Skip Navigation LinksL/L Research Library Transcripts - Table of Contents 1982 - Español La Ley del Uno, Libro IV, Sesión 94 - 26 de agosto de 1982
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Transcripciones de L/L Research

ACERCA DEL CONTENIDO DE ESTA TRANSCRIPCIÓN: Esta canalización telepática sintonizada se publicó originariamente como La ley del Uno, Libros I a V, por Don Elkins, James Allen McCarty y Carla L. Rueckert. Se facilita con la esperanza de que pueda serle útil. Al igual que las entidades de la Confederación siempre reiteran, le rogamos que aplique su juicio y su propio criterio al evaluar este material. Si algo le parece convincente, acéptelo; de lo contrario, descártelo, pues ni los miembros de la Confederación ni nosotros mismos desearíamos ser un escollo en el camino de nadie. (Traducción al español realizada por Pilar Royo.)

La Ley del Uno, Libro IV, Sesión 94

26 de agosto de 1982

Ra: Soy Ra. Os recibo en el amor y la luz del infinito Creador. Estoy en comunicación con vosotros.

Interrogador: En primer lugar, ¿podríais indicar cuál es el estado del instrumento?

Ra: Soy Ra. Hay un pequeño incremento del déficit de energía física, pero no es significativo. Todo lo demás se mantiene como la última vez que se preguntó.

Interrogador: En la anterior sesión se afirmó que es mucho lo que queda velado a la percepción aparentemente más clara. ¿Puede Ra explicar mejor lo que implica esa afirmación? Supongo que alude al velado de todo lo que queda fuera de los límites de lo que llamamos nuestra percepción física, en relación con el espectro luminoso, etc., pero intuyo también que hay más cosas que se han velado. ¿Puede Ra detallar ese concepto?

Ra: Soy Ra. La suposición es sagaz. En realidad, no hemos querido sugerir que el aparato físico de vuestra ilusión actual haya quedado limitado como parte del proceso de velado. Vuestros límites físicos son los que son.

No obstante, debido a las predisposiciones particulares de cada complejo mente/cuerpo/espíritu, a veces se dan casos bastante simples de distorsión para la que no hay causa aparente. Pongamos por caso el hombre viril e inmaduro que entabla conversación con una joven que acaba de conocer y cuya forma física tiene la configuración apropiada para causar en esta entidad masculina la activación del rayo rojo del interés sexual.

Las palabras que intercambien pueden ser sobre un tema tan simple como el nombre, información sobre su trabajo, y otros intercambios comunes de complejos vibratorios de sonido. Sin embargo, la entidad masculina emplea casi toda la conciencia de que dispone en registrar el grado de atractivo de la mujer. Y lo mismo puede ocurrirle a ella respecto al hombre.

De esa forma, un completo intercambio de información puede no tener ningún sentido, porque el verdadero catalizador es el del cuerpo. Esto se controla inconscientemente, y no es una decisión consciente; es un ejemplo muy simple.

Interrogador: He dibujado un pequeño diagrama en el que muestro simplemente una flecha que representa el catalizador, y que atraviesa una línea en ángulo recto con la flecha, que es el velo, y que va a parar a uno de dos lugares, que yo llamaría el «camino de la derecha» y el «camino de la izquierda», y he llamado al conjunto de estos dos lugares la Experiencia. ¿Esto podría constituir una representación muy básica de la forma en que el catalizador se filtra a través del velo para convertirse en experiencia?

Ra: Soy Ra. De nuevo, el planteamiento es correcto en parte. Las inclinaciones más profundas de un complejo mente/cuerpo/espíritu pilotan el catalizador entre las numerosas islas de la positividad y la negatividad, tal como se expresan en el archipiélago de la mente profunda. Sin embargo, la analogía no es correcta, pues no tiene en cuenta la subsiguiente polarización que, ciertamente, está al alcance de la mente consciente una vez que percibe el catalizador parcialmente polarizado que proviene de la mente profunda.

Interrogador: Creo que la Experiencia de la Mente actúa de tal forma que modifica la naturaleza del velo para que el catalizador se filtre de manera que pueda ser aceptable para la tendencia que la entidad escoge cada vez con mayor claridad. Por ejemplo, si la entidad hubiera escogido el camino de la derecha, la Experiencia de la Mente cambiaría la permeabilidad del velo para aceptar cada vez mayor cantidad de catalizador positivo. Lo contrario también es cierto para la aceptación de catalizadores más negativos, si la entidad hubiera escogido el camino de la izquierda, ¿es así?

Ra: Soy Ra. Es correcto, pero ello también tiene otras ramificaciones. A medida que la entidad aumenta en experiencia, escogerá cada vez más interpretaciones positivas del catalizador si está en el camino del servicio al prójimo, e interpretaciones negativas del catalizador si su experiencia es la del camino de servicio al yo.

Interrogador: Entonces, el Logos ha diseñado el mecanismo de acción del catalizador que resulta en la experiencia de tal forma que pueda acelerarse a sí mismo, ya que crea ese proceso de permeabilidad variable. ¿Es correcta mi afirmación?

Ra: Soy Ra. No existe permeabilidad variable en los conceptos que acabamos de comentar. Salvo en ese punto, la afirmación es correcta.

Interrogador: Ahora puedo entender (por utilizar de nuevo un término poco apropiado), la necesidad del arquetipo del Catalizador de la Mente, pero ¿cuál es la razón para que exista un proyecto o modelo para la Experiencia de la Mente, aparte del simple modelo del receptáculo dual para el catalizador negativo y el positivo? Me parece que la primera distorsión del libre albedrío se respetaría más si no existiera ningún modelo de experiencia. ¿Podéis aclarar este punto?

Ra: Soy Ra. Ciertamente, la pregunta es interesante y vuestra confusión productiva, probablemente. No podemos aprender/enseñar en lugar del estudiante. Simplemente vamos a hacer notar, como hemos hecho anteriormente, la atracción de varios arquetipos al aspecto masculino y al femenino. Nuestra sugerencia es que esta línea de reflexión podrá resultar productiva.

Interrogador: El arquetipo Cuarto muestra a una figura masculina cuyo cuerpo está de frente. Supongo que esto indica que la Experiencia de la Mente tratará de alcanzar el catalizador. Sin embargo, el rostro mira hacia la izquierda, lo que me indica que en ese intento, el catalizador negativo será más evidente en poder y en efecto. ¿Puede comentarlo Ra?

Ra: Soy Ra. Estudiante: el arquetipo de la Experiencia de la Mente no pretende alcanzar algo, sino que toma con firme autoridad lo que recibe. El resto de apreciaciones son correctas.

Interrogador: La Experiencia se asienta sobre el cuadrilátero de la ilusión material, representado con colores mucho más oscuros que en la carta número Tres. Sin embargo, hay un gato en su interior. Supongo que a medida que se gana experiencia, se comprende la naturaleza de la segunda densidad de la ilusión, y los aspectos negativos y positivos se bifurcan. ¿Puede Ra comentar este punto?

Ra: Soy Ra. Esa interpretación varía considerablemente de la intención de Ra. Dirigimos la atención al significado cultural del gran gato que custodia. ¿Qué es lo que custodia, estudiante? ¿Y con qué estandarte de llama y oro alumbra la oscuridad de la manifestación? Las polaridades están de hecho presentes; la separación no existe más que por el tamiz, que es el resultado de las experiencias acumuladas. Igualmente, se ha pretendido sugerir otras impresiones por esta configuración de la figura sentada, con su pierna blanca como la leche y el pie en punta.

Interrogador: En la carta número Tres, los pies de la entidad femenina se encuentran sobre una plataforma inestable, que por su coloración simboliza la polaridad dual. En la carta número Cuatro, un pie está en punta, de forma que si la figura masculina se sostuviera sobre la punta del pie, guardaría un perfecto equilibrio. El otro pie apunta hacia la izquierda. ¿Podría comentar Ra mi observación de que si la entidad se sostuviera sobre ese pie guardaría perfectamente el equilibrio?

Ra: Soy Ra. Esa percepción es importante, pues es una clave, no solamente para este complejo de conceptos, sino también para otros. Podéis ver el apoyo en forma de «T» que, a veces está desprovisto, al igual que uno de los pies, de una base segura dada la naturaleza de la experiencia y, no obstante, por esa misma naturaleza de la experiencia, se sitúa cuidadosa, precisa y arquitecturalmente en la base de este complejo de conceptos y, de hecho, en el complejo de la mente arquetípica. La naturaleza de la Experiencia [1] es expresar más eficaz e intensamente la arquitectura de la experiencia, tanto la fragilidad como el afianzamiento de esa estructura.

Interrogador: A juzgar por la disposición de esta figura masculina de la carta número Cuatro, que mira hacia la izquierda y cuyo pie derecho apunta también hacia la izquierda, ello indicaría que hay que mantener una posición defensiva respecto al camino de la izquierda, pero que no es necesario mantener la protección respecto al camino de la derecha. ¿Puede comentarlo Ra?

Ra: Soy Ra. De nuevo, no es lo que queríamos sugerir al elaborar esta imagen, aunque tampoco puede decirse que la percepción sea incorrecta.

Interrogador: En la carta número Cuatro, la forma mágica se sitúa en el borde del lado derecho de la figura, que para mí indica que la experiencia espiritual habría que hallarla sobre el camino de la derecha. ¿Puede comentarlo Ra?

Ra: Soy Ra. Sí. La figura expresa la naturaleza de la experiencia por el hecho de que centra su atención en lo que puede denominarse un catalizador del camino de la izquierda, mientras que el poder, la magia, está al alcance en el camino de la derecha.

La naturaleza de la experiencia es tal que la atención recibe constantemente experiencias diversas. Las que supuestamente son negativas, o que se interpretan como tales, pueden parecer abundantes. Es un gran desafío tomar un catalizador y concebir la experiencia mágica, positiva. Puede decirse que lo que es mágico en la experiencia negativa tarda mucho más en llegar en tercera densidad.

Interrogador: Tal como lo entiendo, los arquetipos Tres y Cuatro trabajan juntos con el único fin de crear polaridad de la forma más eficaz posible, ¿es así?

Ra: Soy Ra. No puede decirse que no sea correcto. Sugerimos la reflexión sobre este complejo de ideas.

Interrogador: Lo que hemos llamado «catalizador» tras la implantación del velo, antes del velo no actuaba como tal, sencillamente porque no creaba polaridad de manera eficaz, pues no tenía lugar realmente el proceso de carga (por llamarlo así) como he mostrado antes en el diagrama (el catalizador que atraviesa el velo y se convierte en experiencia polarizada), ya que que la entidad veía mucho más claramente lo que llamamos un catalizador como la experiencia del Creador único y no como la función de otros complejos mente/cuerpo/espíritu. ¿Podría Ra comentar esa afirmación?

Ra: Soy Ra. No parece haber distorsión significativa en los conceptos comentados.

Interrogador: Gracias. En la carta número Cuatro esperamos ver el resultado de la acción catalítica y, por tanto, una mayor definición entre las zonas claras y las oscuras. A primera vista, observamos que en general esta carta está coloreada de forma mucho más oscura en ciertas zonas, y más clara en otras, que la carta número Tres, lo que me indica que se ha producido la separación entre las dos tendencias, y que así debe ser para poder seguir el plan de la experiencia. ¿Puede comentarlo Ra?

Ra: Soy Ra. Eres perspicaz, estudiante.

Interrogador: El ave de la carta número Tres parece haberse integrado en el centro de la figura de la carta número Cuatro, y ha cambiado respecto a su vuelo representado en la carta anterior. El vuelo ha alcanzado su objetivo y se ha convertido en una parte, una parte central, de la experiencia. ¿Podéis comentarlo?

Ra: Soy Ra. La percepción es correcta, pero ¿qué significado tendrá el ave para el estudiante?

Interrogador: Supongo que el ave significa que lo comunicado por el catalizador simbolizado en la tercera lámina es aceptado y, cuando se ha hecho uso de ello, se convierte en parte de la experiencia. No estoy totalmente seguro. ¿Tiene algún sentido lo que digo?

Ra: Soy Ra. Lo que dices tiene poco sentido.

Interrogador: Tendré que trabajar ese concepto.

Supongo que las piernas cruzadas de la figura de la carta Cuatro tienen un significado similar al de la cruz ansada, ¿es así?

Ra: Soy Ra. Así es. La cruz formada por las extremidades de la imagen significa lo que está en la naturaleza de los complejos mente/cuerpo/espíritu manifestados en vuestra ilusión. Ninguna experiencia se obtiene sin algún esfuerzo, no hay ningún acto de servicio al yo o de servicio al prójimo que no tenga un precio, y que la entidad que se manifiesta deberá pagar, proporcionalmente a su pureza. Todo lo que está manifestado puede considerarse que se ofrece de una manera u otra para que puedan tener lugar las transformaciones al nivel apropiado de la acción.

Interrogador: En la carta número Cuatro, el pájaro está en el interior del círculo de la parte frontal de la entidad. ¿Representa el mismo significado que la parte circular de la cruz ansada?

Ra: Soy Ra. Es una representación particular de esa forma significativa. Es particular, en gran parte, por la naturaleza de las piernas cruzadas de la manifestación que hemos comentado.

Interrogador: La entidad de la carta Cuatro viste un faldón que tiene una forma extraña. ¿Esa forma tiene algún significado?

Ra: Soy Ra. Sí.

Interrogador: El faldón se extiende hacia la izquierda de la figura, pero no tanto hacia la derecha. Un saco negro cuelga de su cinturón, en su lado izquierdo. Creo que ese saco negro simboliza la adquisición de las posesiones materiales o riquezas que forman parte del camino de la izquierda. ¿Puede comentarlo Ra?

Ra: Soy Ra. Aunque ese significado no forma parte de las intenciones de Ra como parte de este complejo de conceptos, la interpretación es bastante aceptable.

(Pausa de treinta segundos).

Soy Ra. Como observamos una ligera pausa en el ritmo de las preguntas, vamos a aprovechar para decir que el nivel de transferencia de energía mengua rápidamente, y que desearíamos poder dar respuesta a una cuestión más en esta sesión de trabajo, si os parece bien.

Interrogador: Tan solo quisiera decir que esta carta, al representar a una figura masculina, indicaría que a medida que se adquiere experiencia, la mente se convierte en el motor, el proyector, o en algo más que el mero experimentador que era antes de adquirir la acción catalítica; existe una mayor tendencia a que la mente dirija el complejo mente/cuerpo/espíritu. Aparte de eso, simplemente quisiera preguntar si hay algo que podamos hacer para que el instrumento esté más cómodo o para mejorar el contacto.

Ra: Soy Ra. En el contexto de la penúltima pregunta, sugeriríamos que reflexionarais de nuevo sobre la forma de las prendas de la figura. Tal vestimenta no es natural. La forma tiene un significado, y lo es según vuestra línea de preguntas.

El grupo de apoyo cuida bien del instrumento. Os pedimos que se preste atención, pues el instrumento ha recibido una distorsión hacia el frío extremo por parte del compañero de quinta densidad que os acecha.

Aunque no estéis del todo satisfechos con los complementos, quisiéramos decir que todo se ha preparado tan cuidadosamente como cada uno de vosotros fue capaz. Nadie podría hacer más. Por lo tanto, agradecemos a cada uno los cuidadosos ajustes. Todo está bien.

Amigos, os dejo en el amor y la luz del Glorioso infinito Creador. Id pues, y regocijaros en el poder y la paz del Uno. Adonai.

 

[1] Carta número Cuatro.

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