Skip Navigation LinksL/L Research Library Transcripts - Table of Contents 1981 - Español La Ley del Uno, Libro III, Sesión 73 - 21 de octubre de 1981
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Transcripciones de L/L Research

ACERCA DEL CONTENIDO DE ESTA TRANSCRIPCIÓN: Esta canalización telepática sintonizada se publicó originariamente como La ley del Uno, Libros I a V, por Don Elkins, James Allen McCarty y Carla L. Rueckert. Se facilita con la esperanza de que pueda serle útil. Al igual que las entidades de la Confederación siempre reiteran, le rogamos que aplique su juicio y su propio criterio al evaluar este material. Si algo le parece convincente, acéptelo; de lo contrario, descártelo, pues ni los miembros de la Confederación ni nosotros mismos desearíamos ser un escollo en el camino de nadie. (Traducción al español realizada por Pilar Royo.)

La Ley del Uno, Libro III, Sesión 73

21 de octubre de 1981

Ra: Soy Ra. Os recibo en el amor y la luz del infinito Creador. Estamos en comunicación con vosotros.

Interrogador: ¿Podríais indicar cuál es el estado del instrumento?

Ra: Soy Ra. Es como se ha indicado anteriormente, con la excepción de que el nivel de energía vital está más distorsionado hacia el que se considera normal para esta entidad.

Interrogador: ¿El ritual de destierro que hemos llevado a cabo ha sido beneficioso para este contacto?

Ra: Soy Ra. El ritual descrito ha ido mejorando en cada sesión de trabajo, al hacer efectiva la pureza del contacto necesaria no solamente para el contacto de Ra, sino para cualquier trabajo del adepto.

Interrogador: Gracias. Quisiera en esta ocasión agradecer a Ra la oportunidad de dar servicio a los que están en esta esfera y que podrían tener interés en acceder a la información que obtenemos aquí.

Habéis dicho que el libre albedrío, orientado hacia el servico al prójimo, tiene el potencial de alertar a una gran masa de fuerza de luz. Supongo que esto también es válido para la polaridad del servicio al yo, ¿es así?

Ra: Soy Ra. No es del todo correcto. En la invocación y la evocación de entidades o de cualidades negativas, la expresión alerta al equivalente de orientación positiva. Sin embargo, los que recorren el camino del servicio al prójimo esperan a ser llamados, y solo pueden enviar amor.

Interrogador: Lo que trataba de decir era que esta movilización de la fuerza de luz, tal como lo entiendo, es un proceso que debe depender enteramente del libre albedrío, como lo llamáis, y a medida que aumenta el deseo, la voluntad y la pureza del adepto, también aumenta la alerta de la fuerza de luz. Esto se aplica tanto al potencial positivo como al negativo; ¿es correcta mi afirmación?

Ra: Soy Ra. Para evitar confusiones, nos limitaremos a reiterar vuestra suposición correcta.

Los que siguen el camino del servicio al prójimo pueden hacer un llamamiento a la fuerza de luz en proporción directa a la fortaleza y a la pureza de su voluntad de servir. Los que siguen el camino del servicio al yo pueden hacer un llamamiento a la fuerza de oscuridad en proporción directa a la fortaleza y a la pureza de su voluntad de servir.

Interrogador: Sin duda, cometeré numerosos errores en lo que voy a afirmar hoy, pues trato de vislumbrar este proceso, y dejaré que me corrijáis. Al considerar el ejercicio del Pilar del Medio he pensado que podría estar equivocado, en el sentido de que el adepto vea o visualice la luz descendiendo del chakra de la corona hacia los pies. Ra ha afirmado que el Creador penetra desde los pies y avanza ascendiendo, que esta espiral de luz penetra desde los pies y avanza en ascenso. Creo que el adepto que moviliza la fuerza de la luz, al visualizar su uso, la visualiza entrando por los pies y dinamizando, en primer lugar, el centro energético rojo, y después dirigiéndose hacia lo alto, pasando por los centros energéticos, ¿es así?

Ra: Soy Ra. No.

Interrogador: ¿Podríais decirme en qué me equivoco?

Ra: Soy Ra. Sí.

Interrogador: Hacedlo, por favor.

Ra: Soy Ra. Hay dos conceptos que tener en cuenta. El primero es el gran camino de desarrollo de la luz en el microcosmos de mente/cuerpo/espíritu. Se asume que los centros de energía del adepto operan óptimamente y de forma equilibrada para rendir el mejor resultado antes del trabajo mágico. Todos los trabajos mágicos se basan en la evocación y/o la invocación.

La primera invocación de cualquier trabajo mágico es la invocación de la personalidad mágica, tal como conocéis ese término. En el trabajo del que hablamos, la primera etapa es el inicio de la invocación de esta personalidad mágica, que se invoca por el hecho de vestir de forma determinada. Puesto que no tenéis ninguna prenda o talismán específico, el gesto que habéis hecho es apropiado.

La segunda etapa es la evocación de la gran cruz de la vida. Esta es una extensión de la personalidad mágica que se convierte en el Creador. De nuevo, todas las invocaciones y las evocaciones se atraen a través del centro energético violeta. Esto puede continuarse hacia todos los centros energéticos que se desee utilizar.

Interrogador: ¿Podéis hablar de la diferencia entre la luz en espiral que entra por los pies, y la luz invocada a través del chakra de la corona?

Ra: Soy Ra. La acción de la luz en espiral ascendente y atraída por la voluntad de encontrarse con la luz interior del Creador infinito puede compararse al latido del corazón y al movimiento de los músculos que rodean a los pulmones, así como a todas las demás funciones del sistema nervioso parasimpático. El llamamiento que hace el adepto puede compararse a las acciones de los nervios y de los músculos sobre los que el complejo mente/cuerpo/espíritu ejerce un control consciente.

Interrogador: Previamente, habéis afirmado que allí donde se sitúa el punto de encuentro de las dos direcciones opuestas, se encuentra la medida del desarrollo del complejo mente/cuerpo/espíritu particular, ¿estoy en lo cierto?

Ra: Soy Ra. Así es.

Interrogador: Supongo que la visualización de la invocación debe depender de la utilización prevista de la luz. La utilización puede destinarse a la sanación, a la comunicación, o a la toma de conciencia general de la creación y del Creador. ¿Podríais hablar de este proceso y de la exactitud de mi suposición?

Ra: Soy Ra. Vamos a ofrecer algunas ideas, aunque dudamos de poder abordar completamente esta cuestión. Cada visualización, con independencia del punto del trabajo, comienza con un trabajo en el rayo índigo. Como quizá sepáis, el ritual que habéis llevado a cabo es enteramente un trabajo en el rayo índigo. Es correcto, pues es la puerta de acceso. A partir de ese punto inicial, la luz puede invocarse para la comunicación o para la sanación.

Podéis observar que en el ritual que os hemos ofrecido para iniciar de forma adecuada los trabajos con Ra, la primera focalización se realiza sobre el Creador. También señalaríamos otro punto que es sutil e interesante. La espiral de luz ascendente que se desarrolla en este camino por la voluntad, y que finalmente alcanza un lugar elevado de fusión con el fuego interior del Creador único, no es más que una preparación al trabajo sobre el complejo mente/cuerpo/espíritu que el adepto puede llevar a cabo. Se produce cierta cristalización de los centros energéticos que se utiliza en el curso de cada trabajo, de forma que el mago se convierte cada vez más en aquello que busca.

Más importante todavía, el análogo mente/cuerpo/espíritu del tiempo/espacio, que se evoca como la personalidad mágica, tiene esta oportunidad única de enriquecerse rápidamente de la experiencia de la acción catalítica accesible al complejo mente/cuerpo/espíritu de tercera densidad en el espacio/tiempo. Así pues, el adepto ayuda en gran medida al Creador, al ofrecer un gran catalizador a una mayor parte de la creación que se identifica como la totalidad mente/cuerpo/espíritu de una entidad.

Interrogador: El deseo y la voluntad son los factores de este proceso, ¿es así?

Ra: Soy Ra. Quisiéramos añadir otra cualidad. En la personalidad mágica, las claves son el deseo, la voluntad y la polaridad.

Interrogador: Muchos denominados evangelistas, como se llaman en nuestra sociedad en el momento actual, tienen un gran deseo y gran voluntad, y posiblemente una gran polaridad, pero creo que, en muchos casos, hay una falta de concienciación que crea un resultado que está lejos de ser efectivo en el sentido mágico. ¿Mi análisis es correcto?

Ra: Soy Ra. Es parcialmente correcto. Al examinar la polaridad del servicio al prójimo, el libre albedrío debe considerarse de forma predominante. Las entidades de las que habláis tratan de generar cambios positivos en la conciencia, al tiempo que obstaculizan el libre albedrío. Ello provoca un bloqueo de la naturaleza mágica del trabajo, excepto en los casos en que una entidad desea libremente aceptar el trabajo del evangelista, como lo llamáis.

Interrogador: ¿Cuál era la orientación, en cuanto a este tipo de comunicación, del que se conoce como Jesús de Nazaret?

Ra: Soy Ra. Podéis haber leído algunas de las obras de esta entidad. Se ofreció a sí misma como maestra para los complejos mente/cuerpo/espíritu que se reunían para escuchar, e incluso esta entidad ha hablado como a través de un velo, para dar cabida también a los que no deseaban escucharle. Cuando se le pedía a esta entidad que efectuara una sanación, muchas veces lo hizo así, terminando siempre su labor con dos advertencias: primero, que la entidad sanada había sido curada por su fe; es decir, por su propia capacidad para permitir y aceptar cambios a través del rayo violeta en la puerta de acceso de la energía inteligente; en segundo lugar, diciendo siempre las palabras «No se lo digáis a nadie». Estos son los trabajos que se dirigen a la cualidad máxima del libre albedrío mientras mantienen la fidelidad a la pureza positiva de la labor.

Interrogador: La observación del trabajo en sí mismo por otra entidad me parecería limitar en parte el libre albedrío, en el sentido de que un hecho que parece mágico habría tenido lugar como resultado del trabajo del adepto. Esto podría extenderse a cualquier otro fenómeno que no fuera normal o aceptable. ¿Podríais hablar de esta paradoja, que es un problema inmediato para cualquiera que haga una sanación?

Ra: Soy Ra. Somos humildes mensajeros de la Ley del Uno. Para nosotros, la paradoja no existe. Los trabajos que parecen mágicos y, por tanto, parecen transgredir el libre albedrío no lo hacen así, por sí mismos, pues las distorsiones de la percepción son tan numerosas como los testigos, y cada testigo ve lo que desea ver. No hay transgresión del libre albedrío en esta circunstancia, sino cuando la entidad que lleva a cabo el trabajo atribuye la autoría de su resultado a sí mismo o a sus propios talentos. Quien declare que ningún trabajo viene de él, sino a través de él, no transgrede el libre albedrío.

Interrogador: El conocido como Jesús reunió a doce discípulos. ¿Con qué finalidad lo hizo?

Ra: Soy Ra. ¿Cuál es la finalidad de la enseñanza/aprendizaje, si no hay aprendices/maestros? Los que se vieron atraídos a esta entidad fueron aceptados por ella, con independencia de cualquier resultado. Esta entidad aceptó el honor/deber que su propia naturaleza le otorgó, y sentía que comunicar era su misión.

Interrogador: En el ejercicio del fuego, supongo que el terapeuta trabaja con la misma energía de la que acabamos de hablar: la que penetra por el chakra de la corona, ¿es así?

Ra: Soy Ra. Es correcto, con algunas notas suplementarias sobre las que se puede reflexionar al proseguir esta línea de estudio. Cuando la personalidad mágica ha sido consolidada en el centro energético del rayo verde para el trabajo de curación, la energía puede verse entonces como el centro cristalino a través del cual se canaliza la energía corporal. Así, esta forma particular de terapia utiliza a la vez la energía del adepto y la energía de la luz en espiral ascendente. A medida que el centro del rayo verde adquiere mayor brillo, y señalamos que este brillo no implica una sobreactivación, sino más bien una cristalización, la energía del centro del rayo verde del complejo corporal describe dos espirales: la primera en el sentido de las agujas del reloj, desde el centro energético del rayo verde hacia el hombro derecho, a través de la cabeza, el codo derecho, y descendiendo hacia el plexo solar, y hacia la mano izquierda. Esto arrastra toda la energía del complejo corporal a un canal que recorre una vez más el gran círculo en el sentido de las agujas del reloj desde la derecha —perdón, corregimos a este instrumento—, desde la izquierda hacia los pies, la mano derecha, la corona, la mano izquierda, y así sucesivamente.

Así, la energía corporal entrante, cristalizada, regulada y canalizada por la personalidad del adepto, al alcanzar el centro energético del rayo verde, puede a continuación verter las energías combinadas del adepto encarnado, ofreciendo así el servicio de la curación a la entidad que lo solicite. Esta situación básica se consigue también cuando hay una entidad que trabaja mediante un canal para sanar.

Interrogador: ¿Podéis decir cómo afecta esta transferencia de luz al paciente que debe ser sanado?

Ra: Soy Ra. El efecto es el de la polarización. La entidad puede aceptar o no cualquier porcentaje de esta energía vital polarizada que se le ofrece. En el momento de la imposición de manos, esta energía es canalizada más específicamente, y la oportunidad de aceptación de esta energía es, también, más específica.

Puede observarse que el efecto conseguido en la Cámara del Rey no es el que se pretende alcanzar con esta forma de proceder, sino el de dar la oportunidad de acumular estas energías a alguien cuyas energías están bajas. Muchas de vuestras distorsiones llamadas enfermedades pueden aliviarse con tales medios.

Interrogador: Como afirmación general que podéis corregir, la visión global, como la veo yo, del sanador y del paciente es que el que debe ser sanado tiene un bloqueo de uno o más de sus centros energéticos. Partiremos del ejemplo de un problema particular: debido al bloqueo de un centro energético concreto, la espiral de luz ascendente que crea uno de los siete cuerpos no puede acceder a ese cuerpo, y ello resulta en la distorsión respecto a la perfección de ese cuerpo, lo que llamamos enfermedad, o en una anomalía corporal, que lo aleja de la perfección. El sanador, después de haber configurado adecuadamente sus centros energéticos, es capaz de canalizar la luz, la luz que fluye en descenso a través de sus centros energéticos configurados adecuadamente, hasta el que debe ser sanado. Si el que debe ser sanado tiene una configuración mental de aceptación de esa luz, la luz penetra en el complejo físico y reconfigura la distorsión creada por el bloqueo original. Estoy seguro de que habrá algún error en mi explicación. ¿Podríais corregirme?

Ra: Soy Ra. Los errores son pequeños. Por el momento, no quisiéramos tratar de corregir en gran medida esta exposición, pues existe material anterior que sin duda se repetiría. Podemos decir que hay diversas formas de curación. En muchas de ellas, solo se emplea la energía del adepto. En el ejercicio del fuego, también se canaliza la energía del complejo físico.

También podríamos señalar que cuando el que desea ser sanado, aun teniendo un deseo sincero, no sane, como llamáis a esta distorsión, podéis tener en cuenta elecciones realizadas antes de la encarnación, y vuestra ayuda más eficaz a esa entidad podría ser sugerirle que medite sobre el empleo afirmativo de cualquier limitación que pudiera experimentar. También quisiéramos añadir que en estos casos los trabajos del rayo índigo suelen ser de ayuda.

Aparte de estas notas, no deseamos hacer más comentarios sobre lo dicho en el curso de esta sesión de trabajo.

Interrogador: Diría que lo más importante para los que siguen el camino del servicio al prójimo es el desarrollo de una actitud que solo puedo describir como una vibración. Esta actitud puede desarrollarse por la meditación, el ritual y una apreciación creciente de la creación o del Creador, que resulta en un estado de espíritu que no puedo expresar más que como un aumento de la vibración o de la unión con el todo. ¿Podríais ampliar y corregir esta afirmación?

Ra: Soy Ra. No vamos a corregir lo que se ha dicho, pero vamos a ampliarlo sugiriendo que a estas cualidades podéis añadir el hecho de vivir día tras día y momento a momento, pues el verdadero adepto vive así cada vez en mayor grado.

Interrogador: Gracias. ¿Podéis indicar el número de transferencias de energía posibles entre dos o más complejos mente/cuerpo/espíritu. ¿Su número es muy elevado, o son muy pocas?

Ra: Soy Ra. La cifra es infinita, pues ¿no es cada complejo mente/cuerpo/espíritu único?

Interrogador: ¿Podríais definir esta expresión: «transferencia de energía entre dos complejos mente/cuerpo/espíritu»?

Ra: Soy Ra. Esta va a ser la última cuestión de esta sesión de trabajo. Esta entidad todavía dispone de cierta transferencia de energía, pero hallamos distorsiones en rápido aumento hacia el dolor en la nuca, la zona dorsal, las muñecas y las manos.

El intercambio de energía física puede realizarse de diversas maneras.

Daremos dos ejemplos. Cada uno comienza con cierto sentido del yo como Creador o, en cierta forma, de la personalidad mágica invocada. Esto puede hacerse consciente o inconscientemente. En primer lugar, el ejercicio del que hemos hablado y que se llama ejercicio del fuego: es decir, por una transferencia de energía física, no por la que está profundamente implicada en las combinaciones del complejo corporal. Así, la transferencia es sutil y cada una de ellas es única respecto a lo que se ofrece y a lo que se acepta. En este punto, podemos indicar que esta es la causa de una gama infinita de posibles transferencias de energía.

La segunda transferencia de energía de la que nos gustaría hablar es la transferencia de energía sexual. Esta tiene lugar a un nivel que no es mágico, por todas las entidades que vibran desde la activación del rayo verde. Es posible, como en el caso de este instrumento, que se dedica al servicio del Creador infinito, refinar todavía más esta transferencia de energía. Cuando el otro también se consagra a sí mismo al servicio del infinito Creador, la transferencia se multiplica por dos. En ese caso la cantidad de energía transferida depende únicamente de la cantidad de energía sexual polarizada, creada y liberada. A partir de este punto puede perfeccionarse hasta llegar al reino de la alta magia sexual.

En el universo de los cuerpos mentales, hay variaciones en la transferencia de la energía mental. De nuevo, esto depende del conocimiento que se pretende obtener y del conocimiento que se ofrece. La transferencia de energía mental más común es la que se produce entre instructor y alumno. La cantidad de energía depende de la calidad de esta oferta por parte del instructor, y concierne a la pureza del deseo del servir, de la calidad de las informaciones ofrecidas y, por parte del alumno, de la pureza del deseo de aprender y de la calidad del complejo vibratorio mental que recibe el conocimiento.

Otra forma de transferencia de energía mental es la del que escucha y la del que habla. Cuando el que habla experimenta distorsiones del complejo mental/emocional hacia la angustia, la pena u otra forma de dolor mental, a partir de lo que hemos dicho anteriormente quizá podáis obtener conocimiento de las variaciones posibles de esta transferencia.

Las transferencias de energía espiritual ocupan el lugar central de todas las transferencias de energía, dado que el conocimiento del yo y del prójimo en calidad de Creador es de la mayor importancia, y este es un trabajo del orden espiritual. Las diversas formas de transferencia de energía espiritual incluyen aquello de lo que hemos hablado hoy, cuando hemos abordado el tema del adepto.

¿Tenéis alguna pregunta breve antes de que terminemos esta sesión de trabajo?

Interrogador: Únicamente, si hay algo que podamos hacer para que el instrumento esté más cómodo o para mejorar el contacto y, en segundo lugar, si hay algo de esta sesión que no queráis que se publique.

Ra: Soy Ra. Llamamos vuestra atención sobre dos puntos. En primer lugar, lo oportuno es que la vela que se desplaza 10° cada sesión de trabajo nunca se deje arder débilmente, pues esto causaría un desequilibrio en el ajuste de los accesorios y de su función protectora para este instrumento. En segundo lugar, aconsejaríamos prestar atención a la zona del cuello, de forma que la almohada sobre la que se apoya sea más confortable. Esta dificultad ha acortado muchas de las sesiones.

Amigos, os agradecemos vuestro concienzudo y meticuloso trabajo respecto a los accesorios que, a medida que prosiguen nuestras sesiones de trabajo, parece ir en aumento. En segundo lugar, la decisión queda enteramente a vuestra elección respecto al material de estas sesiones que deseáis que se publique.

Soy Ra. Os dejo en la gloria del amor y la luz del infinito Creador. Id, pues, y regocijaros en el poder y la paz del infinito Creador. Adonai.

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