Skip Navigation LinksL/L Research Library Transcripts - Table of Contents 1981 - Español La Ley del Uno, Libro III, Sesión 75 - 31 de octubre de 1981
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Transcripciones de L/L Research

ACERCA DEL CONTENIDO DE ESTA TRANSCRIPCIÓN: Esta canalización telepática sintonizada se publicó originariamente como La ley del Uno, Libros I a V, por Don Elkins, James Allen McCarty y Carla L. Rueckert. Se facilita con la esperanza de que pueda serle útil. Al igual que las entidades de la Confederación siempre reiteran, le rogamos que aplique su juicio y su propio criterio al evaluar este material. Si algo le parece convincente, acéptelo; de lo contrario, descártelo, pues ni los miembros de la Confederación ni nosotros mismos desearíamos ser un escollo en el camino de nadie. (Traducción al español realizada por Pilar Royo.)

La Ley del Uno, Libro III, Sesión 75

31 de octubre de 1981

Ra: Soy Ra. Os recibo en el amor y la luz del infinito Creador. Estamos en comunicación con vosotros.

Interrogador: El instrumento quisiera saber por qué experimentó dos veces, durante el fragmento «Benedictus», que cantó en un concierto en grupo, lo que cree que fue un ataque psíquico.

Ra: Soy Ra. Esta no es una pregunta secundaria. En primer lugar, vamos a eliminar las connotaciones menos importantes. En la vibración que llamáis cántico, de parte de lo que este instrumento venera como la misa, y que precede inmediatamente al «Hosanna», se exige una cantidad de esfuerzo físico que resulta agotador para cualquier entidad. Esta parte de la que hablamos se denomina el «Sanctus». Llegamos ahora al punto de interés.

Cuando la entidad conocida como Jehoshuah decidió volver al lugar llamado Jerusalén en los días sagrados de su pueblo, pasó de ejercer su trabajo, mezcla de amor y de sabiduría, al martirio, que es el trabajo del amor sin sabiduría.

El «Hosanna», como se denomina, y el «Benedictus», que le sigue, son la recapitulación escrita de lo que se exclamó cuando Jehoshuah llegó al lugar de su martirio. La aceptación general de la exclamación «¡Hosanna al hijo de David!, ¡Hosanna en las alturas! ¡Bendito el que viene en nombre del señor!» por parte de la iglesia, como la llamáis, es errónea; un hecho quizá desafortunado, pues es la parte más distorsionada de lo que se conoce como «misa».

Había dos facciones presentes para recibir a Jehoshuah: en primer lugar, un pequeño grupo de los que esperaban un rey terrestre. Sin embargo, Jehoshuah montó a lomos de un asno, expresando con ese proceder que no era un rey terrestre, y que no deseaba combatir a los romanos ni a los saduceos.

En mayor número estaban los que habían recibido la orden de un rabino y un anciano, de mofarse de él, pues los de la jerarquía temían que esta entidad, que había parecido ser uno de ellos y respetado sus leyes, en su opinión había traicionado las leyes ancestrales y había congregado al pueblo en torno a sí.

El punto débil para el ataque a este instrumento ha surgido de esta situación sutil que resuena a través de todo vuestro espacio/tiempo, pues el lugar que ocupa el «Hosanna» como canto es anunciar este punto de giro hacia el martirio. En este punto solo podemos hablar de manera general. Durante el Hosanna, el instrumento no ha experimentado la fuerza plena del acecho que identificó correctamente, gracias a la intensa concentración necesaria para hacer vibrar esa parte de la composición. Sin embargo, el «Benedictus» fue interpretado en esa composición particular por una sola entidad. Por ello, el instrumento relajó su concentración y quedó inmediatamente expuesto al ataque psíquico en mayor medida.

Interrogador: Entonces el punto de debilidad, tal como lo entiendo, se origina, en principio, por la decisión de Jesús de tomar el camino del martirio, ¿es así?

Ra: Soy Ra. En relación con este instrumento, es totalmente correcto. Es consciente de ciertos excesos de equilibrio hacia el amor, incluso hacia el martirio, pero hasta el momento presente no ha equilibrado esas distorsiones de forma significativa. No queremos decir con ello que el camino de compasión desbordante tenga alguna falta, sino que afirmamos su perfección. Es un ejemplo de amor que ha servido de faro para muchos.

Pero los que pretenden llegar más lejos en su búsqueda deben considerar las consecuencias del martirio, pues en él se pone fin a la oportunidad de ofrecer el amor y la luz en la densidad del que es martirizado. Cada entidad debe buscar su camino más profundo.

Interrogador: Veamos si comprendo la forma en que la entidad de Orión ha hallado un punto débil que atacar en esta distorsión. La entidad que acepta el martirio queda expuesta, por su libre albedrío, a la ayuda del Grupo de Orión para convertirlo en mártir, ¿es así?

Ra: Soy Ra. Tenéis razón únicamente en lo que concierne a la posición especial en la que se encuentra el instrumento; es decir, estar implicado y dedicado a un trabajo que es mágico o de una naturaleza sumamente polarizada. Este grupo entró en este trabajo con polaridad, pero con una inocencia virtual en cuanto a la naturaleza mágica de esa polaridad, que ahora está comenzando a descubrir.

Interrogador: ¿Cómo pudo la entidad de Orión actuar a través de este vínculo con el «Hosanna»? ¿Fue sencillamente debido a las distorsiones mentales del instrumento en ese momento, a causa de lo que la música sugería, o bien se trata de un vínculo más físico o metafísico que se remonta a los tiempos de Cristo?

Ra: Soy Ra. En primer lugar, la última suposición es falsa. Esta entidad no guarda relación con la entidad Jehoshuah. En segundo lugar, existe una circunstancia de carácter único. Existe una entidad que ha llamado la atención de un ser de luz de Orión, algo sumamente extraño.

Esta entidad siente una profunda devoción por las enseñanzas y el ejemplo del que llama Jesús, y ha vibrado en un cántico, una versión de las más difíciles, llamada Misa en B Menor de Bach, de este ejemplar complejo votivo de vibraciones sonoras. La entidad se identifica conscientemente con cada una de las partes de esta Misa. Únicamente de esta manera aparece el punto débil. Como podéis ver, no es un hecho ordinario y no se produciría si hubiera faltado otro ingrediente: agotamiento, tendencia a los complejos de creencia, atención de una entidad de Orión, y naturaleza metafísica de este conjunto particular de palabras.

Interrogador: ¿Cuál era el objetivo de la entidad de Orión respecto a esa entidad de la que habéis hablado, que ha cantado la misa exigiéndose tanto a sí misma?

Ra: Soy Ra. La entidad de Orión desea eliminar al instrumento.

Interrogador: ¿Es de cuarta, o de quinta densidad?

Ra: Soy Ra. Este instrumento ha sido acechado por una entidad de quinta densidad, que ha perdido parte de polaridad debido a su falta de actitud dictatorial sobre la disposición del complejo mente/cuerpo/espíritu, o complejo físico de activación del rayo amarillo del instrumento.

Interrogador: Habláis de esa otra persona que ha cantado durante la misa, ¿no es así?

Ra: Soy Ra. No.

Interrogador: Creo que ha habido un pequeño error de comunicación en este punto. Mi pregunta se refería a la otra persona que ha cantado la misa y ha creado este punto débil, y que también ha sido acechada por la entidad de Orión. Mi pregunta era cuál es la densidad de la entidad de Orión que ha acechado a esta otra persona que ha cantado la misa.

Ra: Soy Ra. No hablábamos de ninguna otra entidad, sino del instrumento.

Interrogador: De acuerdo, entonces lo había entendido mal. Pensé que os referíais a alguien más que cantaba en el grupo que se había identificado con las palabras del canto. Durante todo este tiempo estábamos hablando del instrumento, ¿no es así?

Ra: Soy Ra. Así es.

Interrogador: Siento la confusión. A veces, como decís, los complejos vibratorios de sonido no son muy acertados.

La respuesta a la siguiente pregunta probablemente guarda relación con nuestra visión distorsionada del tiempo pero, tal como lo entiendo, los Errantes en esta densidad que proceden de las densidades quinta o sexta deberían tener ya cierto nivel relativamente elevado de aptitud, y deben seguir un camino ligeramente diferente de regreso a la capacidad que un día tuvieron en una densidad más elevada, y aproximarse tanto a él como puedan en esta tercera densidad. ¿Es correcto?

Ra: Soy Ra. La pregunta no está perfectamente enfocada. Abordaremos el tema de una forma general.

Hay muchos Errantes a los que podríais llamar adeptos, que no realizan un trabajo consciente en la encarnación actual. Es una cuestión de atención. En vuestros juegos con elementos esféricos, se puede ser un buen receptor de la pelota, pero si no se sigue a la pelota con la vista, quizá cuando se lance sobrepase a la entidad. Si se dirige la vista a la esfera, atraparla es mucho más sencillo. En el caso de los Errantes que desean recapitular el grado de aptitud que cada uno de ellos había adquirido antes de la presente experiencia de vida, podemos señalar que, aun cuando se penetre el olvido, sigue habiendo un cuerpo de activación del rayo amarillo que no responde al igual que lo hace el adepto, cuyo cuerpo de rayo verde o azul está activado. Por tanto, podéis comprender la frustración y la confusión inevitables, debidas a las dificultades inherentes a la manipulación de las fuerzas más sutiles de la conciencia a través del aparato químico del cuerpo activado en el rayo amarillo.

Interrogador: Probablemente no podáis contestar a esta pregunta, pero ¿podéis sugerir algún consejo al instrumento respecto a su próxima experiencia de hospitalización?

Ra: Soy Ra. Podemos sugerir, y dejar el resto en las manos del Creador. Es oportuno que cada uno reconozca que es en sí mismo el Creador. Así, cada uno puede apoyar al otro, y apoyarse a sí mismo por el humilde amor del yo como Creador.

Interrogador: En una sesión anterior habéis mencionado que ciertos complejos vibratorios de sonido en hebreo y en sánscrito son poderosos porque están matemáticamente vinculados a lo que fue la creación. ¿Podéis detallar la manera en que están vinculados?

Ra: Soy Ra. Como se ha manifestado previamente, el vínculo es matemático, o del ratio que podéis considerar musical. Los hay cuyas actividades del complejo mental se esforzarían por resolver esta relación matemática pero, por el momento, el colorido de la vocal entonada forma parte de una vibración que no puede medirse con precisión; sin embargo, equivale a los tipos de rotación de vuestras partículas de materias primordiales.

Interrogador: Si estos sonidos se hicieran vibrar con precisión, ¿qué efecto o qué utilidad tendrían, en relación con los objetivos del adepto?

Ra: Soy Ra. Podéis considerar el concepto de la resonancia simpática. Cuando determinados sonidos vibran correctamente, la creación canta.

Interrogador: ¿Estos sonidos son entonces de naturaleza musical; serían una disposición musical de diversas vibraciones sonoras, o ello se aplicaría a una sola nota? ¿A cuál podría aplicarse en mayor medida?

Ra: Soy Ra. Esta pregunta no tiene una respuesta sencilla. En algunos casos, solo la vocal entonada tiene efecto. En otros casos, especialmente en las combinaciones del sánscrito, la selección de intervalos armónicos tiene también una naturaleza de resonancia.

Interrogador: Entonces, ¿el adepto podría utilizar esta cualidad de resonancia para tornarse uno con la creación y alcanzar de esa manera su objetivo?

Ra: Soy Ra. Quizá sería más exacto decir que, en esas circunstancias, la creación está cada vez más contenida en el interior del que practica. El equilibrio de vuestra pregunta es correcto.

Interrogador: ¿Podéis decir el nombre de las notas musicales que deben entonarse y que tienen esa cualidad?

Ra: Soy Ra. No podemos.

Interrogador: Imaginaba que no podía ser, pero pensé que no se perdía nada con preguntar.

Supongo entonces que el buscador debe hallarlas y determinarlas por la observación empírica de su efecto, ¿es así?

Ra: Soy Ra. Es correcto en parte. A medida que prosigue vuestra búsqueda, se añadirá a los datos empíricos la agudeza de sensibilidad que ofrece la continuidad del trabajo en los caminos del adepto.

Interrogador: ¿El ejercicio del fuego es el más óptimo para el instrumento, o hay algo todavía mejor que podríamos hacer para ayudarle, además de lo que ha habéis sugerido?

Ra: Soy Ra. Continuad como hasta ahora. No podemos hablar del futuro, pues en ese caso podríamos influenciarlo, pero existe una gran probabilidad/posibilidad de que si seguís el camino que recorréis, se establezcan métodos más eficaces para el grupo en su conjunto.

Interrogador: En el curso de una sesión anterior habéis mencionado que el cabello era una antena. ¿Podéis explicar algo más sobre ese uso?

Ra: Soy Ra. No es fácil hacerlo, debido a la naturaleza metafísica de tal efecto de antena. Vuestra ciencia de la física se ocupa de medidas en vuestro complejo físico de experiencia. La naturaleza metafísica del contacto de los que están en el tiempo/espacio es tal que los cabellos de cierta extensión pasan a ser como una batería eléctrica que se mantiene cargada y sintonizada, y por tanto puede facilitar el contacto, incluso cuando haya pequeñas anomalías en el mismo.

Interrogador: ¿Hay una longitud óptima del cabello para que pueda ser de tal ayuda?

Ra: Soy Ra. No hay límite superior de longitud, pero el límite inferior es aproximadamente de entre diez y doce centímetros, dependiendo de la fuerza del contacto y de la naturaleza del instrumento.

Interrogador: ¿Alguien en tercera densidad puede lograr cierto grado de sanación si tiene la voluntad, el deseo y la polaridad adecuadas, o es necesario que exista un equilibrio mínimo de los centros energéticos del terapeuta?

Ra: Soy Ra. Cualquier entidad puede, en cualquier momento, purificar y equilibrar instantáneamente sus centros energéticos. Así pues, en muchos casos, entidades que normalmente están muy bloqueadas, debilitadas y distorsionadas pueden, mediante el amor y la fuerza de voluntad, convertirse en sanadores temporalmente. Pero para ser un sanador por naturaleza es necesario, en efecto, entrenarse en las disciplinas de la personalidad.

Interrogador: ¿Cómo puede ayudar la práctica del ritual mágico de invocación de la personalidad mágica a la totalidad del complejo mente/cuerpo/espíritu? ¿Podríais detallar la respuesta que habéis dado al respecto en el curso de la última sesión?

Ra: Soy Ra. Cuando la personalidad mágica se invoca de forma apropiada y eficaz, el yo ha invocado a su Yo Superior. Así se construye un puente entre el espacio/tiempo y el tiempo/espacio, y la personalidad mágica de sexta densidad experimenta directamente el catalizador de tercera densidad durante la extensión del trabajo. Es absolutamente esencial desprenderse deliberadamente de la personalidad mágica tras el trabajo, para que el Yo Superior reanude su configuración adecuada como análogo del complejo mente/cuerpo/espíritu del espacio/tiempo.

Interrogador: Entonces queréis decir que el acto, la señal o la clave empleada para invocar la personalidad mágica, que se lleva a cabo por la acción de vestir una prenda determinada o bien de hacer un gesto, debe dejar de realizarse cuidadosamente para invertir ese gesto, quizá al final de la invocación, ¿es así?

Ra: Soy Ra. Así es. Debe llevarse a cabo meticulosamente ya sea en la mente, o por el gesto, si eso ayuda de forma significativa.

Interrogador: Pero la invocación de la personalidad mágica no es necesariamente efectiva para el neófito. ¿Hay algún punto en el que se produzca un cambio cuantitativo apreciable y, donde la personalidad mágica resida de hecho en el neófito, o ello puede lograrse en pequeños grados o porcentajes de personalidad mágica a medida que el neófito se convierte en adepto?

Ra: Soy Ra. Esta última suposición es la correcta.

Interrogador: Los tres aspectos de la personalidad mágica son el poder, el amor y la sabiduría. ¿Es correcto?; ¿son los únicos tres aspectos primarios de la personalidad mágica?

Ra: Soy Ra. Los tres aspectos de la personalidad mágica, poder, amor y sabiduría, son llamados así para que se preste atención a cada uno de ellos durante el desarrollo de la herramienta básica del adepto; esto es, su yo. De ningún modo se trata de una personalidad de tres aspectos. Es un ser de unidad, un ser de sexta densidad, un equivalente a lo que llamáis vuestro Yo Superior y, al mismo tiempo, es una personalidad enormemente rica en variedad de experiencia y sutileza de emoción.

Los tres aspectos son ofrecidos para que el neófito no abuse de las herramientas de su arte, sino que las enfoque de forma equilibrada en el centro del amor y de la sabiduría, y busque así el poder para ofrecer su servicio.

Interrogador: Entonces, ¿es correcto afirmar que una buena secuencia para el desarrollo de la personalidad mágica sería una alternancia de meditación: primero, sobre el poder, después sobre el amor y a continuación sobre la sabiduría, para después reanudar el ciclo de esa manera?

Ra: Soy Ra. Efectivamente, esa es una técnica adecuada. En este grupo particular existe una ayuda suplementaria, pues cada entidad manifiesta una de estas cualidades de forma cercana al arquetipo. De esa forma, la visualización puede personalizarse, y pueden generarse mucho amor y apoyo en el interior del grupo.

Interrogador: En una sesión anterior habéis afirmado que el verdadero adepto vive cada vez más tal cual es, momento a momento. ¿Podéis explicar esa afirmación?

Ra: Soy Ra. Cada entidad es el Creador. La entidad, a medida que se vuelve más consciente de sí, llega gradualmente a un punto de giro en el que determina ejercer, ya sea el servicio al prójimo, ya sea el servicio al yo. El buscador se convierte en adepto cuando alcanza el equilibrio mínimo y adecuado de los centros energéticos rojo, naranja, amarillo y azul, más el verde si es positivo, para pasar seguidamente al trabajo en el centro índigo.

El adepto comienza entonces a realizar menos trabajo preliminar o exterior, que guarda relación con la función, y emprende el trabajo interior que guarda relación con el ser. A medida que el adepto se convierte en una entidad cada vez más conscientemente cristalizada, manifiesta en mayor medida lo que ha sido siempre desde antes del tiempo; es decir, el Creador infinito.

Este instrumento comienza a mostrar una rápida distorsión hacia el incremento del dolor. Por lo tanto, nuestro tiempo se reducirá a una breve pregunta más antes de que finalicemos esta sesión de trabajo.

Interrogador: ¿Hay algo que podamos hacer para que el instrumento esté más cómodo o para mejorar el contacto?

Ra: Soy Ra. Sois muy cuidadosos, y los ajustes son correctos.

Soy Ra. Os dejo, amigos, en el amor y la luz del infinito Creador. Id, pues, y regocijaros en el poder y la paz del infinito Creador. Adonai.

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