Skip Navigation LinksL/L Research Library Transcripts - Table of Contents 1981 - Español La Ley del Uno, Libro V, Fragmento 39 - Sesión 68, 18 de agosto de 1981
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Transcripciones de L/L Research

ACERCA DEL CONTENIDO DE ESTA TRANSCRIPCIÓN: Esta canalización telepática sintonizada se publicó originariamente como La ley del Uno, Libros I a V, por Don Elkins, James Allen McCarty y Carla L. Rueckert. Se facilita con la esperanza de que pueda serle útil. Al igual que las entidades de la Confederación siempre reiteran, le rogamos que aplique su juicio y su propio criterio al evaluar este material. Si algo le parece convincente, acéptelo; de lo contrario, descártelo, pues ni los miembros de la Confederación ni nosotros mismos desearíamos ser un escollo en el camino de nadie. (Traducción al español realizada por Pilar Royo.)

La Ley del Uno, Libro V, Fragmento 39

Sesión 68, 18 de agosto de 1981

Jim: Al pedir consejo a Ra sobre el estado físico de Carla y sobre la planificación de las sesiones, de nuevo hemos descubierto que Ra velaba constantemente por nuestro libre albedrío, dando instrucciones generales que nos daban una dirección, pero que exigían que ejerciéramos sin cesar nuestra capacidad o nuestra obligación de tomar las decisiones por nosotros mismos. Así, el contacto estaba en función de nuestro libre albedrío, del hecho de que la información no fuera dada más que en respuesta a las preguntas, que el tipo de información viniera determinado por la naturaleza de nuestra búsqueda, formulada sobre tal o cual pregunta y por la planificación o calendario de las sesiones. Por lo tanto, es necesario que todo aspirante a la verdad decida por sí mismo qué buscar, cómo buscarlo, y cuándo. Todo el mundo no habla tan directamente con Ra, pero todo el mundo habla con el Creador de un modo u otro. Si la búsqueda es lo bastante sólida, cualquier parte del Creador puede enseñarnos lo que deseamos saber. Es la búsqueda lo que determina lo que se encuentra.

Las dos últimas preguntas y sus respuestas hacen referencia a un fenómeno sumamente inusual que en la sesión 68 descubrimos que era posible; esto es, la desviación del complejo mente/cuerpo/espíritu del instrumento, bajo ciertas circunstancias en las que existiera una falta de protección, por parte de la entidad negativa de quinta densidad que vigilaba nuestras sesiones con Ra. Esa posibilidad era ya bastante inusual, pero a ello se añadía el hecho de que Don y Carla habían descrito una situación idéntica trece años antes, en The Crucifixion Of Esmerelda Sweetwater. El final del Libro no se imaginó de la misma manera que el resto de la obra, y se escribió a la manera habitual de un relato. Ahora todo ello cobra sentido para nosotros, pues parece que el final de ese libro es una descripción simbólica de la muerte de Don, acaecida en noviembre de 1984.

Carla: ¿Alguna vez alguien le ha puesto en un aprieto al preguntarle cómo estaba? Normalmente, el saludo cortés «¿cómo estás?» es un murmullo que nada significa, limitándose a indicar respeto y a reconocer nuestra presencia, en lugar de un verdadero interés por esa información. Lo último que se espera es escuchar una especie de lista de aflicciones y de achaques. Por lo tanto, no estaba acostumbrada a entrar tan en contacto conmigo misma como para describir exactamente mi estado. Cuando se sufren dolores de forma permanente, como es mi caso desde hace mucho tiempo, el estímulo acaba por amortiguarse e ignorarse, simplemente porque ya no nos dice nada útil. Cuando se ha hecho todo lo posible, más vale continuar viviendo lo que la vida ofrece. Esta puede parecer una afirmación extrema, pero sé de muchas personas enfermas que sufren dolores crónicos y que llegan a disfrutar una vida tranquila, y consiguen incluso estar bastante bien en general. Por lo tanto, lo último que deseo es verificar constantemente mi nivel de energía. Mi reacción a ese momento, al igual que ahora, es «¡no me digas!». No puedo recordar haber tenido alguna vez energía física. Energía mental, emocional espiritual, desde luego: a raudales; y tengo un corazón repleto de la alegría de estar aquí, sean cuales sean mis limitaciones. Pero funciono tan solo gracias al puro nervio, así lo veo yo. Por lo tanto, esa preocupación constante, aunque genuina y necesaria, era todo un reto para mí. Verdaderamente deseaba continuar con las sesiones, y eso también influenciaba mis reacciones.

El hecho de que la obra The Crucifixion Of Esmerelda Sweetwater se haya desarrollado en la vida real es para mí un ejemplo fascinante de la fluidez y de la permeabilidad de los supuestos límites del espacio y el tiempo. Vimos desarrollarse esa historia como si se estuviera proyectando una película en nuestra cabeza. La habíamos escrito ignorando totalmente que concernía a nuestro propio futuro. Nos hemos sentido muy perturbados cando hemos constatado que las partes más trágicas del libro se han desarrollado con horrible precisión. La vida nos hace cada vez más humildes, nos hace caer sobre nuestras rodillas y nos revela el propio yo con gran fidelidad. Como siempre que pienso en la muerte de Don, me siento algo reconfortada por la perfección de su apertura al amor y por su nobleza, tanto como me abate su ausencia a mi lado. Lo único que podemos hacer es ofrecer todo ello al Creador, en gratitud y alabanza.

Sesión 68, 18 de agosto de 1981

Interrogador: En primer lugar, ¿podéis indicar cuál es el estado del instrumento?

Ra: Soy Ra. Las energías físicas del instrumento están totalmente agotadas. Todo lo demás se mantiene igual que la última vez.

Interrogador: Con las energías físicas completamente agotadas, ¿debo continuar con la sesión? No estoy muy seguro de cómo entenderlo exactamente.

Ra: Soy Ra. Disponemos de energía transferida gracias al servicio ofrecido por dos de los integrantes de este grupo, y por eso podemos continuar. Si no fuera por esa energía transferida, el instrumento, cuya voluntad es poderosa, hubiera agotado sus energías vitales al reclamar sus propios recursos disponibles. Así, si no hay transferencia de energía y si el instrumento parece agotado hasta el punto en que está ahora, conviene abstenerse de utilizarlo. Si hay energía transferida, puede aceptarse ese servicio sin riesgo para la distorsión de la energía vital normal.

Podemos indicar también que el motivo por el que se ha agotado la energía física no es la distorsión hacia el dolor, aunque sea considerable en este espacio/tiempo, sino el efecto acumulativo de experimentar constantemente esa distorsión.

Interrogador: ¿Recomendaríais un periodo de descanso más amplio entre el final de esta sesión y el principio de la siguiente; ayudaría al instrumento?

Ra: Soy Ra. Podríamos sugerir, como siempre, que el grupo de apoyo observe escrupulosamente al instrumento y que base sus decisiones en esa observación. No entra dentro de nuestras capacidades recomendar específicamente una decisión futura. Quisiéramos señalar que nuestra recomendación anterior de trabajar en periodos diurnos alternos no tuvo en cuenta la fragilidad del instrumento, y os pedimos pues que nos perdonéis por esa sugerencia.

En la confluencia actual, nuestra distorsión es hacia la flexible planificación de las sesiones de trabajo, basada, como hemos dicho, en las decisiones del grupo de apoyo relativas al instrumento. De nuevo, quisiéramos señalar que hay una delgada línea entre los cuidados al instrumento para poder mantener el uso continuado que nos parece aceptable, y la comprensión apropiada, si podéis disculpar este término poco apropiado, de la necesidad de todo el grupo de trabajar en el servicio.

Por lo tanto, si el estado del instrumento es verdaderamente insuficiente, sin duda debe dejarse más tiempo de reposo entre las sesiones de trabajo. Sin embargo, si hay un deseo de trabajar y el instrumento es capaz de llevarlo a cabo en vuestra fundada opinión, el trabajo será una acción adecuada para este grupo. No podemos ser más precisos, pues este contacto está siempre en función de vuestro libre albedrío.

Interrogador: Hemos estado hablando de una parte bastante precisa del libro Esmerelda Sweetwater, que hemos escrito, y que tiene que ver con el personaje Trostrick, que desvía el complejo mente/cuerpo/espíritu de la joven venida del espacio. ¿Cuál es el significado de esa obra respecto a nuestras vidas? Durante cierto tiempo me he sentido confuso por la forma en que las cosas se han entrelazado. ¿Podéis explicarlo?

Ra: Soy Ra. Os examinamos y consideramos que podemos comentarlo.

Interrogador: Hacedlo, por favor.

Ra: Soy Ra. Confirmamos lo siguiente, que ya se supone o se imagina.

Cuando dos de los integrantes de este grupo se comprometieron a trabajar por el bien de la esfera planetaria, ese compromiso activó un vórtice de posibilidad/probabilidad de cierta fortaleza. La experiencia de producción de esa obra ha sido inusual, en el sentido de que ha sido visualizada como si se estuviera viendo una película.

El tiempo llegó a vosotros bajo su forma de momento presente. El escenario del libro fue desarrollándose sin complicaciones hasta llegar a su final. No pudisteis terminarlo, y el final no se visualizó como ocurrió con el resto del libro, sino que se escribió o se creó.

Ello se debe a la acción del libre albedrío en la totalidad de la creación. Sin embargo, la obra contiene una visión de acontecimientos significativos tanto simbólica como específicamente, que visteis bajo la influencia de la atracción magnética liberada cuando se realizó el compromiso y cuando se restableció el recuerdo pleno de la dedicación a esta misión, como podéis llamarla.

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