Skip Navigation LinksL/L Research Library Transcripts - Table of Contents 1983 - Español La Ley del Uno, Libro V, Fragmento 54 - Sesión 104, 27 de julio de 1983
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Transcripciones de L/L Research

ACERCA DEL CONTENIDO DE ESTA TRANSCRIPCIÓN: Esta canalización telepática sintonizada se publicó originariamente como La ley del Uno, Libros I a V, por Don Elkins, James Allen McCarty y Carla L. Rueckert. Se facilita con la esperanza de que pueda serle útil. Al igual que las entidades de la Confederación siempre reiteran, le rogamos que aplique su juicio y su propio criterio al evaluar este material. Si algo le parece convincente, acéptelo; de lo contrario, descártelo, pues ni los miembros de la Confederación ni nosotros mismos desearíamos ser un escollo en el camino de nadie. (Traducción al español realizada por Pilar Royo.)

La Ley del Uno, Libro V, Fragmento 54

Sesión 104, 27 de julio de 1983

Jim: En el curso de la sesión 104, Ra señaló un punto que nos parece uno de los principios centrales que rigen nuestra evolución a través de la tercera densidad. Fue en referencia a la cantidad de ejercicio que sería más adecuado para Carla cuando su cuerpo estaba más próximo a la normalidad, y cuando estaba debilitado por alguna distorsión. Ra sugirió que debería realizar más ejercicio cuando su cuerpo estuviera debilitado por una distorsión, porque «es así como funcionan las distorsiones: para equilibrarlas, hay que acentuarlas».

En la respuesta siguiente, Ra se refiere al uso de talentos con los cuales se entra en la encarnación, como una proposición del género «o se utiliza, o se pierde».

Cuando la editorial The Donning Company estaba llevando a cabo la publicación del Libro I de La Ley del Uno, bajo el título de El Material Ra, se nos pidió que escribiéramos una introducción al libro. En una parte de esa introducción, Carla hablaba del concepto de la reencarnación. Cuando tuvimos en mano las pruebas de imprenta que nos envió la editorial, observamos que aparecía una frase que nosotros no habíamos escrito. Aquello fue sin duda algo «subjetivamente interesante».

El elocuente punto final de Ra responde a una serie de preguntas relativas a nuestro gato de mayor edad, Gandalf, que en aquel entonces estaba quedándose ciego y perdiendo peso, supuestamente poco antes de morir. Habíamos pensado no incluir ese texto, por su poco interés general, pero finalmente lo hemos hecho porque ilustra de manera clara el deseo de Ra de no infringir nuestro libre albedrío.

Carla: Cuando la gente trata de mejorar sus hábitos de vida, siempre se piensa en la dieta y en el ejercicio como las primeras cosas que hay que aplicar. Creo que esos cambios son benéficos, tanto a nivel mental como emocional y físico, pues pasar a la acción parece tan positivo para la mente como para el cuerpo, cuando algo nos preocupa. La preocupación que los tres teníamos por mi estado parecía no acabar jamás. No veo seriales televisados: son demasiado lentos para mantener mi atención; pero en aquella época, sin duda estábamos viviendo uno de ellos. Continuaba perdiendo peso aunque comiera más que nunca, así que el foco de atención era el régimen y el ejercicio. Creo que todos nos sentíamos mejor, porque intentábamos trabajar activamente sobre los problemas; sin embargo, ¡nos requería tanto tiempo! La mayor parte del día parecía pasar en actividades de mantenimiento, y a todos nos estresaba esa situación.

Siempre he amado los veranos de mi infancia, que pasaba bailando en el campo de la Fundación Noyes Rhythm, en Portland (Connecticut). Todavía existe; es un lugar maravilloso que nunca me cansaré de recomendar, pues puede vivirse en una tienda de campaña y bailar sobre una tarima al son de una música clásica de piano, en un pabellón abierto rodeado de jardines y de bosque, situado en un entorno absolutamente intacto. Los profesores siguen siempre el método original de enseñanza de Florence Fleming Noyes, que postula que todas las cosas tienen su propio ritmo, de manera que puede danzarse como una estrella de mar, una estrella, un oso, un caballo o una brizna de hierba. Enseña que todas las cosas están vivas y que todas forman parte de una única conciencia. El estilo de baile recuerda mucho al de Isadora Duncan, pero con una filosofía mucho más elevada dirigiendo la técnica. Incluso los principiantes pasan allí momentos maravillosos. Sin duda ese era mi caso, y en esa época medía los ejercicios que realizaba con el criterio de la danza. Quedaba poco tiempo para dar paseos. Pero era constante y seguía la rutina. Jim solía tener la gentileza de venir a caminar conmigo, lo que me motivaba muchísimo.

Veo aquí, por primera vez en realidad, que Ra se hacía eco de lo que Don esperaba de mí, que siempre fue que pasara más tiempo sentada. Me encanta leer, y siempre me ha gustado quedarme inmersa en una novela romántica, de ciencia ficción o de fantasía. Incluso hoy no es raro que lea un libro al día. ¡Qué más quisiera que leer solo «buena literatura»!, pero por supuesto, no es así: me encanta leer por puro placer y por embarcarme en la aventura. Con el tiempo, cada vez hallo más momentos para permanecer en el silencio, pero sigo con mi tendencia a leer mucho.

Los problemas estomacales me afectaron durante años, y de hecho, todavía me afectan. Pero las cosas mejoraron bastante en 1988, cuando mi médico finalmente descubrió que tenía la vesícula biliar inflamada. Desde 1982, la conclusión de las radiografías de mi vesícula biliar había sido siempre que tenía impurezas, un problema que no era operable. Pero en realidad simplemente estaba inflamada y ya no realizaba sus funciones. Hasta que el órgano enfermo fue extraído, tuve que sufrir mucho. Y cuatro años más tarde, en 1992, tuve la segunda operación de limpieza, cuando me extirparon la mitad del colon. Hoy en día, todavía siento incomodidad en todo el sistema gastrointestinal, pero es controlable, y la mayor parte del tiempo puedo sentirme bien, y simplemente me olvido de los dolores y achaques. Pero en 1983, cuando transcurrían las sesiones, mi estado era lamentable. El estrés de saber que las cosas no iban bien con Don sin duda también era un factor añadido.

Puede verse que Ra pasaba con fluidez de la psique al soma al abordar la enfermedad. Asociaba la severidad del dolor con el trabajo sobre la conciencia, que yo llevaba a cabo de manera tan intensa como me era posible, pero los resultados llegaban con lentitud. Cuando una persona se siente poco digna durante un tiempo, se aprende con lentitud el respeto profundo y duradero por el yo. Me había embarcado en una lección vital en la que debía aprender de la sabiduría y de la vida. Don también se había embarcado en un viaje, pero mucho más sombrío. Él aprendía a amar completamente y morir.

Mientras tanto, nuestro querido gato, Gandalf, se estaba haciendo viejo y achacoso. ¡Cómo nos adoraba! Solo quería estar cerca de nosotros en todo momento. Su devoción nunca cesó, incluso cuando en Georgia (unos meses más tarde), teníamos que llevarlo hasta la comida y a la caja de arena, pues ya no podía caminar. Movía cielo y tierra para estar con nosotros, y me acostumbré a llevarlo conmigo para que no tuviera que andar sobre sus patas doloridas.

Podría parecer que Donald dedicaba mucho tiempo a hacer preguntas sobre este gato, pero hay que entender que una mascota es tan especial como un niño. No teníamos hijos; sin mantener relaciones, no había posibilidad de formar una familia. Pero teníamos a Gandalf y a Fairchild. Representaban mucho para nosotros, al igual que nuestros gatos son hoy para Jim y para mí.

Obsérvese el modo en que la sintonización empezaba a debilitarse a medida que Don insistía en tratar de obtener información concreta de Ra. Creo que preguntar información específica a un canal bien sintonizado es abusar de él. Y obsérvese cómo las recomendaciones de Ra para mejorar una situación empiezan siempre por regocijarse, por dar gracias y alabar la situación, sea cual sea. Para el modo de pensar de Ra, cuando la actitud adoptada es la alabanza y la gratitud, entonces se está preparado para hacer frente a las circunstancias. Un consejo simple, difícil de seguir, pero eficaz.

Sesión 104, 27 de julio de 1983

Ra: Soy Ra. Os recibo en el amor y la luz del infinito Creador. Estamos en comunicación con vosotros.

Interrogador: En primer lugar, ¿podéis indicar cuál es el estado del instrumento?

Ra: Soy Ra. Las lecturas están algo menos distorsionadas hacia el agotamiento físico y la pérdida de energía vital que la última vez que se preguntó. Sigue habiendo considerables predisposiciones en estas lecturas.

Interrogador: El instrumento quisiera saber cuál es la frecuencia óptima de los ejercicios de aeróbic, los paseos y los hidromasajes para conseguir un mejor estado físico en este momento.

Ra: Soy Ra. Vamos a contestar de dos maneras. En primer lugar, para hablar del caso general que concierne a este instrumento en grados diversos. Cada forma de ejercicio es oportuna aproximadamente de tres a cuatro veces por semana. La cantidad de ejercicio, en total, es de aproximadamente una hora diaria.

Ahora respondemos de la segunda forma, distorsionada hacia una doble condición del rayo amarillo: la dificultad psíquica y la distorsión del complejo mental. El torbellino de agua debe considerarse adecuado de cuatro a cinco veces por semana. Los paseos y los ejercicios pueden realizarse tanto como desee la entidad. El total de todo ello no debería exceder en ningún caso de noventa minutos por periodo diurno.

El cuerpo físico del rayo amarillo ha estado experimentando lo que se denomina «lupus» en gran parte del tejido muscular y en ciertos órganos. El ejercicio hace recobrar la fuerza muscular perdida. De alguna manera, los paseos son el ejercicio más indicado, dada la proximidad de la entidad a las criaturas de segunda densidad, en particular a vuestros árboles. Sin embargo, el lugar donde habitáis no ofrece tal oportunidad, sino que ofrece la proximidad a las creaciones de los complejos mente/cuerpo/espíritu. Ello no alimenta las necesidades mentales/emocionales de esta entidad, pero produce el mismo resultado físico. El ejercicio satisface mejor las necesidades mentales/emocionales, dado que la entidad aprecia las expresiones rítmicas del cuerpo, como son los esfuerzos atléticos derivados del sistema de prácticas que entre vuestros pueblos se conoce como «danza».

Sugerimos que el grupo de apoyo anime a la realización de cualquier ejercicio, con excepción de los que sobrepasan el límite de tiempo que supera ya en exceso las limitaciones físicas de este complejo corporal. Es así como funcionan las distorsiones: para equilibrarlas, hay que acentuarlas. Por lo tanto, la fatiga del cuerpo, si se motiva correctamente, puede producir una ausencia de déficit, y en esa coyuntura pueden observarse menores limitaciones para el ejercicio.

Interrogador: El instrumento ha determinado que la utilización sin sabiduría de su voluntad se debe al uso que hace ella sin los componentes de la alegría y de la fe, y que ello constituye martirio. ¿Puede comentarlo Ra?

Ra: Soy Ra. Nos alegra que la entidad haya reflexionado sobre lo que se le ha ofrecido. Quisiéramos comentar lo siguiente: es saludable para el instrumento que adquiera un conocimiento menos distorsionado hacia el martirio y rico en promesas. La entidad que tiene la fortaleza para pensar, habrá de tener la fortaleza para actuar o de lo contrario perderá lo que ha recibido. Así pues, la manifestación del conocimiento es un dominio que el instrumento tendrá que examinar.

También quisiéramos señalar que el proceso de equilibrado, que en el caso de esta entidad se consigue mejor en el análisis y en una posición reposada acompañada de la contemplación del silencio, puede reforzarse manteniendo una actitud de silencio y por una ausencia de actividades rutinarias. No podemos ir más allá de esta recomendación de ocio regular, y esperamos que la entidad descubra las verdades fundamentales de estas distorsiones como desee.

Interrogador: ¿Hay algo más que podamos hacer para aliviar los problemas de espasmos estomacales y dorsales del instrumento?

Ra: Soy Ra. La mayor ayuda se ha proporcionado ya en su totalidad. Es conveniente aconsejar al instrumento que se abstenga de ingerir alimentos fritos con aceite. La armonía en la alegría también es útil. Los espasmos deben desaparecer en función del trabajo del rayo índigo que realice la entidad y, en cierta medida, de las recomendaciones dadas en respuesta a una pregunta anterior. Se recomienda abstenerse por completo de sobrepasar los límites físicos, ya bastante superados. La inflamación subsiste y los síntomas en este momento son bastante menos medicables, pues la entidad ha escogido el catalizador.

Interrogador: ¿Podéis indicarnos qué problemas tiene nuestro gato Gandalf en su visión?

Ra: Soy Ra. El conocido como Gandalf se aproxima al fin de su encarnación. Su agudeza visual disminuye y la membrana acuosa se endurece. No es una circunstancia confortable, pero tampoco causa a la entidad una incomodidad excesiva.

Interrogador: ¿Hay algo que podamos hacer para aliviar esa situación?

Ra: Soy Ra. Existe una terapia que puede mejorar la situación, pero no la recomendamos, porque su estado es más benigno que el tratamiento.

Interrogador: No lo entiendo. ¿Podéis explicar qué queréis decir?

Ra: Soy Ra. Un médico de tradición alopática os daría gotas para los ojos. El gato tendría que ser mantenido inmóvil mientras se le administraran las gotas, lo que es peor que la incomodidad actual que siente, pero que pasa en gran parte inadvertida.

Interrogador: ¿El gato puede ver algo?

Ra: Soy Ra. Sí.

Interrogador: ¿El gato va a perder completamente la visión en un futuro cercano?; ¿está muy cerca de la muerte?

Ra: Soy Ra. Según la mayor parte de los vórtices de posibilidad/probabilidad, el conocido como Gandalf no perderá la visión ni morirá antes de tres de vuestras estaciones, aproximadamente.

Interrogador: Me preocupa mucho el estado del gato, y realmente quisiera ayudarlo. ¿Puede Ra sugerir algo que pudiéramos hacer para ayudarlo?

Ra: Soy Ra. Sí.

Interrogador: ¿Qué es?

Ra: Soy Ra. En primer lugar, entre los vórtices de posibilidad/probabilidad se incluyen aquellos en los que la entidad conocida como Gandalf tiene una encarnación más larga. En segundo lugar, diríamos que esta entidad puede alcanzar la graduación, si lo desea. De otro modo, puede escoger reencarnarse para estar con los compañeros a quienes ha amado. En tercer lugar, la entidad que conocéis como Betty tiene los medios para que la entidad esté más distorsionada hacia la comodidad/incomodidad.

Interrogador: ¿Podéis decir quién es Betty? No estoy seguro lo que queréis decir por Betty. ¿Y qué haría Betty?

Ra: Soy Ra. Carla tiene esa información.

Interrogador: Me preocupa la posibilidad de la mudanza. Si nos mudamos, sería muy difícil para Gandalf orientarse en un nuevo lugar si no puede ver bien. ¿Ve lo suficiente como para saber orientarse en un nuevo entorno?

Ra: Soy Ra. La visión no es ni mucho menos perfecta, pero casi se compensa con un agudo sentido del olfato y del oído. Si los compañeros y los muebles son familiares, un entorno nuevo podría considerarse como razonablemente aceptable después de un breve periodo de vuestro espacio/tiempo.

Interrogador: ¿Podríamos administrar las gotas de las que habéis hablado para mejorar su visión sin que deba estar inmovilizado? ¿Hay alguna manera de que pudiéramos hacerlo?

Ra: Soy Ra. Es poco probable.

Interrogador: ¿No hay nada que podamos hacer? ¿Hay alguna otra posibilidad de emplear alguna técnica para mejorar su visión?

Ra: Soy Ra. No.

Interrogador: En cuanto a su pérdida de visión… ¿Cuál es la razón metafísica; qué la ha producido?

Ra: Soy Ra. En este caso, el elemento metafísico es insignificante. Se trata de un catalizador natural de la vejez.

Interrogador: En caso de que le administráramos las gotas, ¿en qué medida mejoraría su visión?

Ra: Soy Ra. En un periodo de aplicaciones, la visión podría mejorarse un poco, entre un 20 o un 30 por ciento. La región ocular perdería tensión. Como contrapartida, la inmovilidad aumentaría rápidamente, y mantenerlo en una posición inmóvil es muy incómodo.

Interrogador: Entonces, Ra cree que el beneficio derivado de las gotas no valdría la pena por la incomodidad para el gato. ¿Quizá habría alguna manera de que el gato recibiera una anestesia y pudieran administrársele las gotas en los ojos sin que se diera cuenta?

Ra: Soy Ra. El perjuicio ocasionado por la anestesia alopática en el complejo corporal de esta entidad cosechable supera en gran medida a la inmovilidad obtenida por ese medio, que podría permitir la administración de los medicamentos.

Interrogador: Perdonad que insista tanto sobre este tema, pero tenía esperanza de obtener alguna información que pudiera ayudar a Gandalf. Supongo entonces que Ra sugiere que dejemos las cosas como están. ¿Cuántas aplicaciones de gotas serían necesarias para mejorar la visión, aproximadamente?

Ra: Aproximadamente, de 40 a 60.

Interrogador: ¿Todos los días, más o menos?

Ra: Soy Ra. Por favor, soplad aire sobre el pecho del instrumento.

(Se procede según lo solicitado).

Interrogador: ¿Así es suficiente?

Ra: Soy Ra. Sí.

Interrogador: Preguntaba si las gotas deben administrarse una vez al día, ¿es así?

Ra: Soy Ra. Eso depende del médico alopático que las prescriba.

Interrogador: ¿Cuál es el nombre de esas gotas?

Ra: Soy Ra. Tenemos un problema. Por lo tanto, nos abstendremos de contestar a esta pregunta.

Interrogador: Siento insistir sobre este punto. Me preocupa mucho el gato, y comprendo que Ra recomiende que no utilicemos las gotas, y así lo haremos. Solo quería saber si había algo que no estuviéramos haciendo para mejorar su visión, y pido disculpas por mi insistencia. Voy a terminar preguntando a Ra si hay alguna recomendación más que pueda hacernos respecto a este gato.

Ra: Soy Ra. Regocijaros en su compañía.

Interrogador: Cuando nuestro editor nos ha reenviado la introducción al libro que en principio se titulaba La Ley del Uno, en la introducción Carla había hablado de la reencarnación, y se ha añadido la frase siguiente: «pues aunque originariamente formaran parte de las enseñanzas de Jesús, fueron censuradas en todas las ediciones posteriores por la Emperatriz». ¿Puede comentar Ra la fuente de esa frase añadida a nuestra introducción?

Ra: Soy Ra. Esa es la manera en que tienen lugar las cosas, las condiciones, las circunstancias o las coincidencias subjetivamente interesantes.

Aconsejamos una pregunta más en este momento.

Interrogador: Supongo que antes de la imposición del velo, no había ningún plan arquetípico para el proceso evolutivo. Quedaba totalmente al libre albedrío de los seres de mente/cuerpo/espíritu evolucionar en cualquier modo que desearan, ¿no es así?

Ra: Soy Ra. No.

Soy Ra. Os dejamos en la apreciación de las circunstancias de la gran ilusión en la cual escogéis tocar los instrumentos y moveros rítmicamente. Nosotros somos también actores sobre un escenario. Ese escenario cambia. Los actos concluyen. Las luces vuelven a encenderse. Y a través de toda la gran ilusión, la que le sigue y la siguiente, existe la majestuosidad del Creador infinito. Todo está bien. Nada se pierde. Id, y regocijaros en el amor y la luz, en la paz y en el poder del infinito Creador. Soy Ra. Adonai.

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