La pregunta de esta noche tiene que ver con el libre albedrío. Sabemos por la experiencia de otros y por nuestra propia experiencia que el poder de nuestra voluntad, cuando está enfocado, es grande, quizás el mayor poder del universo. Considerando el poder extremo de la voluntad, ¿por qué no nos polarizamos automáticamente y siempre hacia el servicio mutuo y la búsqueda del Creador y el servicio al Creador? ¿Por qué es que tenemos que abrirnos camino a través de tantas, parece ser, elecciones difíciles, elecciones fuera del camino del servicio, elecciones que parecen ser otras que el servicio a los demás, la realización del yo y la realización del Creador en todos?

(Carla canalizando)

Soy Q’uo. Es para mí un gran placer saludaros a cada uno de ustedes en el amor y en la luz del infinito Creador. Estamos muy agradecidos por permitirnos compartir su meditación y sus pensamientos, y por llamarnos para hablar sobre esta cuestión. Intentaremos que este instrumento hable lo suficientemente alto como para que todos puedan oírlo, y pedimos que cualquier palabra que no se oiga sea preguntada para que se repita, ya que la voz de este instrumento no es naturalmente muy alta. También les pedimos un favor. Les pedimos que tomen nuestras palabras a la ligera, pues no somos autoridades, sino peregrinos como ustedes. El misterio que fascina a todos los buscadores se aleja infinitamente por delante de nosotros y de ustedes. Hemos estado en vuestro camino, y quizás tengamos más experiencia que ustedes, pero somos completamente iguales, y completamente llenos de conocimiento, cada uno igual a cada uno, porque todos somos uno, y sólo uno, algo creativo, amor, creado en manifestación por el uso de la luz. Por eso los saludamos en amor y luz, porque eso es todo lo que hay; el resto es ilusión.

Llegamos a estas preguntas deseando pisar con cuidado, porque es una pregunta central, una pregunta guía, y podríamos dedicarle mucho más tiempo del que este instrumento prefiere. Sin embargo, intentaremos atender a la petición de brevedad de este instrumento.

Comencemos por sentar las bases de nuestra respuesta a su pregunta, recordando siempre, por favor, que cada persona tiene una verdad personal. Algunas verdades no tienen edad, y otras tienen su edad y luego caen a un punto de vista mayor. Así pues, toma todo lo que decimos, y desecha sin pensarlo aquello que no golpea dentro de ti el reconocimiento, pues no aprendes sabiduría y amor, sólo encuentras el catalizador para recordarlo. Todo está dentro de ti.

Entendemos que cada espíritu, o alma, o entidad, según el vocabulario, se crea antes de cualquier etapa de manifestación. Es creado por la acción del libre albedrío sobre una infinita pero diminuta porción de la vasta infinidad de la inteligencia. Esta inteligencia, si tuviera un nombre además de Creador, indicando Un Pensamiento Original, sería Amor. Sin embargo, un amor de una naturaleza tan ardiente, creativa, perturbadora y magnífica no puede ser confinado por el lenguaje, por lo que debemos conformarnos con la pálida sombra de la realidad de este Logos, este Creador.

El método de esta creación fue colocar la finitud dentro de lo infinito. Así, a una chispa de amor se le dio una chispa infinita e igual de libre albedrío. Nos damos cuenta de que estas son paradojas, y no tenemos más remedio que decirlas de todos modos. Una vez más, tu lenguaje tiene sus limitaciones. Así como el amor es infinitamente y siempre el mismo, el libre albedrío es infinitamente y siempre diverso. Así, aunque cada uno de ustedes es como un copo de nieve, único en patrón y color, también cada uno de ustedes es una nevada, y parte de todo el ciclo del año que experimentan mientras su isla hogar gira alrededor de su sol.

Equipados con el libre albedrío, emprenden un viaje a través de las ilusiones. Estas ilusiones, a nuestro entender, hacen uso de la ilusión del tiempo, de modo que las lecciones puedan tomarse en orden, y se preste toda la ayuda posible a cada densidad de luz, o aula. La primera densidad es la del ser: la tierra, el aire, el fuego y el agua. La conciencia primero descansa allí, y despierta a su entorno, es calentada por el sol, es soplada por el viento, y gradualmente cada chispa se vuelve consciente de que hay una oscuridad y una luz, y concibe la idea de movimiento porque es atraída por la luz.

Y así llega la segunda densidad, a medida que los elementos crecen en conciencia y se vuelven capaces de expresar al Creador. A medida que expresan al Creador, expresan un servicio perfecto, una hermosa y compleja danza de pájaro y mariposa, hoja, flor, la exhalación de lo que inspiras, la inhalación de lo que exhalas. Cada vez más, en segunda densidad, las entidades empiezan a ser más que instintivas, más que criaturas de amor y servicio e instinto, empiezan a ser conscientes de sí mismas, normalmente, porque las entidades de tercera densidad les han servido y amado.

Y cuando han aprendido el instinto de volverse hacia la luz, su graduación está cerca y se convierten en chispas autoconscientes del Uno infinito. Pero en este grado, y sólo en este grado o densidad, hay una brevedad del tiempo permitido para el aprendizaje, y un gran velo que cubre la mayor parte de la mente. Se pretende que esta ilusión sea tan pesada, tan terrenal, tan cautivadora y distractora, que sea completamente obvio para el observador casual que somos breves seres incandescentes, vivos tan poco y muertos tan pronto.

En este punto la entidad está dormida ante la elección que es el negocio de esta densidad, el hacer la elección. Como ves, hay dos caminos hacia el Creador; ambos son válidos. Nosotros no enseñamos el camino de la negatividad, a menudo llamado el camino de la mano izquierda, o por nosotros el camino que no es. Sin embargo, es un camino válido, aunque muy difícil comparado con el camino del servicio a los demás, o positivo, o radiante. Esta elección debe hacerse a ciegas. Por lo tanto, nunca habrá, nunca ha habido, y nunca hay ninguna prueba objetiva, es decir, lo suficientemente objetiva como para ser objetiva para un científico, de la posibilidad de nada más que lo que puede ser sentido por los sentidos por una entidad viva que utiliza los sentidos que la limitan. Es en esta oscuridad, sólo por fe ciega, que se da el salto de la seguridad del sueño al riesgo de estar despierto.

Ahora, cada uno de ustedes sabe los sacrificios que ha hecho para estar escuchando, o leyendo, estas palabras, no porque seamos el premio, sino porque sólo aquellos que verdaderamente están buscando estarían interesados en lo que tenemos que decir. La mayoría de las entidades no están altamente orientadas a pensar, sentir o soñar el ideal dentro de su cultura. Su cultura es altamente situacional en su ética. Es una cultura en la que el fin siempre justifica los medios, y dentro de la ilusión hay poca justicia o verdad observable.

Esta no es la idea del Creador ni de un truco sucio ni de cómo deberían ser las cosas, sino más bien de un aula cuidadosamente planificada. Pueden dejar sus reglas, sus transportadores, sus lápices y papel en casa, porque esta es la lección de la vida abundante, y los deberes se escriben en el corazón, a veces con verdadera sangre. Cada uno de ustedes ha despertado dolorosamente, y ha tomado la decisión de buscar. No se han quedado en el jardín. Han elegido salir y experimentar, y fuera de esta experiencia empiezan a ver lo que ahora es obvio para ustedes, que al principio era quizás una sombra comparada con lo que ahora es la estrella de su vida. Te has animado a ti mismo y a los demás.

Ahora, la lección de esta densidad y la elección que has de hacer se refieren al amor. Uno puede amar en uno de dos caminos: amar al Creador sirviendo a los demás, o amar al Creador sirviéndose a sí mismo, y manipulando y controlando a los demás para que el yo pueda engrandecerse, y a medida que el yo se engrandece, toda la gloria se da al Creador. Enseñamos el camino positivo, o de servicio a los demás. Creemos que esta elección de servicio a los demás ofrece el camino más rápido de evolución espiritual, siendo la evolución espiritual la evolución en sí misma, desde este momento en adelante, ya que han completado la evolución del vehículo físico particular en el que se mueven en este momento.

Miremos hacia adelante, porque esto también comienza a explicar por qué relativamente pocas entidades parecen hambrientas del alimento que satisface a cada uno de ustedes tan, tan bien. Mirando hacia adelante, vemos en el siguiente grado, o densidad de luz, una densidad llamada del amor o de la comprensión, en la que se perfeccionan las lecciones del amor, y se estudian las lecciones de la sabiduría.

Al final de esta densidad, la graduación pasa a una densidad en la que se perfeccionan los caminos de la sabiduría, y se inician los caminos del aprendizaje de la sabiduría compasiva. Y cuando una entidad se ha graduado de esta densidad, la siguiente aula es el aula de la unidad, donde se perfeccionan las lecciones de la sabiduría compasiva, y se inicia el retorno al Creador.

La graduación de esta densidad se mueve hacia la séptima densidad o grado, que es el grado durante el cual la entidad hace sus preparaciones finales como individuos sociales, o complejos de memoria social, ofrece lo mejor de sí al Yo Superior de su yo de tercera densidad, y gana suficiente gravedad espiritual para ser arrastrado hacia lo no manifestado, donde ya no eres el copo de nieve, sino parte de la nieve; ya no eres la burbuja, sino parte del mar.

Y la creación late su corazón, y descansa en la intemporalidad hasta la próxima creación. Y no sabemos cuál será la próxima creación, aunque hemos conocido brevemente a los pocos que pasan de una creación a otra. De ellos sólo podemos decir que existen.

Este, como ves, es el camino de la evolución espiritual. Así, en tu grado o densidad de luz, tu interés como buscador espiritual es sintonizar con el amor. El amor, esa palabra tan incomprendida, en nuestra definición, es incondicional. No juzga; sólo apoya y aprecia, escucha y tiene paciencia, consuela y perdona. ¿Hace esto el amor debido a lo que ha dado a la entidad en tercera densidad? No. Si así fuera, entonces todos serían santos, y no habría que contar con el libre albedrío tal como es, porque el libre albedrío comienza como voluntariedad: es completamente diverso, impredecible. Es un absoluto, igual que el amor es un absoluto; te son dados por igual.

Mientras la entidad esté dispuesta a llevarse bien, a estar dormida, puede estar muy cómoda. No se ha polarizado, por supuesto, porque no valora el sacrificio, y polarizarse sirviendo a los demás parece, a quienes aún no lo han hecho, una tarea muy dura comparada con complacer al yo de una u otra manera. Pero para todos llega un momento, y hay que esperar ese momento en todos los casos, en que el alma debe despertar para ese individuo, al ritmo de su destino y de su historia. Y en ese momento la elección se hace clara: servir al yo o servir a los demás; para decirlo de forma simplista, como lo haría tanta gente de vuestra sociedad: bueno o malo. Excepto que no hay bueno ni malo. Realizaciones como ésta sacuden continuamente los cimientos del condicionamiento cultural del buscador.

Piensa en esto por un momento o dos. ¿Cuál es tu condicionamiento cultural? ¿Te enseñaron el valor del amor aquellos que fueron tus primeros maestros? ¿Estuviste cara a cara diariamente con la adoración, la alegría y la paz? ¿Hay algo en esta sociedad que parezca ser adorado salvo ídolos vanos: dinero, poder, posición, genialidad? ¿Quiénes son los sanadores? Si los más cuidadosos amantes de la salud estuvieran en lo cierto, los seres más elevados y avanzados serían todos espléndidamente atléticos. De alguna manera, esa no es a menudo la manifestación del amor, porque el amor es del corazón, y aquellos que han aprendido a ofrecer no su amor, que es finito, y que escasea en cualquier entidad de tercera densidad, sino el amor del Padre que fluye a través del buscador que está abierto y se ha vaciado, entonces ese amor se convierte en el amor que está disponible para que el buscador se manifieste.

Entonces ese buscador ha comenzado el trabajo de su vida, iluminando la conciencia de este planeta en este momento. No importa qué dramáticos talentos y dones pueda poseer, no importa lo bien que uno pueda hacer cualquier cosa que se manifieste, el mayor servicio en esta densidad de la búsqueda de las lecciones de amor es ser uno mismo. Tu esencia -por decirlo de otro modo, tu personalidad mágica, o por decirlo de otro modo, tu realidad metafísica como ser ligero e imperecedero- está completamente a merced de la ilusión aquí.

Así que, como ves, la intención es que esta elección sea difícil, y que las recompensas del servicio a los demás, las recompensas de un servidor de todos, nunca se adivinen hasta después del hecho. Porque tú, y casi todas las entidades, nacen en el mundo en un estado de total y completo olvido de quiénes son, de dónde vienen y a dónde van. La naturaleza del Creador o su relación con el Creador, o incluso su propia naturaleza, todas estas cosas son desconocidas. Y es con este telón de fondo de desconocimiento, de escenas que empiezan a poner a prueba la capacidad del individuo para amar, que el drama, protagonizado por ti, que tiene como principal crítico a ti, que tiene como diseñador de decorados, trajes y accesorios a ti, que tiene como autor a ti, comienza su actuación en el escenario, que es esta ilusión. Tienes libre albedrío, pero eso no significa necesariamente que comprendas el libre albedrío.

No es fácil comprender que no eres este ser o aquel ser, no este yo que tiene tantas idiosincrasias, pero que en circunstancias diferentes estaría en cualquier lugar dentro de los 360 grados de actividad y manifestación de tercera densidad. ¿Quién es el asesino, quién es el violador, quién es el padre olvidadizo, quién es el hombre de guerra, sino tú, y tú, y yo, y todos nosotros? La esencia de la razón por la que no se te da un instinto de pureza está en esta comprensión del libre albedrío. La disciplina de la personalidad es la mayor herramienta para llegar a comprender y perdonar el yo de 360 grados, para reconocer y amar ese yo, ese yo que debe ser amado. Esta es una clave que muchos pasan por alto. Debes amarte a ti mismo; debes perdonarte por los pensamientos que has tenido, los errores que has cometido, aquellas cosas que desearías haber hecho pero no hiciste. Subjetivamente, sientes que éstas te hacen indigno. Podrías ser cualquier cosa de ti que elijas que no te gusta de ti mismo, y en esa medida dejas de amar al Creador, a la creación, en todo su amor, en todo su Cristo, en toda su santidad.

Ahora bien, ¿cómo se disciplina la personalidad? Nuestro hermano habló muy bien sobre el tema. Es muy difícil vivir con total libertad y tomar siempre la decisión que subjetivamente se considera correcta. Uno de los grandes rasgos del buscador es su persistencia, porque la persistencia reunida es absolutamente necesaria, porque los fracasos autopercibidos, no percibidos por nadie más que por ti, parecen tantos, y si no te perdonas a ti mismo, ¿cómo puedes esperar perdonar a los demás, y cómo puedes bendecir a los demás si no perdonas, si no sientes que el amor curativo brota de ti? Ya sea que esta entidad sea conocida o desconocida para ti, ya sea que esta entidad pueda ser subjetivamente descrita como amiga o enemiga, el mismo amor es necesario para todos. Para las necesidades y el comportamiento causado por la diversidad del libre albedrío, y la diversidad de la comprensión del hombre, hay amor, y sólo amor, y es siempre y siempre el mismo Pensamiento Original creativo.

Así, en un tiempo oscuro y en la sombra de la muerte que llamas vida, buscas perdonar, y perdonar, y amar, y convertir la oscuridad en luz dondequiera que veas el camino, y servir, si no complacer. Todos ustedes pueden ser juzgados porque no complacen, pero aquellos que desean servir a menudo no complacen, y si son vilipendiados por su amor al Creador, entonces han hecho algo bien, y están empezando a crear el catalizador para el miedo entre las personas que ya son temerosas, porque no desean cambiar, porque el cambio es incómodo.

Los peregrinos en el camino de la búsqueda están siempre incómodos, siempre cambiando, siempre buscando. Uno no puede decirle a otro: “Ven conmigo en este viaje, todo serán pétalos de rosa y ambrosía, no habrá más que buenos momentos, porque el Creador es amor”. Lo mejor que se le puede decir es: “Ven a sufrir conmigo hasta que aprendamos que no existe el sufrimiento, sino sólo el dolor, y ni mi dolor ni tu dolor. Ven a morir conmigo, para que todos podamos vivir. Ven, vaciémonos de nosotros mismos, para que seamos vasijas de barro llenas de tesoros, polvo en presencia del Creador”.

En este momento estás en tierra sagrada. Hagamos una pausa, para que podamos compartir este éxtasis.

[Pausa]

Yo soy Q’uo. Yo soy Q’uo, y te damos las gracias por esa experiencia incandescente. Es una alegría estar con ustedes.

La primera elección que uno hace puede verse como el punto de apoyo, o el quid del que dependerá el resto, no sólo de esta encarnación, sino de muchas, y cada peregrino sabe que esa primera elección es la difícil, porque debe hacerse sin experiencia previa. No es hasta que se ha pasado algún tiempo, sólo con fe, intentando vivir con fe, y con ello no queremos decir una creencia, sino simple fe, fe en que el Creador es amor, que fuimos creados por amor y porque somos amados, y porque fuimos amados primero es natural amar a cambio, fe en que cualquier cosa que ocurra es parte de la lección de amor, y nos ofrece una oportunidad.

Cuando estés bloqueado, y tu libre albedrío desee circunnavegar una situación, permite que las elecciones que has hecho para polarizarte hacia el servicio a los demás te hagan fuerte en tu voluntad. Permítete recordar tus elecciones anteriores, y cómo, aunque parecían difíciles, fueron ciento y mil veces gratificantes. Porque no es hasta que se ha pasado algún tiempo en pura persistencia de esfuerzo para escuchar la voluntad del Creador que viene el hambre de ese silencio que habla más fuerte que cualquier palabra.

En una vida de elecciones forjaste en ti mismo una vida de fe, un regalo para tu Padre, el regalo de un poema, de un tapiz, rico, encantador, lleno de altos ideales y altas esperanzas, contra todo pronóstico, lleno no de felicidad, porque sólo las cosas que se convierten en polvo son cosas felices, sino lleno de alegría, alegría dentro de la tristeza, tristeza dentro de la alegría, hasta que eres dichoso, y gentil, y la voluntad se ha convertido en voluntad de amar y servir al Creador y al Creador en cada persona.

Subjetivamente entonces, comienzas a ser recompensado sólo después de haber hecho tu elección; esa es la causa de que la ilusión sea tan pesada, tan gruesa, tan opaca. El Creador, al dar el libre albedrío, lo dio sin escatimar.

Hay indicios en los propios pensamientos internos más profundos, en la propia naturaleza de este entorno tan polarizado en el que vives con frío y calor, invierno y verano, luz y oscuridad. Pero no hablan a menos que quieras escuchar. Y a medida que escuchas, y a medida que cambias, debes cambiar mucho de ti mismo, eso que parece ser tu yo, que es, en realidad, los programas que tu propio cerebro/ordenador ha establecido para tu supervivencia, moldeado por la cultura que casi no tiene impulso hacia las cosas santas del Creador, sino sólo hacia las cosas bellas del hombre. El espíritu interior debe sentir su propia realidad, y elegir libremente lo que parece ser el gran sacrificio de tomar la cruz, la realización del viaje sin fin que termina junto al agua, el agua de la vida, el amor cristalino.

Nos damos cuenta de que hemos hablado más de lo que este instrumento pedía. Esperamos que no mucho más, y les pedimos perdón a todos. Tenemos un pobre concepto de su tiempo. Sin embargo, nos gustaría dejar de hablar a través de este instrumento, dándole las gracias, y, si el conocido como Jim está disponible, nos gustaría transferirnos a este instrumento para cerrar la reunión. En amor y en luz dejo este instrumento. Se me conoce como Q’uo.

(Jim canalizando)

Soy Q’uo, y los saludo de nuevo en amor y luz a través de este instrumento. Es nuestro privilegio en este momento ofrecernos en el intento de hablar a cualquier pregunta que los presentes puedan encontrar de valor en preguntar. Una vez más, recordamos a cada uno que lo que compartimos lo compartimos con gran alegría, pero no nos consideramos infalibles en modo alguno. Por lo tanto, les pedimos que tomen nuestras palabras a la ligera y las utilicen de la manera que les parezca más útil para su propio camino de búsqueda y servicio. ¿Hay alguna pregunta en este momento?

[Amor, luz, Creador Infinito, Hare Krishna. Mi pregunta se refiere a la fe, la definición real de la fe en relación con la esperanza, y cuando una entidad después de algún tiempo viaja [inaudible] en ese salto de fe ciega, [inaudible] la esperanza viene a despertar el alma para que esa fe se convierta en “tierra firme”.

Yo soy Q’uo, y somos conscientes de tu pregunta, hermano mío, y te saludamos en ese mismo amor y luz gozosos que compartes tan gustosamente. Con respecto a tu pregunta sobre la maduración de la esperanza en lo que es la fe, sugeriríamos que cada entidad comienza con ese alimento espiritual, como puedes llamarlo, que puede digerir con comodidad. Para muchos este comienzo está en ese término o concepto que se conoce como esperanza. La entidad con esperanza es consciente de que hay más en la existencia terrenal que esas cosas que parecen comprender la vida terrenal, que hay más en el propósito de la propia existencia que completar una ronda diaria de actividades tras otra ronda diaria de actividades, y completar un número infinito de esos días, y cumplir las tareas que vienen con ellos, que hay un Ser que es más grande que uno mismo, que hay una fuerza vinculante dentro de toda la creación, que hay realmente un propósito que da a la vida una nobleza y una cualidad brillante, una fuerza para continuar y encontrar una concepción más plenamente realizada de lo que es la vida, de lo que es la dirección y de lo que es el servicio.

Esta entidad, sin embargo, siendo algo joven en la infancia espiritual, como puede llamarse, es puesta a prueba por el paso de los días y el catalizador que está contenido dentro de cada día que, como el fuego templa el metal para fortalecerlo, también templará el espíritu de esta entidad tal como se manifiesta en la personalidad. Y a medida que la entidad continúa en la esperanza de que hay un propósito detrás de todas sus acciones y todos sus deseos, la entidad crece en este conocimiento interno que primero ha llamado esperanza.

A medida que continúa creciendo y se fortalece, la entidad comienza a entrar en ese concepto o área del yo metafísico o espiritual que se llama fe. La cualidad que diferencia la fe de la esperanza es que cuando la fe se desarrolla dentro de la entidad, tiene una seguridad que proviene no sólo de la experiencia que la entidad ha adquirido en su propio crecimiento, sino de un sentimiento profundo dentro del yo que es como la limadura de hierro cuando se acerca a la fuerza del imán. La entidad comienza a sentir que se está acercando a un poder que es mucho mayor que cualquier poder que haya encontrado dentro de sí misma o de su propia experiencia antes.

Así, la entidad comienza a sentir y experimentar esta cualidad de fe y encuentra que sus pies están colocados sobre un terreno más firme con cada paso que da, cada prueba que pasa, digamos, porque toda la experiencia dentro de esta ilusión sirve como una especie de catalizador que permitirá a la entidad convertirse en un ser cristalizado, de modo que hay una fuerza y claridad en el propósito para el patrón de vida de tal entidad.

Así, diríamos que es la experiencia de la entidad la que la acerca más y más a la comprensión de su unidad con toda la creación, lo que finalmente cambia la filosofía de la entidad, digamos, de la vida, de la que está guiada por la esperanza a la que permanece por la fe.

¿Alguna otra pregunta, hermano?

[Inaudible] proyecto [inaudible] ciudad de Dios, y si es así [inaudible] puede ser una parte en ayudar a mucha gente en la polarización hacia el servicio a los demás y el amor y en este tiempo/espacio, espacio/tiempo [inaudible] ahora.

Soy Q’uo, y estoy al tanto de tu pregunta, hermano mío. Escaneamos las mentes de los presentes y podemos confirmar que, en efecto, este proyecto del que hablas es de gran ayuda para todos aquellos que forman parte de él y para todos aquellos que puedan entrar dentro de su influencia, porque hay una apertura en la búsqueda y en el compartir de aquello que es el propósito de la vida, el aprendizaje y la búsqueda en ese lugar que brilla como la vela en la oscuridad, el faro en la orilla para los que se lanzan al mar y buscan un puerto claro y seguro en el que encontrar un lugar para buscar a su manera y compartir a su manera lo que les corresponde dar.

No podemos hablar lo suficientemente bien del esfuerzo en el que participas, y sugeriríamos que hay aquellos dentro de nuestra densidad de experiencia que se alegran mucho observando este experimento de creación del nuevo ser humano en su planeta. Bendecimos y enviamos nuestra alegría a cada uno para que los esfuerzos se dupliquen y redoblen, porque es a medida que cada luz sobre el planeta brilla más intensamente y crea una red de luz alrededor de la superficie planetaria, que esta esfera planetaria se moverá finalmente a su lugar legítimo dentro de la evolución de la población que busca tan fervientemente aquello que siempre ha descansado dentro de cada corazón esperando al peregrino ferviente.

¿Alguna otra pregunta, hermano mío?

Le agradecemos su bendición.

Me gustaría preguntar si hay necesidad de [inaudible] Q’uo?

Soy Q’uo, y sentimos que aunque la energía del grupo comienza a decaer, hay suficiente energía y armonía para las consultas restantes.

OK

¿Hay alguna otra consulta en este momento?

¿Es mucho más fácil vivir en medio de una comunidad de almas afines, [inaudible] energía para la polarización de [inaudible] tiene lugar mucho más fácil?

Yo soy Q’uo, y como eres consciente por tu propia experiencia, hermano mío, y la experiencia de tantos otros dentro de tu comunidad, tal comunidad es una gran ayuda para cada buscador que forma parte de ella, porque aquellos que buscan juntos con la misma mente encontrarán con mucha más seguridad.

¿Alguna otra pregunta, hermano?

De las escrituras, varias escrituras, [inaudible] particularmente aquellas escrituras reveladas a [inaudible], que en diferentes épocas se recomienda un proceso diferente de autorrealización, y que en esta época en particular, creativa [inaudible], el proceso recomendado es intentar la invocación [en] el nombre de Dios. ¿Cómo percibes esto, cómo podríamos [inaudible] iluminar a otros, [inaudible] de la cultura de acción de gracias [inaudible], y posiblemente dentro de otras tradiciones en el mundo?

Soy Q’uo, y soy consciente de tu pregunta, hermano mío. Cada entidad, al entrar en la encarnación, tiene ante sí un patrón de experiencia que le permitirá aprender aquellas lecciones que no han sido bien aprendidas en experiencias anteriores, y le permitirá entonces tomar estos aprendizajes y compartirlos con otros como alguien que enseña. Así, el aprendizaje y el servicio están ante cada entidad cuando entra en el patrón encarnacional.

Sin embargo, para que el aprendizaje se produzca de la manera más eficaz, es necesario que la entidad atraviese lo que podrías llamar el velo del olvido, de modo que en la encarnación sólo se produzca el recuerdo más básico. La encarnación se convierte entonces en un proceso de descubrimiento, de búsqueda de lo que es misterioso, de lo que está oculto, de lo que tiene un precio y de lo que, cuando se descubre, también tiene la recompensa, la ampliación de la perspectiva, del punto de vista, de la capacidad de aceptar, de amar.

Sin embargo, cada entidad tiene la personalidad encarnada que es, en relación al alma, indisciplinada y dentro de la ilusión terrena sujeta a distracciones, tentaciones y, digamos, a cierto grado de pereza. Por lo tanto, es necesario que cada entidad discipline de alguna manera la personalidad.

Hay varias maneras de disciplinarse en la personalidad. Hay tradiciones dentro de cada cultura, y dentro de cada herencia religiosa, que han llamado a esas prácticas que usted ha mencionado como las más útiles para la disciplina primaria, o fundamental, para cada entidad que busca aprender esas lecciones que son apropiadas para ella y compartirlas entonces con otros como un servicio a otros y al único Creador dentro de todos. El canto, el uso de diversas canciones devocionales, danzas y otros rituales son de gran ayuda en el inicio de este proceso de disciplinarse para que el gasto del prana introducido, o energía cósmica, puede ser más eficientemente logrado, ya que esta energía es muy parecida a la potencia del agua que se mueve a través de la manguera. Si la boquilla de la manguera se gira de tal manera que la difusión del agua se mueva en forma de rocío, se consigue poca energía. Sin embargo, si la boquilla o la atención se gira de tal manera que haga que el agua se mueva de una manera pequeña, pesada y enérgica, entonces es posible lograr un poder mucho mayor con tal enfoque.

Lo mismo ocurre con el foco de la conciencia. Si la entidad es capaz de disciplinar la personalidad a tal grado, entonces es capaz de moverse en mayor armonía con las energías cósmicas que están disponibles para ella y utilizar estas energías en el cumplimiento de aquellas lecciones y la prestación de aquellos servicios que son el patrón encarnacional de la entidad.

¿Alguna otra pregunta, hermano mío?

Tengo una pregunta. Los nombres de Dios que repetimos [inaudible], en los que tendemos a centrarnos para alinear y equilibrar nuestro ser en armonía con la voluntad divina, se dice que son de naturaleza absoluta, que no son diferentes del Creador mismo. ¿Eres capaz, desde tu densidad, de percibir esa naturaleza absoluta en la vibración del sonido? ¿Por ejemplo, Krishna, o Allah, o Adonai?

Yo soy Q’uo, y soy consciente de su pregunta, mi hermano. El Creador único es descrito por varios complejos de vibración de sonido con el fin de hacer que una cierta faceta del Creador único vibre en resonancia con la entidad que llama el nombre del Creador. Es nuestra humilde experiencia participar en este proceso de búsqueda, y ha sido nuestra experiencia que, aunque muchos nombres reflejan muchas facetas diferentes de esa joya única que es el Creador, que no hay un nombre que pueda capturar toda la esencia del Creador único que es misterioso y más allá de la captura, digamos. Cada nombre, sin embargo, permite despertar una cierta cualidad sagrada dentro del buscador que hace vibrar el nombre. Esta resonancia armónica, entonces, comienza su trabajo en el centro de energía apropiado o chakra dentro del buscador y llama desde el buscador esa cualidad que está encarnada en el nombre del Creador que vibra. Así, cuando vibra adecuadamente dentro del buscador es como si la creación cantara. Esta cualidad vibratoria es la que cada uno busca cuando vibra cualquier nombre del Creador que sea sagrado para él, o que sea utilizado por él en un momento determinado con el fin de mejorar esa cualidad dentro del buscador.

¿Alguna pregunta más, hermano mío?

Yo tengo una. Yo [inaudible], ¿y otras personas tienen que sufrir tanto, [inaudible] confundidas, [inaudible], y vivir tanto [inaudible]?

Yo soy Q’uo, y soy consciente de tu pregunta, hermana mía. Hay muchas cualidades para cada entidad que se expresan bien o mal dependiendo del patrón encarnacional que se haya elegido y de los patrones encarnacionales que se hayan utilizado antes de esta encarnación. Así, algunas entidades traen a encarnaciones sucesivas aquellos talentos que han sido bien desarrollados, aquellos que han sido razonablemente bien desarrollados y aquellos que aún esperan ser desarrollados. Cada entidad tendrá un patrón único a seguir durante cada encarnación. El sello distintivo de un Creador infinito es la variedad; por lo tanto, uno no puede esperar encontrar un patrón único de experiencia, de lecciones y de servicios dentro de cada buscador de la verdad. Así, cada uno no necesita ser igual para ser igual en voluntad y en fe.

¿Hay alguna otra pregunta, hermana mía?

No, no realmente, yo sólo [inaudible] por qué algunas personas tienen [inaudible] porque no pueden negar su fe, mientras que otras personas, [inaudible] esperanza [inaudible]. Tal vez podría ser que algunos tipos de fe [inaudible], sólo diferentes tipos de fe?

Soy Q’uo, y soy consciente de tu pregunta, hermana mía. En algunos casos es así. Sin embargo, es más generalmente el caso que como cada escuela tendrá el principio, el medio y los grados más altos dentro de ella, hay estudiantes para cada grado, y cada estudiante seguirá un curso diferente de estudio, en muchos casos estando dentro de la misma escuela. Hay quienes han aprendido bien algunas lecciones y no han aprendido tan bien otras. Éstos son sus retos; éste es su camino; éste se convierte en su servicio. Cada uno aprende a su propio ritmo. Así, cada uno puede servir de maestro a otro que recorre el mismo camino.

¿Alguna otra pregunta, hermana mía?

No, muchas gracias, Q’uo.

Soy Q’uo, y te damos las gracias una vez más, hermana. ¿Hay alguna otra pregunta en este momento?

¿Podemos entonar algunos cánticos juntos?

Yo soy Q’uo, y recomendaríamos que esto estuviera bien. Sin embargo, sugeriríamos que se completara la parte de canalización de esta meditación.

¿[Inaudible]?

Soy Q’uo. Hemos elegido esta vibración para este grupo en particular. Se deletrea en su idioma inglés con una “Q”, luego su apóstrofe, seguido de una “U” y una “O”. Este grupo tenía curiosidad por el significado de esta vibración y después de algún tiempo nos preguntó al respecto, y le respondimos que hemos elegido esta vibración para este grupo en particular con el fin de hacer que se pregunte “¿Quién era Q’uo?”, ya que dentro de su lengua latina fue descubierto por este grupo que “quo” era “quién”. Somos una amalgama de dos complejos de memoria social o razas de seres que han respondido a la llamada de este grupo y que se complace en poder hablar a través de los instrumentos de este grupo y ser de cualquier ayuda posible para nosotros dentro de su ilusión.

En este momento nos despediremos de este grupo mientras observamos, digamos, y participamos a nuestra manera en sus cánticos. Nos despedimos en el amor y en la luz del infinito Creador. Somos conocidos por ustedes como los de Q’uo. Adonai, amigos míos. Adonai.