Skip Navigation LinksL/L Research Library Transcripts - Table of Contents 1981 - Español La Ley del Uno, Libro III, Sesión 54 - 29 de mayo de 1981
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Transcripciones de L/L Research

ACERCA DEL CONTENIDO DE ESTA TRANSCRIPCIÓN: Esta canalización telepática sintonizada se publicó originariamente como La ley del Uno, Libros I a V, por Don Elkins, James Allen McCarty y Carla L. Rueckert. Se facilita con la esperanza de que pueda serle útil. Al igual que las entidades de la Confederación siempre reiteran, le rogamos que aplique su juicio y su propio criterio al evaluar este material. Si algo le parece convincente, acéptelo; de lo contrario, descártelo, pues ni los miembros de la Confederación ni nosotros mismos desearíamos ser un escollo en el camino de nadie. (Traducción al español realizada por Pilar Royo.)

La Ley del Uno, Libro III, Sesión 54

29 de mayo de 1981

Ra: Soy Ra. Os recibo en el amor y la luz del infinito Creador. Estamos en comunicación con vosotros.

Interrogador: Quisiera hacer una recapitulación del camino que recorre la energía que proviene del Logos. Voy a exponer lo que creo, y os pido que me corrijáis o ampliéis mi concepto.

Todas las frecuencias de irradiación de luz provienen del Logos, y estas frecuencias constituyen todas las densidades de experiencia que dicho Logos ha creado. Supongo que el sistema planetario de nuestro sol, en todas sus densidades, es el total de la experiencia creada por nuestro sol en tanto que Logos, ¿es así?

Ra: Soy Ra. Así es.

Interrogador: Supongo que las diferentes frecuencias se reparten, como hemos dicho, en siete colores, y que cada uno de ellos podría constituir la frecuencia básica de un sublogos de nuestro Logos solar, y que un sublogos o, digamos, un individuo, puede activar cualquiera de estas frecuencias o colores básicos y hacer uso del cuerpo que genera la activación de esa frecuencia o ese color, ¿es así?

Ra: Soy Ra. Si hemos captado bien la pregunta, no es exactamente así, pues el logos del sublogos no reside en las dimensionalidades, sino únicamente en los cocreadores, o complejos mente/cuerpo/espíritu.

Interrogador: Lo que quería decir es que un complejo mente/cuerpo/espíritu puede activar cualquiera de los cuerpos que forma parte de los siete rayos, ¿es así?

Ra: Soy Ra. Es correcto de la misma manera que lo es decir que cualquiera puede tocar un instrumento complejo que desarrolle un complejo vibratorio armónico y eufónico, como el de vuestro piano, y llegar a tocarlo tan bien como para ofrecer conciertos al público. En otras palabras, aunque es cierto que cada vehículo de color verdadero es potencialmente alcanzable, se necesitan destreza y disciplina para que el yo tenga acceso a vehículos más avanzados o luminosos.

Interrogador: Digo esto por llegar a la cuestión fundamental que deseo plantear, lo que me resulta complicado.

Tenemos una energía inteligente que procede del sublogos que denominamos nuestro sol. Esa energía inteligente se modula o se distorsiona de forma que acaba formando un complejo mente/cuerpo/espíritu con ciertas distorsiones de personalidad, necesarias para que dicho complejo o la parte mental del mismo corrija sus distorsiones a fin de ajustarse de nuevo a la energía inteligente original.

En primer lugar, quisiera saber si mi afirmación es correcta y, en segundo lugar, por qué es así, y si hay alguna otra respuesta para ello, aparte de la primera distorsión de la Ley del Uno.

Ra: Soy Ra. La afirmación es básicamente correcta. Si penetráis la naturaleza de la primera distorsión en su aplicación al yo que conoce al yo, podéis comenzar a distinguir la marca del Creador infinito: la diversidad. Si no hubiera potenciales de malentendido y, por tanto, de comprensión, no habría experiencia.

Interrogador: Comprendo. Cuando un complejo mente/cuerpo/espíritu toma conciencia de ese proceso, determina que para alcanzar las capacidades plenas del Creador es necesario rearmonizar su pensamiento con el Pensamiento Creativo Original en la vibración o frecuencia vibratoria precisa. Para conseguirlo, es necesario disciplinar la personalidad, de forma que se ajuste exactamente al Pensamiento Original, y este pensamiento se divide en siete áreas de disciplina, cada una de ellas correspondiente a uno de los colores del espectro, ¿es así?

Ra: Soy Ra. Aunque sea correcta, esa afirmación conlleva un gran potencial de malentendido. La precisión con la que cada centro de energía se corresponde con el Pensamiento Original no reside en su distribución sistemática, sino más bien en la disposición fluida y plástica de la combinación equilibrada de estos centros energéticos, de forma que la energía inteligente sea capaz de canalizarse con la mínima distorsión.

El complejo mente/cuerpo/espíritu no es una máquina; es más bien lo que podríais llamar un poema sinfónico.

Interrogador: ¿Todos los complejos mente/cuerpo/espíritu de la creación tienen siete centros de energía?

Ra: Soy Ra. Estos centros de energía existen en potencia en el macrocosmos, desde que el Logos inició la creación. A partir de la intemporalidad, todo está dispuesto. Así es también para la creación infinita.

Interrogador: Puedo suponer entonces que el Creador, en su evaluación inteligente de los medios de conocerse a Sí mismo, creó el concepto de los siete dominios de conocimiento, ¿es así?

Ra: Soy Ra. No es totalmente correcto. El Logos crea la luz. Después, la naturaleza de esa luz crea la naturaleza de los niveles catalíticos y energéticos de experiencia de la creación. Así es como el más elevado de todos los honores/deberes, otorgado a los seres de la siguiente octava, es supervisar la luz en sus manifestaciones durante las fases de experiencia de vuestros ciclos, por llamarlas así.

Interrogador: Voy a hacer otra afirmación. A causa de la primera distorsión, el complejo mente/cuerpo/espíritu podría escoger una configuración mental suficientemente alejada de la propia configuración de la energía inteligente para una frecuencia o color particular de energía entrante, de forma que bloqueara una parte de esa energía en esa frecuencia o color particular, ¿es correcta mi afirmación?

Ra: Soy Ra. Sí.

Interrogador: ¿Podéis proporcionar una idea del porcentaje máximo de esta energía que es posible bloquear en un color cualquiera?

Ra: Soy Ra. En el patrón de energía entrante de una entidad podría haber un bloqueo completo de no importa qué energía o color, o combinación de energías o colores.

Interrogador: Comprendo. Entonces, supongo que la primera distorsión es la que motiva o permite ese bloqueo, ¿es así?

Ra: Soy Ra. No es nuestra intención poner objeciones, pero preferimos evitar el uso de verbos tales como «permitir». El libre albedrío no «permite», ni la predeterminación «deniega» las distorsiones de la experiencia. En su lugar, la Ley de la Confusión ofrece libre acceso a las energías de cada complejo mente/cuerpo/espíritu. El verbo «permitir» se consideraría peyorativamente, pues sugiere una polaridad entre «correcto» e «incorrecto», o entre «permitido» y «no permitido». Aunque este punto pueda parecer insignificante, a nuestro modo de ver tiene su importancia.

Interrogador: Gracias. También tiene importancia para mi propia forma de verlo, y agradezco vuestro comentario.

Ahora, quisiera considerar el origen del catalizador. En primer lugar, tenemos la condición del complejo mente/cuerpo/espíritu que, en función de la primera distorsión, ha alcanzado un estado de bloqueo total o parcial de uno o más de sus centros energéticos. Supongo que el catalizador es necesario únicamente cuando existe al menos un bloqueo parcial en un centro energético, ¿es así?

Ra: Soy Ra. No.

Interrogador: ¿Por qué?

Ra: Soy Ra. Aunque es prioritario activar o desbloquear cada centro energético, también lo es, llegados a ese punto, comenzar a refinar el equilibrio entre las energías, de forma que cada tono del acorde del estado vibratorio total resuene con claridad, sintonía y armonía con cada una de las restantes energías. Esta puesta en equilibrio, sintonía y armonía del yo es esencial para el complejo mente/cuerpo/espíritu más avanzado, o el adepto. Cada energía puede activarse sin la belleza que proporcionan las disciplinas y las apreciaciones de las energías personales, o lo que podríais llamar la personalidad profunda o identidad del alma.

Interrogador: Quisiera plantear una analogía que se me acaba de ocurrir. Un instrumento musical de siete cuerdas puede tocarse haciendo vibrar cada una de ellas para producir las notas. En su lugar, la personalidad creativa individual podría hacer vibrar cada cuerda en la forma y secuencia oportuna para producir la música, ¿es así?

Ra: Soy Ra. Así es. En el individuo equilibrado, las energías reposan a la espera de que la mano del Creador puntee la armonía.

Interrogador: Me gustaría seguir la evolución del catalizador sobre los complejos mente/cuerpo/espíritu, y de cómo se utiliza plenamente para crear esa sintonización. Supongo que el sublogos que formó nuestra pequeña porción de la creación a partir de la inteligencia del Logos del que forma parte, proporciona el catalizador básico que actuará sobre los complejos mente/cuerpo y los complejos mente/cuerpo/espíritu antes de que hayan alcanzado el estado de desarrollo en que pueden empezar a programar su propio catalizador, ¿es así?

Ra: Soy Ra. Es correcto en parte. El sublogos ofrece el catalizador en los niveles inferiores de energía, que son los de la primera tríada y que guardan relación con la supervivencia del complejo físico. Los centros superiores adquieren el catalizador a partir de las inclinaciones del propio complejo mente/cuerpo/espíritu en respuesta a todas las experiencias dirigidas y aleatorias.

Así, la entidad menos desarrollada percibirá el catalizador que se le destina en términos de supervivencia del complejo físico, con las distorsiones elegidas. La entidad más consciente, al conocer el proceso catalítico, comenzará a transformar el catalizador ofrecido por el sublogos en otro catalizador que pueda actuar sobre un nexo de energía más elevado. De esa forma, el sublogos puede ofrecer únicamente el esqueleto básico del catalizador, por decirlo así, pues los músculos y la carne que tienen que ver, más bien, con la supervivencia de la sabiduría, del amor, de la compasión y del servicio los aporta la acción del complejo mente/cuerpo/espíritu sobre el catalizador básico para crear un catalizador más complejo que pueda emplearse, a su vez, para formar distorsiones en esos centros energéticos superiores.

Cuanto más avanzada está la entidad, más indirecta es la conexión entre el sublogos y el catalizador que se percibe hasta que, finalmente, todo catalizador es escogido, generado y fabricado por el yo y para el yo.

Interrogador: ¿Qué entidades de las que encarnan en este momento en el planeta entrarían dentro de esa categoría que produce sus propios catalizadores?

Ra: Soy Ra. Vuestra pregunta nos parece imprecisa, pero podemos responder que la cifra de los que han llegado a dominar completamente el catalizador exterior es muy reducida.

La mayor parte de los que han alcanzado la aptitud para la cosecha en esta confluencia de espacio/tiempo tienen un control parcial sobre la ilusión externa y utilizan el catalizador externo para trabajar sobre algunas inclinaciones que todavía no están plenamente equilibradas.

Interrogador: En el caso de la polarización en el servicio al yo, ¿qué tipo de catalizador programarían las entidades que siguen este camino cuando alcanzan el nivel suficiente para programar su propio catalizador?

Ra: Soy Ra. La entidad orientada negativamente programará la separación máxima y el control sobre todas aquellas cosas y entidades conscientes que percibe como diferentes del yo.

Interrogador: La entidad orientada positivamente podría seleccionar cierto camino angosto de pensamiento y de actividades durante una encarnación, y programar condiciones que podrían crear dolor físico si no lo sigue, ¿es así?

Ra: Soy Ra. Así es.

Interrogador: ¿Una entidad orientada negativamente haría algo así?; ¿podéis dar algún ejemplo?

Ra: Soy Ra. Por lo común, un complejo mente/cuerpo/espíritu individual de orientación negativa programará riqueza, una existencia fácil y las mayores oportunidades para alcanzar el poder. Así, muchas entidades negativas rebosan de la distorsión del complejo físico que llamáis «salud».

A pesar de ello, una entidad de orientación negativa podría escoger una condición dolorosa para perfeccionar la distorsión hacia procesos mentales emotivos como la ira, el odio y la frustración. Dicha entidad podría emplear toda una encarnación en afilar un filo imperfecto de odio o de ira y poder polarizar así más negativamente, o hacia la separación.

Interrogador: Antes de la encarnación, cuando una entidad se ha hecho más consciente del proceso evolutivo y ha seleccionado un camino, ya sea positivo o negativo, en algún punto se da cuenta de lo que desea hacer para desbloquear y equilibrar sus centros de energía. ¿En ese momento es capaz de programar en la experiencia vital los catalizadores que le ayudarán en su proceso de desbloqueo y equilibrio?

Ra: Soy Ra. Así es.

Interrogador: Entonces, la finalidad de lo que llamamos el estado de encarnación física parece ser casi o totalmente la de experimentar el catalizador programado y evolucionar después en función del mismo, ¿es así?

Ra: Soy Ra. Vamos a esclarecer que la finalidad de la encarnación es la evolución de mente, cuerpo y espíritu. Para ello, el catalizador no es estrictamente necesario; sin embargo, sin el catalizador no suele manifestarse el deseo de evolucionar ni la fe en el proceso, y por tanto no se produce una evolución. Por consiguiente, el catalizador se programa y se diseña para el complejo mente/cuerpo/espíritu y sus necesidades específicas. Así, es deseable que un complejo mente/cuerpo/espíritu sea consciente y preste atención a la voz del catalizador experimentado, obteniendo de él lo que se propuso obtener a través de la encarnación.

Interrogador: Parece entonces que los que siguen el camino positivo, al contrario de los que siguen el negativo, tendrían el objetivo opuesto en los tres primeros rayos: rojo, naranja y amarillo. Cada camino trataría de utilizar los rayos precisamente de modos opuestos, ¿es así?

Ra: Soy Ra. Es parcialmente correcto, e incluso esencialmente correcto. Existe una energía en cada uno de los centros de energía, necesaria para mantener el complejo mente/cuerpo/espíritu, que es el vehículo de la experiencia, en la conformación y la composición correctas. Tanto las entidades negativas como las positivas hacen bien en reservar esta pequeña parte de cada centro al mantenimiento de la integridad del complejo mente/cuerpo/espíritu. Sin embargo, superado ese punto, es cierto que la entidad negativa utilizará los tres centros inferiores para la separación y para el control sobre los demás por medios sexuales, mediante la reafirmación personal, y mediante su actividad en vuestras sociedades.

Por el contrario, la entidad de orientación positiva transmutará la poderosa energía sexual del rayo rojo en una transferencia energética del rayo verde y en la irradiación de los centros azul e índigo, y de manera similar transmutará la yoidad y su posición en la sociedad, en situaciones de transferencia de energía en las que pueda fusionarse con los demás y servirles para, finalmente, irradiar hacia ellos sin esperar recibir nada a cambio.

Interrogador: ¿Es posible que describáis la energía que penetra en esos centros de energía y su trayectoria desde su origen, su forma, y su efecto?

Ra: Soy Ra. Es posible en parte.

Interrogador: Hacedlo, por favor.

Ra: El origen de toda energía es la acción del libre albedrío sobre el amor. La naturaleza de toda energía es luz. Los medios de su entrada en el complejo mente/cuerpo/espíritu son dos.

En primer lugar, existe la luz interior que equivale a la Estrella Polar del yo, la estrella que guía. Esa es la prerrogativa y verdadera naturaleza de todas las entidades. Esta energía reside en el interior.

El segundo punto de entrada es el polo opuesto al de la Estrella Polar, por así decir, y puede observarse, si deseáis utilizar el cuerpo físico como analogía del campo magnético, entrando a través de los pies, desde la tierra y a lo largo del punto inferior de la espina dorsal. Este punto de entrada de luz de la energía universal es indiferenciado hasta que comienza el proceso de filtrado a través de los centros energéticos. Los requisitos de cada centro y la eficacia con la que el individuo ha aprendido a captar la luz interior determinan la naturaleza del uso que realiza la entidad de esa energía entrante.

Interrogador: ¿El catalizador de la experiencia sigue el mismo camino? Quizá sea una pregunta algo simple.

Ra: Soy Ra. No es una pregunta sin sentido, pues el catalizador y los requisitos o las distorsiones de los centros energéticos son dos conceptos relacionados tan estrechamente como las dos hebras de una cuerda.

Interrogador: He planteado la pregunta porque en una sesión anterior habéis mencionado que el catalizador de la experiencia se experimenta primero por el polo sur, y se evalúa respecto a su valor para la supervivencia. ¿Podríais ampliar ese concepto?

Ra: Soy Ra. Hemos abordado el proceso de filtrado por el que las energías entrantes son atraídas hacia los centros superiores según las distorsiones de cada centro de energía y la fortaleza de la voluntad o el deseo que emana de la conciencia de la luz interior. Para una explicación más específica, podéis formular una pregunta más concreta.

Interrogador: Voy a hacer una afirmación que podría no ser del todo correcta, y en ese caso podríais corregirme. Avanzando a través de los pies y de la base de la espina dorsal, tenemos la energía total que el complejo mente/cuerpo/espíritu recibirá en forma de lo que llamamos luz. A continuación, cada centro de energía filtra y emplea una parte de esa energía, del rojo al violeta, ¿es así?

Ra: Soy Ra. Es básicamente correcto, con las siguientes excepciones: la afluencia de energía termina en el rayo índigo. El rayo violeta es el «termómetro» o indicador del conjunto.

Interrogador: A medida que los centros energéticos absorben esa energía, llega un punto en que no es únicamente absorbida por el ser, sino que además se irradia desde el centro energético. Creo que ese proceso comienza en el centro energético azul y que se produce también en los centros índigo y violeta, ¿es así?

Ra: Soy Ra. En primer lugar, quisiéramos decir que no habíamos terminado de contestar a la pregunta anterior, y por ello podríamos contestar parcialmente a las dos preguntas diciendo que en la entidad totalmente activada, tan solo se utiliza esa pequeña parte de la luz entrante necesaria para afinar el centro energético, mientras que la mayor parte de la luz restante queda libre para canalizarse y ser atraída hacia la parte superior.

Para responder a la segunda pregunta en mayor profundidad, podemos afirmar que es correcto que la radiación sin necesidad de reacción comienza con el rayo azul, aunque el rayo verde, al ser el gran rayo de transición, debe recibir cuidadosa atención, pues hasta que no se haya experimentado y dominado en gran medida la transferencia de todos los tipos de energía existirán bloqueos en las radiaciones de los rayos azul e índigo.

De nuevo, en este contexto la emanación violeta es un recurso desde el que, a través del rayo índigo, puede contactarse con la infinidad inteligente. La radiación no será del rayo violeta, sino más bien del verde, el azul o el índigo, según el tipo de inteligencia que la infinidad haya transformado en energía discernible.

En ese caso, la radiación del rayo verde es la de la sanación; la del rayo azul, la comunicación y la inspiración; la del rayo índigo, la energía del adepto que tiene su lugar en la fe.

Interrogador: ¿Qué ocurre si un complejo mente/cuerpo/espíritu siente una sensación durante la meditación en el centro del rayo índigo; qué es lo que siente?

Ra: Soy Ra. Esta va a ser la última cuestión para esta sesión de trabajo.

Quien siente esa activación experimenta la afluencia de energía a ese centro energético para utilizarla a fin de desbloquearlo, para su sintonización con la armonía de los restantes centros energéticos, o para activar la puerta de acceso a la infinidad inteligente.

No podemos ser más específicos, pues cada una de estas tres tareas la experimenta la entidad que percibe esa distorsión del complejo físico.

¿Tenéis alguna pregunta breve antes de que dejemos al instrumento?

Interrogador: Solo deseo preguntar si hay algo que podamos hacer para que el instrumento esté más cómodo, o para mejorar el contacto.

Ra: Soy Ra. Tened en cuenta la necesidad de apoyo cervical para el instrumento. Todo está bien. Amigos, os dejo ahora en el amor y la luz del infinito Creador. Id, pues, y regocijaros en el poder y la paz del infinito Creador. Adonai.

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