aspectos religiosos de esta forma de visualización.

La visualización de formas y colores simples que no tienen ninguna cualidad de inspiración innata para la entidad es la base de lo que podríais llamar vuestras tradiciones mágicas.

Que imaginéis la rosa o el círculo no es lo importante. Sin embargo, se sugiere que se escoja una u otra vía hacia la visualización para ejercitar esta facultad. Ello se debe a la cuidadosa disposición de formas y colores que han sido descritos como visualizaciones por los que exploran la tradición mágica.

Interrogador: En mi juventud recibí formación en ingeniería, lo que incluye la necesidad de visualizar en tres dimensiones los procesos de diseño. ¿Es una base útil para el tipo de visualización del que habláis, o no tendría ningún valor en este caso?

Ra: Soy Ra. Para ti, que formulas las preguntas, esa experiencia es valiosa. Para una entidad menos sensibilizada, no aportaría un aumento apropiado de energía para la concentración.

Interrogador: Entonces, ¿qué método debería utilizar la entidad menos sensibilizada para desarrollar la energía apropiada?

Ra: Soy Ra. En el individuo menos sensibilizado es adecuada la elección de imágenes personalmente inspiradoras, ya se trate de la rosa de perfecta belleza, de la cruz del perfecto sacrificio, del Buda que es el Ser todo en Uno, o cualquier otra que pudiera inspirarle.

Interrogador: Partiendo de la relación de enseñanza/aprendizaje del padre hacia el hijo, ¿qué tipo de acciones demostrarían la activación de los centros de energía en secuencia ordenada, del rojo al violeta?

Ra: Soy Ra. Este va a ser el último punto de esta sesión de trabajo.

La entidad, niño o adulto, como la denomináis, no es un instrumento sobre el que se interviene. El útil apropiado de enseñanza/aprendizaje del padre hacia el hijo es la condición de un corazón abierto y de la aceptación total de la cualidad de ser del niño. Estos engloban todo lo que la entidad infantil haya traído consigo a la experiencia vital en este plano.

Hay dos cosas especialmente importantes en esta relación, además de la aceptación básica del niño por el padre. En primer lugar, la experiencia de todo medio utilizado por el padre para venerar y expresar agradecimiento al infinito Creador, debería en lo posible compartirse con la entidad infantil diariamente. En segundo lugar, la compasión del padre hacia el hijo puede atemperarse bien por la comprensión de que la entidad infantil aprenderá las inclinaciones del servicio al prójimo o del servicio al yo a partir del prójimo parental. Esa es la razón por la que cierta disciplina es apropiada en la enseñanza/aprendizaje. Esto no se aplica a la activación de cualquiera de los centros de energía, pues cada entidad es única, y cada relación con el yo y con el prójimo doblemente único. Por esa razón, las directrices que damos son solo generales.

¿Tenéis alguna pregunta breve antes de que dejemos al instrumento?

Interrogador: ¿Hay algo que podamos hacer para que el instrumento esté más cómodo, o para mejorar el contacto?

Ra: Soy Ra. El instrumento se encuentra en buen estado. Os dejo, amigos míos, en el amor y la luz del infinito Creador. Id, pues, y regocijaros en el poder y la paz del infinito Creador. Adonai.

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