Skip Navigation LinksL/L Research Library Transcripts - Table of Contents 1981 - Español La Ley del Uno, Libro V, Fragmento 26 - Sesión 44, 28 de marzo de 1981
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Transcripciones de L/L Research

ACERCA DEL CONTENIDO DE ESTA TRANSCRIPCIÓN: Esta canalización telepática sintonizada se publicó originariamente como La ley del Uno, Libros I a V, por Don Elkins, James Allen McCarty y Carla L. Rueckert. Se facilita con la esperanza de que pueda serle útil. Al igual que las entidades de la Confederación siempre reiteran, le rogamos que aplique su juicio y su propio criterio al evaluar este material. Si algo le parece convincente, acéptelo; de lo contrario, descártelo, pues ni los miembros de la Confederación ni nosotros mismos desearíamos ser un escollo en el camino de nadie. (Traducción al español realizada por Pilar Royo.)

La Ley del Uno, Libro V, Fragmento 26

Sesión 44, 28 de marzo de 1981

Jim: La sesión 44 se suprimió del Libro II porque es casi en su totalidad una sesión de mantenimiento. Sin embargo, al preguntar sobre la mejor manera de revitalizar el vehículo físico de Carla y de ayudar al contacto con Ra en general, descubrimos un par de principios fundamentales que nos parecieron útiles a partir de ese momento.

En la primera respuesta hallamos que un fuerte deseo de servir no es suficiente cuando no está equilibrado por la sabiduría. Carla, así como el resto del grupo, experimentó en los primeros meses del contacto Ra un deseo imperioso de servir mediante la celebración del mayor número posible de sesiones con Ra, superior a lo que podría ser beneficioso para el contacto a largo plazo. Programar tantas sesiones en un periodo tan breve de tiempo estaba agotando en exceso la energía física de Carla, y eso significaba que el número total de sesiones que era posible realizar durante su encarnación se vería probablemente reducido.

El segundo principio que hallamos de interés fue el poder de la dedicación. Si Carla decidía dedicarse a mantener una sesión con Ra, solía emplear en ello la energía equivalente a una jornada entera de trabajo, aunque después la sesión no llegara a realizarse. Por lo tanto, era sumamente importante que su dedicación estuviera nivelada con la sabiduría, aunque fuera la del grupo de apoyo y no la suya propia. Así, para cualquier persona, es la voluntad la que gobierna la dedicación y todos los pensamientos, las palabras y las acciones que de ella se derivan. La manifestación de los deseos depende de la forma en que se oriente la voluntad; por consiguiente, es importante realizar un uso muy cuidadoso de ella.

Carla: Mi cuerpo siempre ha sido frágil. Con imperfecciones que arrastra desde el nacimiento, y habiendo tenido que guardar cama debido a una fiebre reumática a la edad de 2 años y a causa de un problema renal a los 13 y a los 15 años, desde entonces he continuado con un padecimiento cada vez mayor de artritis reumatoide y de otras enfermedades reumatoides. En el año 1981, cuando comenzó el contacto con Ra, me sometí a varias operaciones en las muñecas y las articulaciones de los dedos, y sufría alteraciones debidas a la enfermedad reumática en prácticamente cada articulación de mi cuerpo: después de las manos, el cuello y la espalda eran los que más sufrían. Mi trabajo había sido el de bibliotecaria, una tarea que me encantaba como investigadora y escritora para Don, pero 1976 fue el último año en que fui capaz de manejar una máquina de escribir, y para el año 1981 dependía ya del seguro social por discapacidad debido a mis graves problemas a nivel físico, tanto orgánicos como reumáticos. Tenía dolores constantes. Lo soportaba todo sin quejarme demasiado y trataba de aparentar que estaba bien; de hecho, me sentía sana. Pero el cuerpo era débil. Y creo que el estado de trance se dificultaba porque, al no poder realizar ningún movimiento corporal, sencillamente yacía en una misma posición durante las sesiones. Eso significaba que las articulaciones enfermas podían sufrir mayores dolores, especialmente las articulaciones de la espalda, cuello y muñeca, que estaban gravemente afectadas. Me despertaba en un mundo de sufrimiento. No parecía haber manera de evitarlo, y tendía a sentirme decepcionada con la imperfección de mi vehículo físico. Tenía la impresión de que estaba defraudando al grupo cuando Ra dijo que tendríamos que limitar la duración de las sesiones, y siempre he hecho lo que he podido para maximizar mi periodo de trance.

Donald y Jim nunca me reprocharon nada, ni siquiera una única vez, y demostraron una paciencia infinita para trabajar con mis limitaciones. Sin embargo, derramé muchas lágrimas de frustración, porque deseaba profundamente poder continuar con la canalización de Ra. Fue beneficioso para el contacto que Jim y yo fuéramos amantes, pues parece ser que toda la energía física que tenía para dar después de las primeras sesiones, era la energía que él me transfería cuando hacíamos el amor. ¿Cómo es que una persona llamada «pura» tiene un amante? Pues puramente, por supuesto. Intenté abstenerme de mantener relaciones sexuales durante unos dos años, cuando Don y yo empezamos a vivir juntos, pero aquella opción vital me resultó sumamente difícil e insatisfactoria. Después de comentar el tema con Donald, llegamos al acuerdo de que podría tener un amante si quería. Como él estaba fuera la mayor parte del tiempo, pues era piloto de las Eastern Air Lines, pude ser totalmente discreta. Nunca vio al amante, ni este le vio a él. Cuando Jim comenzó a venir a las meditaciones de manera regular, de nuevo había estado sin mantener relaciones durante unos cuatro años, al no tener a nadie a mi alrededor que me hubiera convenido como amante y amigo. Jim fue la respuesta a las oraciones de una joven sin pareja, pues amaba profundamente su soledad la mayor parte del tiempo, pero era un maravilloso compañero y un amante sorprendente cuando estaba en la disposición. Él no quería nada de mí, en el sentido cotidiano de tener una compañía constante, mientras que Don solo quería ese compañerismo. Los dos hombres se acoplaban a mi vida como piezas de un puzzle. Mientras aquella situación duró, fuimos un trío compacto y maravilloso de personas que deseaban verdadera y plenamente servir.

Durante un tiempo pensé en las palabras de Ra acerca del martirio, y finalmente decidí que debía tomarme unas vacaciones, las primeras que disfrutaba desde 1971. Jim y yo nos fuimos a la playa, donde descansamos y sentí una gran sanación. Veo esto como el primer paso que di para alejarme de las fuerzas de la muerte y caminar hacia la vida. Cómo hubiera deseado que Don también hubiera podido hacerlo, pero ese deseo no estaba en él.

Creo que los comentarios de Ra sobre cómo abordar un ataque psíquico son muy sensatos. Considerar que estas experiencias de «ataque» no son de importancia vital es invitar a su prolongación. Cuando se afrontan y se les da plena consideración, sin temor, sino simplemente coexistiendo con esas energías y amándolas, viéndolas como el propio lado oscuro, esos ataques se transforman sencillamente en experiencias que vivir y sobre las que reflexionar, trabajando por la aceptación de la totalidad del ser. Jesús sugirió no resistir al mal, y creo que esto forma parte de lo que quiso decir: recibir ese ataque como algo que procede del yo, y amarlo por el yo, es apartar su dentellada y neutralizar su veneno.

Donald se había interesado por los rituales mágicos mucho tiempo antes de que yo llegara a su vida. Se sentía fascinado por la idea de que pudiera ayudarme en cierta medida al ocuparse de las entidades negativas que propiciaban el ataque. Siempre ha sido una idea incómoda que, como una vez comentó con Jim, hubiera intentado realizar un pacto con la entidad que me atacaba con tal persistencia, un pacto en el que él entregaría su ser para ocupar mi lugar.

Sesión 44, 28 de marzo de 1981

Ra: Soy Ra. Os recibo en el amor y la luz del infinito Creador. Estamos en comunicación con vosotros.

Interrogador: El instrumento tiene una pregunta sobre su nivel de vitalidad. Tenemos algunas dificultades para evaluarlo. ¿Es posible que lo comentemos?

Ra: Soy Ra. Examinamos a este instrumento y hallamos que podemos ser útiles sin caer en la transgresión, dada su decisión de soportar la evaluación más cuidadosa posible, aunque no sea la que quisiera esperar.

Nos ha sorprendido que hayamos podido mantener el contacto de manera regular durante este periodo tan intenso de interferencia negativa. Las transferencias de energía sexual han proporcionado a este instrumento en algunas sesiones recursos vitales adicionales a los que poder recurrir. Sin embargo, no ocurre así en esta sesión, y por lo tanto, es la voluntad del instrumento la que impulsa su complejo corporal. Este instrumento carece de juicio sobre este servicio. El poder de la voluntad, aunque se reconoce como sumamente central y valioso, podría en este caso provocar una grave distorsión en el complejo corporal del instrumento. Quisiéramos señalar que el martirio no es necesariamente útil. Pedimos al instrumento que examine estos conceptos, que valore y discrimine su posible veracidad, y si los considera precisos, sugerimos que deje el poder de realizar esa valoración en manos del grupo de apoyo, cuyos intereses se hallan mucho más equilibrados que los suyos. Permitid que las decisiones se tomen sin expectativas concretas o apego a los resultados. Esperamos poder mantener un contacto de larga duración mediante este instrumento, lo que depende de la madurez de su capacidad para prestar un servicio al prójimo aceptando su ayuda y preservándose de esa manera como instrumento viable.

Quisiéramos agradecer a quien plantea las preguntas que nos permita expresarnos sobre este punto, pues éramos conscientes de las distorsiones de aquellos cuya voluntad de servicio no está regulada por el conocimiento de las limitaciones debidas a la distorsión del complejo corporal.

Interrogador: Podéis concluir este contacto en cuanto sea necesario, pues desconocemos el nivel de vitalidad del instrumento en este momento.

Ra: Soy Ra. Hasta cierto punto tenemos las manos atadas, por explicarlo con una de vuestras expresiones. Este instrumento ha movilizado las reservas internas, y eso le cuesta caro. Esa es la razón por la que tenemos el honor/deber de utilizar esa energía al máximo de nuestras capacidades. Cuando se debilite, expresaremos sin dudar, como siempre, la necesidad de poner fin a la sesión. La única manera de evitar esta prestación de servicio a cualquier precio es abstenerse de esta tarea. Es un dilema.

Interrogador: ¿Podéis explicar qué es el sonido que he escuchado en mi oído izquierdo cuando habéis comenzado vuestra comunicación?

Ra: Soy Ra. Era una señal de orientación negativa.

Interrogador: ¿Podéis indicar cómo se escucharía una señal de orientación positiva?

Ra: Soy Ra. Hay dos tipos de señal positiva: la primera, si la señal se localiza en el oído derecho indica un signo de que recibís un mensaje sin palabras, que dice: «Escucha, presta atención». El otro signo positivo es el sonido percibido por encima de la cabeza, que es la confirmación equilibrada de un pensamiento.

Interrogador: ¿Recibo alguna otra señal de signo negativo?

Ra: Soy Ra. Es correcto. Pueden recibirse formas-pensamiento, formas-palabra y visiones. Pero pareces capaz de distinguirlos.

Interrogador: ¿Hay alguna razón por la que esté receptivo a estas señales de naturaleza negativa?

Ra: Soy Ra. ¿No eres todas las cosas?

Interrogador: Creo que sería una buena idea finalizar el contacto en este momento, para que el instrumento pueda recuperar la energía necesaria antes de proseguir con estas sesiones. Me gustaría mucho continuar el contacto pero creo, aunque no puedo calcular exactamente el nivel del instrumento, que no debería agotar más energía.

Ra: Soy Ra. Respondemos a una pregunta que no ha sido formulada, pero que es muy importante, por lo que os pedimos perdonéis esta transgresión. El instrumento ha perdido ya la energía destinada exclusivamente a este objetivo. Haced lo que queráis, pero tal es la naturaleza de la preparación del instrumento para el contacto, y la única razón por la que lo podemos utilizar.

Interrogador: No estoy seguro de haber entendido completamente lo que habéis dicho. ¿Podéis decirlo de otra manera? ¿Podéis explicarlo mejor?

Ra: Soy Ra. Cada uno de los que participáis en esta labor ha dedicado conscientemente la existencia que experimenta ahora al servicio al prójimo. Este instrumento ha refinado esa dedicación mediante una amplia experiencia con la canalización, como lo llamáis, de la filosofía de la Confederación, por llamarla así. Por lo tanto, cuando contactamos por primera vez con este instrumento, había ofrecido su existencia, no solo al servicio al prójimo, sino a la comunicación de esta naturaleza. A medida que este contacto se ha ido desarrollando, esa dedicación se ha vuelto muy específica. Por tanto, una vez que el instrumento dedica su energía vital a nuestras comunicaciones, incluso aunque no se lleve a cabo la sesión, esa energía vital se pierde para la experiencia diaria del instrumento. Por eso, indicamos la importancia de que el instrumento libere la voluntad del proceso de determinar los tiempos de trabajo, puesto que si desea el contacto, la energía se acumula y de esa manera se pierde para otros fines cotidianos o mundanos.

Interrogador: En ese caso, puesto que su energía se ha perdido ya de todas formas, podemos continuar con esta sesión, y podríamos vigilar muy estrechamente al instrumento y ser los únicos jueces de los momentos en que deben tener lugar las sesiones, ¿estoy en lo cierto?

Ra: Soy Ra. Totalmente correcto. La determinación de este instrumento por continuar el contacto durante este espacio de tiempo ha superado ya ampliamente el periodo de baja energía.

Interrogador: Eso es muy esclarecedor para nosotros; gracias. Cada uno de nosotros recibe señales y tiene sueños. He tenido conciencia de una comunicación clairaudiente al menos una vez al despertarme. ¿Podéis sugerir un método por el cual podríamos anular la influencia de una fuente negativa que no deseamos?

Ra: Soy Ra. Hay varios métodos; vamos a ofrecer el que está más al alcance o es más sencillo. Compartir el difícil contacto con el prójimo vinculado a este trabajo y meditar en amor para quienes envían esas imágenes, y en la luz para el yo y el prójimo, es el medio más general de anular los efectos de esos hechos. Menospreciar estas experiencias por el uso del intelecto o de las disciplinas de la voluntad es invitar a que sus efectos se prolonguen. Es mucho mejor compartir en confianza esas experiencias, y unir los corazones y las almas en el amor y la luz con compasión para quien las envía y como armadura para el yo.

Interrogador: ¿Podéis decir cuál es la fuente del sueño que ha tenido el instrumento esta mañana justo antes de despertar?

Ra: Soy Ra. El sentido del sueño, llamémoslo así, estaba influenciado por Orión. Las prendas vestidas en el sueño revelan mucho sobre los patrones de asociaciones simbólicas del inconsciente del instrumento.

Interrogador: Hace unos años, en una meditación, mi brazo comenzó a emitir luz y a moverse rápidamente de manera involuntaria. ¿Qué es lo que ocurrió?

Ra: Soy Ra. El fenómeno fue una analogía que tu yo superior te proporcionó. La analogía fue que el ser que eras estaba viviendo de una manera no comprensible para los físicos, científicos o médicos, por así decir.

Interrogador: A donde trato de llegar en el curso de esta sesión es a saber si existe alguna práctica que pudiéramos seguir para revitalizar mejor al instrumento, pues debemos hacer todo lo que sea necesario para preservar el contacto. ¿Podéis decirnos lo que podemos hacer para incrementar la vitalidad del instrumento destinada estos contactos?

Ra: Soy Ra. Lo que experimentaste estaba en función de tu capacidad para entrar en contacto con la infinidad inteligente. Por lo tanto, no guarda relación directa con la energía vital del instrumento.

Anteriormente hemos hablado de cosas que favorecen la energía vital de este instrumento: la sensibilidad hacia la belleza, los cánticos de música sagrada, la meditación y la veneración, compartir el yo en el amor libremente ofrecido, ya sea en las relaciones sociales o sexuales. Esas cosas inciden muy directamente sobre la vitalidad. Este instrumento tiene una distorsión hacia la apreciación de una diversidad de experiencias, lo que de forma más indirecta refuerza también la vitalidad.

Interrogador: He examinado un diagrama de la progresión de las prácticas mágicas, comenzando por Malkuth y finalizando por Kether. Me preguntaba si ello corresponde a los colores o a las densidades, siendo Malkuth la primera, Yesod la segunda, Hod y Netzach la tercera, Tiphareth la cuarta, y así sucesivamente. ¿Es correcto?

Ra: Soy Ra. Básicamente es incorrecto, aunque estás sobre la pista de razonamiento correcta. Cada uno de esos niveles posee una complejidad de centros energéticos y diferentes matices, así como cierto papel en diversos equilibrios: el equilibrio inferior, medio, superior, y el equilibrio total. Por lo tanto, en cada nivel existen colores o rayos complejos, y cargas complejas, por decir así.

Interrogador: ¿El camino de la izquierda representa la vía del servicio al yo, y el camino de la derecha el del servicio al prójimo?

Ra: Soy Ra. Esta va a ser la última pregunta de esta sesión de trabajo.

No es correcto. Esos niveles son relaciones. Cada vía ofrece esas relaciones. Es la intención de quien pone en práctica esos conceptos poderosos lo que determina la polaridad del trabajo. Las herramientas son herramientas.

Interrogador: Para terminar, quisiera preguntar si es posible que el lpsissimus tenga una polaridad positiva o negativa, o ninguna en absoluto.

Ra: Soy Ra. Vamos a responder al significado de ese término en un sentido especializado. El Ipsissimus es quien ha dominado el Árbol de la Vida y que ha utilizado esa maestría para la polarización negativa.

¿Tenéis alguna pregunta breve antes de que dejemos a este instrumento?

Interrogador: Siento que hoy nos hayamos desviado un poco del camino marcado. Pienso que lo más importante que hemos conseguido hoy es haber descubierto cómo regular mejor las sesiones para el instrumento, y espero que perdonéis mi incapacidad ocasional para seleccionar las preguntas adecuadas. A veces tiento un terreno para ver si podemos ir en esa dirección, y una vez allí, puedo determinar si es necesario continuar en él o no.

Aparte de eso, quisiera preguntar si hay algo que podamos hacer para que el instrumento esté más cómodo o para mejorar el contacto.

Ra: Soy Ra. No hay error. Permanece tranquilo, amigo. Cada uno de vosotros es muy concienzudo. Todo está bien. Os dejo en el amor y la luz del infinito Creador. Id, pues, y regocijaros en el poder y la paz del infinito Creador. Soy Ra. Adonai.

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